Rodrigo se va del Abanca Ademar para «ser protagonista» pero no cierra la puerta a regresar

Rodrigo, en un partido con el Abanca Ademar./7foto7
Rodrigo, en un partido con el Abanca Ademar. / 7foto7

El central considera que su buen nivel a final de temporada le ha servido para «reivindicarse»

FERNANDO P. SOTOLeón

El central del Abanca Ademar, Rodrigo Pérez Arce, buscará, en su próximo destino, tras haber descartado la oferta de renovación que le planteó el club leonés, «poder ser protagonista y líder y no solo tener un papel como revulsivo».

El jugador leonés, de 24 años, formado en la cantera ademarista desde los 9 años y que pasó por todas sus categorías, es una de las seis bajas del Ademar para la próxima temporada y, según explicó, tiene «avanzadas» las conversaciones para su fichaje con el BM Nava, equipo que debutará la próxima campaña en la Liga Asobal.

Pérez Arce reconoció, sin embargo, que el final de temporada le sirvió para «reivindicarse un poco«, después de una temporada complicada con altibajos y pudiendo demostrar cuando se le dio libertad lo que podía aportar.

Su protagonismo fue mayor en los últimos compromisos de liga, tras la marcha del técnico Rafa Guijosa, ocupando su lugar el ayudante de éste, Diego Dorado, que aprovechó la versatilidad en la primera línea, tanto de central, como de falso lateral, siendo uno de los máximos realizadores en estos encuentros del equipo.

Por ello y pese al cambio en el banquillo y la llegada de Manolo Cadenas, el exinternacional júnior ya tenía tomada su decisión hace semanas, sin saber si podría o no encajar en los planes del también actual seleccionador de Argentina.

Admitió que le hubiera gustado, «como a cualquier jugador de León y formado en la cantera«, haber podido continuar en la disciplina ademarista, sobre todo teniendo en cuenta que en la plantilla continuará su hermano, el extremo internacional júnior Gonzalo Pérez Arce.

Una de las escenas a la finalización del último partido de liga ante el Quabit Guadalajara, plagado de momentos emotivos por las diferentes despedidas, fue el abrazo entre los dos hermanos en el centro de la pista.

«Estuve intentando mantener el tipo de la mejor manera, pero cuando vi venir a mi hermano al final llorando desconsolado era algo para lo que no estaba preparado y me vine abajo, porque entonces afloraron muchos recuerdos y entonces fui consciente que ya no seguiríamos juntos«, afirmó.

Sin embargo, el central, dada su juventud, dijo que no descarta una segunda etapa en el equipo de su tierra «porque la gente de León cuando se va del Ademar siempre sueña con volver algún día y solo hay que pensar que la vida son etapas y ahora simplemente empezará otra diferente».