Locura en Ponferrada para conseguir una entrada en el Toralín

Colas en el Toralín para lograr una entrada.

Decenas de personas acampan durante toda la noche en las inmediaciones del estadio y centenares hacen cola desde la madrugada para lograr un asiento en el choque del ascenso

Rubén Fariñas
RUBÉN FARIÑAS

La locura se desata en Ponferrada. Todo el mundo quiere vivir 'in situ' el ascenso del equipo de la ciudad a Segunda División y tan sólo 1.000 entradas quedan a la venta.

La retirada de entradas por parte de los socios, con una promoción lanzada por la Sociedad Deportiva Ponferradina con la intención de premiar a los más fieles, ha dejado sólo en taquilla un millar de 'tickets'.

Las ganas de vivir ese Ponferradina-Hércules y de poder ver desde el Toralín un partido que puede ser histórico para la capital berciana, ha llevado a decenas de seguidores a acampar durante toda la noche a las puertas del estadio.

Con mesas y sillas de campo, tiendas de campaña y todo tipo de entretenimiento para pasar las 'horas muertas', durante la noche se han concentrado, en su mayoría jóvenes, en busca del ansiado tesoro.

Dos de las entradas más preciadas.
Dos de las entradas más preciadas.

El ascenso en juego

Las temperaturas han puesto de su parte, ya que apenas se ha bajado de los 15 grados durante las horas centrales de la noche.

Ya con la salida del sol, las decenas se han convertido en centenas, aunque sólo 1.000 serán los elegidos que acompañen a los socios en un choque que puede llevar a la 'Ponfe' a LaLiga1|2|3 tres años después.

Las entradas han durado hora y media en el estadio. 500 seguidores, retirando dos localidades cada uno, han sido los agraciados que podrán presenciar el Ponferradina-Hércules, en un Toralín que registrará un lleno hasta la bandera.

Un aficionado, ante el cartel del partido.
Un aficionado, ante el cartel del partido.