Mundial sub-19

España, bronce tras superar a Bélgica

Las jugadoras del combinado sub-19 celebran el bronce ante Bélgica./FEB
Las jugadoras del combinado sub-19 celebran el bronce ante Bélgica. / FEB

La selección vuelve al podio de esta competición tras las platas obtenidas en 2009 y 2011

EFE

La selección española femenina de baloncesto se colgó la medalla de bronce del Mundial sub-19 disputado en Bangkok, tras ganar en la lucha por el tercer puesto a Bélgica, por 58-52, con lo que España vuelve al podio de esta competición tras las platas obtenidas en 2009 y 2011.

El baloncesto femenino español volvió a mostrar su gran calidad en esta cita mundialista, que salda con seis victorias por tan sólo una derrota, en semifinales ante Australia, gracias a un equipo compacto, que tiene en Lola Pendande -14 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias y 14 de valoración-, Helena Pueyo -10, 7, 7 y 19-, y Aixa Wone -7, 8, 1 y 11-, sus principales referentes.

Un bronce que se suma a las dos medallas conseguidas por España en un Mundial sub-19, tras los segundos puestos en los Mundiales de Bangkok, también, en 2009 y Puerto Varas (Chile), en 2011.

Y eso que el equipo español tuvo un mal inicio de partido, que recordó los defectos que impidieron que este equipo llegase a la final, es decir, falta de acierto en el tiro y excesivas pérdidas de la pelota. Eso supuso que las belgas comenzaran con un parcial de 0-9. Un tiempo muerto pedido por Fabián Tellez permitió 'resetear' al equipo español que devolvió el parcial para igualar (9-9).

Una igualdad que ya se mantuvo, no sólo al final del primer cuarto (15-14), sino en el segundo, a pesar de estirón final de las belgas (21-25), en parte debido a la ineficacia española desde la línea de tres (1 de 13 en los primeros veinte minutos).

El descanso sentó mejor al equipo español, que puso un punto más en su intensidad defensiva, lo que permitió empezar a liderar el marcador hasta los 38-35 del final del tercer cuarto, después de un parcial de 17-10. Un triple de Aixa Wone (43-37) al inicio del periodo, se convirtió en el comienzo del pequeño despegue de España, que jugó en esos momentos decisivo su mejor baloncesto.

Las de Tellez entraron en los dos últimos minutos del partido con nueve de ventaja (58-49), y aunque los nervios y la presión belga impidió relajarse hasta el final, España se colgó una medalla muy trabajada y que tiene mucho mérito en esta gran generación.