Final

España conquista su octavo europeo sub-19

Los jugadores de la selección española celebran el título de campeones./Afp
Los jugadores de la selección española celebran el título de campeones. / Afp

Dos tantos de Ferran Torres dan la victoria a la selección ante Portugal, consolidando el dominio de las categorías inferiores de La Roja en un verano en el que la sub-21 se ciñó también la corona continental

NACHO CABALLEROMadrid

La selección española sub-19 conquistó el Europeo de Armenia tras imponerse en la final disputada en el Estadio Republicano Vazgen Sargsyan de Ereván a Portugal, que llegaba como vigente campeona.

De esta forma, España se consolida como la gran dominadora de las categorías inferiores tras sumar su octavo título en un Europeo sub-19, éxito que se añade al cosechado por la sub-21 el pasado junio en el Europeo de la categoría disputado en Italia y San Marino.

Los jugadores a los que entrena Santi Denia han sido dominadores durante todo el torneo y se marchan invictos con el título, con un fútbol atractivo basado en el buen trato a la pelota, característico de la selección española durante más de una década.

España comenzó el encuentro con una presión alta sobre la salida de balón desde la portería portuguesa, a pesar de la desventaja del cansancio extra sufrido por el combinado tras la prorróga y los penaltis que tuvieron que afrontar en la semifinal contra Francia.

0 Portugal

Biai; Costinha, Loureiro, Cardoso, Tavares; Vitor Ferreira (Samuel Costa min. 64), Capitao, Vieira (Daniel Silva min. 76); Joao Mario (Gouveia min. 58) , Ramos y Félix Correia (Antonio Gomes min. 76).

2 España

Tenas Urena; Víctor Gómez, Eric García, Guillamón, Miranda; Moha (Mollejo min.87), Antonio Blanco, Sergio Gómez (Barrenetxea min.80); Torres (Chust min. 90), Abel Ruiz (Marqués min.90) y Bryan Gil (Orellana min. 80).

goles:
0-1: min. 34, Ferran Torres. 0-2: min. 51, Ferran Torres.
árbitro:
Irfan Peljto (Bosnia y Herzegovina). Amonestó a Ramos (min. 77), Tavares (min. 86) y Loureiro (min. 90).
incidencias:
partido correspondiente a la final del Campeonato Europeo Sub-19 disputado en el Estadio Republicano Vazgen Sargsyan en Ereván, Armenia,

Por la banda izquierda llegaron las primeras acciones de ataque con peligro, con destacadas internadas protagonizadas por la pareja formada por Bryan Gil y Juan Miranda, esencial en el juego desplegado por la selección española durante todo el torneo. Los demás integrantes del once inicial se contagiaron de esa actitud muy ofensiva desde el inicio del partido, con ganas de perforar la portería de Biai cuanto antes.

Portugal supo recomponerse fácilmente a través de su fútbol combinativo y pausado, un calco del sistema de juego español, aunque los de Santi Denia demostraron en este encuentro más mordiente, aportando un plus de dinamismo y rápidez al movimiento de la pelota, queriendo llegar cuanto antes al área rival, entrando muy bien al partido y con convicción en sí mismos.

Una defensa coral, acompañada por el esfuerzo del medio campo, impedía que Portugal superase la frontal del área, viéndose obligados los lusos a disparar desde fuera sin peligro ni acierto.

La selección española no consiguía materializar las ocasiones de peligro que generaba, casi siempre ocasionadas desde los costados a través del centro lateral, ante una defensa portuguesa muy bien posicionada y con un marcaje muy férreo ante la amenaza de Abel Ruiz en la delantera.

Pero la determinación española tuvo su recompensa en el minuto 33 tras un centro de Bryan Gil por la izquierda que rechazó de mala manera el central portugués Gonçalo Loureiro y que aprovechó Ferran Torres enganchando el balón con una volea que acabó en el fondo de la red defendida por Biai.

Los portugueses cogieron impulso tras el tanto y en los minutos previos al descanso subieron una marcha para intentar la igualada, pero la solidez defensiva de España lo impidió, yéndose a vestuarios con la momentanea ventaja en el luminoso.

A los cinco minutos de la segunda parte, Torres hizo el segundo para España y en su cuenta particular de forma parecida a la jugada del primer tanto. El jugador del Valencia controló un balón que se paseó por toda el área ante la mirada de la defensa portuguesa, rematando a portería y ampliando una ventaja que ya era casi insalvable por la superioridad del combinado español. Tuvo Portugal a continuación su mejor ocasión del partido a través de las botas de Félix Correia con un disparo al primer palo, pero lo atajó Arnau Tenas Urena con una gran intervención.

España se dedicó desde entonces a manejar el balón y los tiempos a su antojo, gustándose ante una Portugal que no encontraba forma alguna de meter mano a los españoles, superiores desde el principio.

Aun así, Portugal no se rindió y aprovechando la bajada de intensidad de la selección española, intentó nuevamente recortar distancias, pero nuevamente Tenas Urena lo impidió. Todas las líneas funcionaron a la perfección en un combinado que durante todo el Europeo fue dominante, logrando otro trofeo más, el octavo, de un torneo en el que aventaja ya en cinco entorchados a sus perseguidoras en el palmarés, Alemania y Francia con dos.