El Abanca Ademar no tiene rival en Castilla y León

El Ademar celebra el triunfo./Antonio Tanarro
El Ademar celebra el triunfo. / Antonio Tanarro

El conjnuto leonés se impone con comodidad en la Copa y doblega en la final a un correoso Balonmano Nava

Rubén Fariñas
RUBÉN FARIÑAS

Hoy en dia, el Abanca Ademar no tiene rival en la comunidad autónoma. Sin sufrir, con autoridad y, en algunos momentos, con una superioridad abrumadora, el equipo marista se ha llevado su tercera Copa Castilla y León, en otras tantas ediciones celebradas.

Los jugadores de Manolo Cadenas, que este domingo tuvo que ver el encuentro desde la grada tras ser expulsado ante el Atlético Valladolid, se han impuesto por 27-33 al anfitrión, el Balonmano Nava, en una pletórica segunda mitad, donde destacó la figura de Dino Slavic bajo palos.

27 Balonmano Nava

33 Abanca Ademar

parciales
3-1, 5-5, 7-7, 10-10, 13-13, 17-15; descanso; 17-18, 19-22, 22-26, 24-29, 26-33, 27-33
incidencias
Final de la Copa de Castilla y León disputado en Nava de la Asunción (Segovia)

El cuadro leonés culmina así los amistosos de preparación, a cinco días de que la Liga Asobal levante el telón, y lo hace con buenas sensaciones, sobresaliendo en la final la actuación de algunos nuevos como Rubén Marchán, que suplió con méritos a Gonzalo Carou en el centro de la defensa, o el papel de Feutchsmann. Por el contrario, Patotsky no tuvo su mejor día en la portería.

Las notas positivas que deja el encuentro ante el conjunto castellano, recién ascendido a la máxima categoría del balonmano nacional, es el rendimiento del equipo en las inferioridades numéricas; mientras que el 'debe' sigue siendo el juego en estático, donde faltan ideas.

Desarrollo del partido

Le costó madurar el partido al Abanca Ademar, ante un Nava que fue llevado en volandas por una afición que no veía como un simple amistoso este torneo. Las imprecisiones en ataque daban las primeras ventajas a los jugadores de Dani Gordo, 3-1, y la falta de fluidez en ataque mantenía a los segovianos por delante, 10-8, al paso por el minuto 19, lo que llevaba a Diego Dorado a pedir tiempo muerto.

La falta de aportación en la portería marista, con un poco inspirado Patotsky, elevaba el tanteador de Nava y permitía a los anfitriones creer en la victoria al llegar al descanso con 17-15 a su favor.

Todo cambió en la segunda mitad. La entrada de Slavic fue determinante y en un abrir y cerrar de ojos el Ademar se colocaba por delante, 18-20, posición que ya no volvería a perder.

Con ventaja en el electrónico, los jugadores leoneses se soltaron y expusieron sus mejores argumentos, tanto en defensa como en ataque. Dani Gordo veía venir el desenlace, advertía a los suyos, aunque ya era tarde (22-26, en el minuto 44).

Los chicos de Cadenas no dieron opciones al Balonmano Nava (26-33, al paso por el minuto 55) y terminaron imponiéndose con claridad para adjudicarse su tercera Copa de Castilla y León de balonmano.