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Morata regresa a Turín, donde su vida cambió

Morata, celebrando un gol con la camiseta de la Juventus./Alessandro Di Marco (EFE)
Morata, celebrando un gol con la camiseta de la Juventus. / Alessandro Di Marco (EFE)

El delantero jugó en la Juventus entre 2014 y 2016, marcando 27 goles en 93 partidos siendo uno de ellos en la final de la Champions de 2015, y conoció a la madre de sus hijos.

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

Álvaro Morata desvelaba el pasado mes de noviembre, fiel a su carácter sincero y sin dobleces, que el 2018 fue un año «horrible» en el que «acabó siento todo un desastre». Se quedó sin Mundial de Rusia con lo que tocó fondo, hasta el punto de que tuvo que acudir al psicólogo, discutía con todo el mundo y «no era feliz» en el Chelsea. «Necesité ayuda, no me avergüenza decirlo. Ya no quiero mirar atrás». Desde que Luis Enrique le dio un alegrón al volverle a llamar ya no le da vueltas a todo. Ser padre de dos gemelos, «su motivación especial», le llevó a cambiar de dorsal en Londres, de donde no dudó irse este enero cuando le apareció la oportunidad de jugar en su ciudad, en Madrid, con el equipo en el que empezó: el Atlético. El destino quiso que su primer partido en el Metropolitano fuera ante el Real Madrid y el segundo ante la Juventus. «Es un jugador de jerarquía y estos tardan menos en adaptarse a cualquier lado. Morata ya no es un chico y reúne la situaciones que queremos de él», avisó Simeone. Marcó ante ambos pero el videoarbitraje impidió que fueran válidos.

Su paso por el gigante italiano le cambió la vida y no sólo por esos 27 goles en 93 partidos incluyendo los tantos de las semifinales y la final de la Champions 2015. «Me quedo marcado por este club, por su historia y por todos vosotros (los aficionados). Vaya donde vaya me sentiré siempre un juventino, y podré decir con orgullo y con voz alta que vestí la camiseta del Juventus. Gracias al entrenador por la confianza y por convertirme en un jugador mejor. Gracias también a los capitanes por cuidarme con atención, y a todos los compañeros por los increíbles días pasados juntos», señaló el día de su adiós tras dos Scudettos, dos Copas y una Supercopa italiana y esa final de Champions perdida en Berlín ante el Barça. En Turín, una ciudad extraña si hablamos de fútbol por que la mayoría de los residentes en la ciudad son hinchas del Torino y no de la Juventus pese a que es el club más popular de Italia, triunfó durante dos años el ahora punta atlético. Tanto que volvió al Real Madrid, aunque nunca tuvo un rol de indiscutible que le hizo salir en busca de un status que después perdió en el Chelsea.

Tres goles que cambian todo

Ahora, tras marcar tres goles en Liga (al Villarreal y dos a la Real Sociedad), regresa por primera vez al Juventus Stadium con otro club, después de que jugara allí un Italia-España de clasificación para el Mundial de Rusia. Ese día no marcó, lo hizo su compañero Vitolo aprovechando un error de Buffon, el asesor de Morata en sus peores momentos. «Ni siquiera él sabe lo bueno que es a veces. Tiene el don de los mejores jugadores, los que brillan y marcan en los momentos y partidos importantes. Sí me acuerdo de un momento no feliz al principio de la temporada. Como todos los jugadores jóvenes cuando pasan por un momento complicado, tuvo un bajón, y le dije que cuando lo superara podría ser decisivo para nosotros, y así fue. Es joven pero inteligente. Es capaz de dar un paso atrás y hacer autocrítica». Tras superar sus malos momentos gracias a su mujer, una Alice Campello a la que conoció en esa etapa en Italia y con la que se casó en junio de 2017, ahora se antoja como un hombre decisivo para el Atlético. «Yo lo tuve cuando salió del Real Madrid y era un chico. Creció mucho con nosotros. En su continuidad hasta ahora ha demostrado un lado débil, pero es un jugador importante dentro de un equipo», dijo Massimiliano Allegri antes del duelo de ida en el que anotó pero tras revisión del VAR se le anuló el gol por falta a su amigo Giorgio Chiellini.

En la sala de prensa del Juventus Stadium, Simeone también destacó las condiciones del madrileño, el más aclamado de los atléticos en Turín quizá porque entre la 14-15 y la 15-16 marcó cinco goles seguidos para la Juventus igualando un récord histórico del club en posesión de Alessandro del Piero. «Morata, como todos los delanteros del mundo que tienen jerarquía, nos da soluciones para estirar al equipo, sostener el juego, poder salir ante un agobio del rival y aprovechar los espacios que un equipo que te ahoga teóricamente dejará a sus espaldas. Esperamos que Álvaro pueda hacer un partido importante para el equipo», deseó el argentino. El punta ya sabe cómo funciona su ex equipo en el estadio transalpino. «La eliminatoria contra un equipo como la Juventus nunca está cerrada. Se han visto cosas peores en la Champions. Tenemos que ir allí preparados para la guerra», avisa en una semana que puede tener doble premio ya que parece podría estar en la lista de Luis Enrique el próximo viernes a las 11:30 horas.