Libro deportivo

Música y cine salpican el baloncesto de 'La Pitipedia'

Piti Hurtado, entrenador y comentarista. /Hoy
Piti Hurtado, entrenador y comentarista. / Hoy

Citas de temas de Queen, Bowie o U2 desfilan por una obra en la que se elogia la película 'Campeones' y el documental 'Hermanos y enemigos', «la tremenda historia, entre Petrovic y Divac, de cómo se rompe un país»

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZMadrid

Referencias a la música y al cine dan lustre a 'La Pitipedia' (Editorial Córner), libro recién publicado y no sólo destinado a amantes del baloncesto, sino también de la lectura en general, escrito por el entrenador y comentarista Juan Manuel 'Piti' Hurtado y por el creativo publicitario Antonio Pacheco, reunidos para crear un 'Tratado de cultura baloncestística'. «Hemos querido comunicar de una forma animada y colorida, y la música, el cine y la publicidad te ayudan a ello», reconoce Piti Hurtado en alusión a una obra por la que desfilan, previas a cada capítulo, citas de temas de Queen, David Bowie, U2, Cher, The Killers, Joaquín Sabina, Los Secretos o Viva Suecia. Tambien se califica a Loquillo como «la máxima estrella del rock patrio» y al fallecido Prince como «un sexto hombre con acertado tiro exterior en sus tiempos de instituto», a quien «quizás el medir 1,57 y pesar unos veinticuatro kilos comprometió su futuro en el mundo de la canasta».

«Fortu, el músico heavy (vocalista y líder de Obús), decía en una entrevista algo muy interesante, que sus fans sabían ya más de música que él mismo. Hay que vender el baloncesto con el mejor envoltorio posible», destaca Piti Hurtado, a quien le gusta el rock «y musicaliza que es un lujo», según Antonio Pacheco. «Nosotros utilizamos la cultura popular para explicar el baloncesto», proclama el técnico extremeño. Entre las películas elogiadas en dicho libro que optan a 'Mejor peli de basket de todos los tiempos' se encuentra 'Campeones' (Javier Fesser, 2018), «una peli diferente sobre unos deportistas diferentes, dirigida de una manera diferente e interpretada por unos actores diferentes (Goya 2019)».

También 'Hoosiers' (David Anspaugh, 1986), «que reúne todos los tópicos que se pueden encontrar en una película de tema deportivo»; 'Coach Carter (Thomas Carter, 2005), «la historia épica de cómo un grupo de 'loosers' de instituto que iban por el mal camino consiguen regenerarse gracias a la dictadura de un entrenador de la vieja escuela»; y 'Space Jam' (Joe Pytka, 1996), «el film sobre baloncesto más taquillero de todos los tiempos». Y en el apartado de 'Mejor documental' no podía faltar la impresionante 'Once Brothers' ('Hermanos y enemigos', Michael Tolajian, 2010), «la tremenda historia (entre Drazen Petrovic y Vlade Divac) de cómo se rompe un país y de cómo se destroza la selección de baloncesto más potente que jamás pisó una cancha».

«Nosotros somos lectores, y este es un buen producto para el aficionado a leer deporte. Otra cosa es para alguien que sólo lea narrativa u otra cosas...», apunta Piti Hurtado, mientras Antonio Pacheco admite que «cuesta mucho llegar a la juventud». «Se toca menos papel, pero somos muy categóricos al decir que no se lee. Entre los chavales hay mucha gente que lee. Lo que pasa es que son más impactantes todos lo que están pegados al móvil, pero es que esa dispersión no es de la juventud, sino de la sociedad», lamenta el entrenador, que también ha abordado con el otro autor el tema de la educación y las relaciones humanas, en un elogiado epílogo que lleva por título 'Conversaciones en un padre y un entrenador'.

«Todo tiene un tono muy parecido, con capítulos más técnicos, de farándula, con mucho humor... pero al final nos ponemos serios y la gente nos lo está agradeciendo mucho, porque sentimos que ahí hemos tocado fibra», admite Antonio Pacheco, que junto a Piti Hurtado elogia las ilustraciones de Lawerta y también el prólogo de Antoni Daimiel. «Hay alicientes para que no sólo el muy aficionado se meta en el libro, sino que la gente a la que le gusta leer le dé una oportunidad», subraya el entrenador cacereño, para quien «el choque de trenes entre la Euroliga y la FIBA está perjudicando a todo el mundo, al aficionado porque no se entera, al jugador y al árbitro porque tienen que elegir entre unos y otros y a la persona que no es muy friki del baloncesto, muy específica, porque lo mira con una cierta distancia y se va a la NBA, ya que ahí tiene claro lo que hay».