Liga de Naciones

Inglaterra devuelve a España al pasado

Alcácer firma de cabeza el 1-3. /Carl Recine (Reuters)
Alcácer firma de cabeza el 1-3. / Carl Recine (Reuters)

Kane castigó con saña los errores de una selección muy imprecisa, que tiró de orgullo para compensar un baño en un duelo que mostró todos sus defectos

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

Cuando nadie lo esperaba España cayó en suelo nacional con una Inglaterra que supo aprovechar la imprecisión local cuando la mente llevó a los españoles a tocar sin sentido en un primer acto que decidió el encuentro. Inglaterra le pegó un repaso en menos de 45 minutos similar a la de Italia en la Euro de 2016, en la última derrota oficial antes de la llegada de Lopetegui. En Sevilla, que pese a la pasión vio otra derrota oficial como la de 1992 ante Francia, España completó una media hora catastrófica en el que no hubo rastro del equipo que aplastó a Croacia, Gales o superó con autoridad a la propia Inglaterra en Wembley. Volvió a tener la pelota (cercano al 70%), generó más córners, hizo más faltas y se presentó más en área rival pero cometió errores groseros defensivos que hicieron emerger la figura de Harry Kane. El pichichi del Mundial no marcó, pero dio una exhibición de cómo fijar a los centrales fijados, descolgarse para flotar hasta elegir el momento para entregar el balón al espacio de los velocistas. Es un delantero de talla mundial, que hace muchas más que goles. En cada contra supo cómo se podía destrozar a España, que no intuyó el sopapo.

Luis Enrique introdujo ocho cambios respecto a Gales. Uno de ellos sorprendió: la presencia de Jonny Otto, el gallego que vive los momentos más increíbles de su vida tras estrenar en la misma semana su paternidad y la condición de internacional absoluto. Seguro que el 15 de octubre no lo recordará con tanto cariño. Y es que Inglaterra, que jugó un día más tarde y lució su once más joven en medio siglo, apenas hizo tres cambios respecto a Croacia pero debido a las bajas tenía cinco hombres distintos al duelo de Wembley, mientras que Luis Enrique sólo introdujo dos cambios y por obligación respecto a su estreno: el citado Jonny por Carvajal con Asensio arriba por Isco.

La situación física parecía favorable a una más descansada España. Nada más lejos de la realidad. Decía Southgate que ahora España tiene futbolistas más verticales, que se asocian menos por dentro en relación a Asensio, Aspas y Rodrigo. No lo pareció. España tuvo la opción de adelantarse en el marcador ante una Inglaterra que sin sobar la pelota generó mucho más peligro y golpeó con saña a La Roja. Las opciones de España fueron en dos córners: en el primero, con una buena acción ensayada, casi anota Thiago el primero a los 4 minutos y unos segundos más tarde de nuevo desde la esquina sólo la espalda milagrosa de Pickford evitó el 1-0 en un golpeo de Marcos Alonso de volea. La grada debió pensar, henchida por los tres encuentros precedentes, que el asunto sería cuesta abajo pero Inglaterra, joven y bien trabajada por su seleccionador, aprovechó un error de colocación para matar a la contra.

2 España

De Gea, Jonny Otto, Nacho, Sergio Ramos, Marcos Alonso, Saúl (Ceballos, min. 57), Thiago, Busquets, Asensio, Rodrigo (Morata, min. 72) e Iago Aspas (Alcácer, min. 57).

3 Inglaterra

Pickford, Trippier (Alexander-Arnold, min. 83), Maguire, Joe Gomez, Chilwell, Dier, Winks (Chalobah, min. 88), Barkley (Walker, min. 75), Sterling, Rashford y Kane.

goles
0-1. min. 15, Sterling. 0-2. min. 29, Rashford. 0-3. min. 37, Sterling. 1-3. min. 58, Alcácer. 2-3. min. 97, Ramos.
árbitro
Szymon Marciniak (Polonia). Amonestó a Dier, Winks, Maguire, Jonny, Ceballos, Morata y Ramos.
incidencias
56.500 espectadores en el Benito Villamarín, de ellos unos 3.000 hinchas de Inglaterra. Partido declarado de alto riesgo. Tercera jornada de la Liga de Naciones en el grupo 4 de la Liga A. Durante toda la jornada llovió en Sevilla. Los visitantes lucieron dorsales del 1 al 11. Se silbó de manera masiva el himno inglés, sobre todo en los primeros instantes del 'God Save the Queen'.

Lentos, ansiosos e imprecisos

Busquets, que nunca fue un jugador de correr hacia su portero, fue a presionar a Pickford hasta dentro del área, Kane controló la bola orientada del meta en la zona del '5', se giró para asociarse con un Rashford que encontró en carrera a un Sterling más rápido que Marcos. El veloz extremo del City fusiló desde cerca a un vendido De Gea, su vecino y rival en Manchester. Como en Wembley a España le tocaba reaccionar y exponerse a las salidas británicas cuando perdía pelotas en el círculo central. Y mala precisión de sus centrales y centrocampistas, en los momentos puntuales que su rival presionó alto, condenó a España, lenta en las transiciones, ansiosa e imprecisa, y decidió el encuentro.

De otro pelotazo a Kane llegó el segundo visitante. El pichichi del Mundial controló pese a tener dos defensas encima, esperó para generar el espacio y encontró esta vez un hueco entre Nacho y Jonny para que Rashford fusilase a De Gea. A España le entraron sudores fríos, empezó a temblar y se incrementaron los errores atrás de Ramos, Nacho, Saúl o Busquets. Sus pérdidas, que se producían con una facilidad pasmosa, condenaron a España que se fue al descanso con un 0-3 sorprendente después de que los ingleses hubiesen avisado en cada pérdida. El baño era absoluto. España tenía la pelota pero no sabía que hacer con ella. En el entreacto las malas sensaciones colectivas e individuales no provocaron ninguna modificación en el plan inicial de Luis Enrique.

Ceballos y Alcácer alteran el ritmo

Comparecieron los mismos jugadores tres minutos antes que Inglaterra, que no sólo fue Kane ya que los tres del centro del campo (Winks-Dier-Barkley) se comieron a los tres de Wembley escalonados en la presión. Aparecieron por las bajas pero mejoraron el rendimiento dado hace unas semanas por Henderson y Delle Alli. Su afición, que provocó incidentes por la noche, se vengó de los absurdos pitos al himno cantando a capella el 'God Save The Queen'. Saúl y Asensio, los dos jóvenes llamados a liderar la evolución necesaria tras el adiós de las leyendas, intentaron disparos lejanos que se toparon con la red y otras veces con Pickford.

Optó Luis Enrique por meter a Ceballos y Alcácer, que nada más entrar marcó de cabeza prolongando su estado de gracia. El valenciano, que lleva 10 goles en los últimos seis partidos, se adelantó a Kane y con un cabezazo espectacular incendió a la hinchada. Los presentes pasaron a creer en la remontada. Media hora para dos goles. ¿Sería posible? La opción estuvo cuando el árbitro polaco no quiso señalar un penalti cuando Pickford se hizo un lío y agarró a Rodrigo cuando iba a marcar a puerta vacía. Pecó de deportivo el '9' del Valencia y el colegiado erró en una acción que pudo dejar con diez a los ingleses. Tampoco le sacó de su error el asistente de la línea de gol, aumentado el debate sobre el fair play en el fútbol. La acción en cualquier caso dio alas a España, más briosa gracias al ímpetu de Ceballos que también provocó una amarilla a Maguire.

Morata fue la bala a la que se aferró España mientras Inglaterra optó por defensa de cinco para sujetar el botín. Alcácer fue el que siguió dando argumentos para la remontada. Lo buscaron Asensio, Morata, Thiago o Alonso, que se topó con el larguero. Ramos marcó el 2-3 sobre la bocina. La derrota obliga a España a un triunfo en Zagreb ante la subcampeona del mundo ya que un empate a 7 puntos daría el billete a los británicos.

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