La añada de la DO León se lleva un rotundo 'Excelente' como nota final

Imagen del certificado de 'Excelente' presentado este viernes. / N. Brandón

José Peñín actúa como maestro de ceremonias en la calificación de añada, que obtiene un 'Excelente' como calificación y evidencia la calidad de los caldos de esta denominación | Los blancos y rosados son altamente aromáticos y frescos, con gran equilibrio entre acidez y alcohol en boca y de colores muy atractivos

A. CUBILLASLeón

«Excelente». Es la calificación que ha alcanzado la añada de la DO León tras la evaluación de diez vinos, tres de ellos blancos de la variedad Albarín, cuatro rosados y tres tintos de Prieto Picudo, en una cata que ha alcanzado una puntuación de 93 sobre 100.

Una cata cuyo resultado dio a conocer José Peñín, el gurú del vino español y uno de los leoneses más reconocidos a nivel internacional, en un acto que ha tenido como escenario la terraza del Camarote Romántico y como testigo de excepción la pulchra leonesa.

Un acto que ha permitido poner en valor los caldos de la DO León –oficialmente desde el pasado 8 de abril- de gran tradición vitivinícola que, en menos dos décadas, ha demostrado un crecimiento y un desarrollo exponencial, siempre avalados por la alta calidad de sus vinos.

«Altísima calidad»

Fue el mensaje en el que quiso incidir Juan Martínez Majo, presidente de la Diputación de León, que quiso remontarse a 1996 cuando, seis bodegas iniciaron a escribir la historia de la hoy DO León –desde 2007 Tierra de León- a la que, en la actualidad, dan forma 41 bodegas y más de 300 profesionales.

«Esto es fruto del trabajo y el esfuerzo en la viña porque es importantísimo que los viticultores hayan creído y sigan apostando por esta forma de entender la agricultura en el Sur de León», señaló Majo, que confesó ser un «fiel creyente» de la variedad albarín.

Desde la constitución en 2007 del Consejo Regulador, los vinos de la zona de producción del sur de la provincia habían obtenido la calificación en «buena» en 2013, de «excelente» en 2014 y 2015 y de «muy buena» para las otras ocho añadas.

Una idea en la que coincidió el consejero de Agricultura, Juan Carlos Suárez-Quiñones, que hizo un guiño a los grandes viticultores de León que, aunando técnica, tecnología, cariño y trabajo han logrado unos vinos «de altísima calidad».

En este sentido, remarcó el reconocimiento de los vinos de la DO León en el extranjero, con una exportación que ya alcanza el 10% de su producción a países como México, Estados Unidos o en el Norte de Europa.

Y, en este sentido, trasladó su apoyo de la Junta de Castilla y León para la potenciación de la producción así como de la internacionalización. «Tiene todos los componentes para protegerla porque su calidad canta por sí sola», remarcó Suárez-Quiñones.

100% de León

Una calidad que obliga su puesta en valor desde la tierra. De ahí que Antonio Silván, alcalde de León, instase a la ciudadanía «a pedir el prieto picudo y el albarín» en bares y restaurantes.

Por su parte, Rafael Blanco, presidente de la DO León, recordó que «ningún vino es 100% varietal, 100% de León y tiene el 100% de calidad sino está bajo la indicación de la DO León».

Abanadonar el autoconsumo

Caldos con calidades muy superiores a las de hace 10 años, según remarcó José Peñín, en una DO que presume de dos variedades autóctonas -prieto picudo y el albarín- su principal diferenciador y, por ende, su principal baza en el mercado extranjero.

Un valor que, a juicio del autor de la Guía Peñín, hay que aprovechar porque «estamos ante variedades autóctonas y originales que es lo que busca el importador o periodista extranjero». De ahí la necesidad, remarcó Peñín, de ir más allá del vino de autoconsumo y apostar por su internacionalización, especialmente el albarín, el más desconocido.

«Hay un núcleo importante de viticultores que mantiene con arraigo las elaboraciones de pasado, pero del pasado hay que recoger aquellos valores que estaban vinculados a la tierra pero siempre con el ojo puesto en la internacionalidad, no se puede hacer un vino de consumo propio, sino global», señaló Peñín.

Una añada «excelente» que tiene su explicación, según puntualizó Peñín, en las condiciones meteorológicas de su ciclo vegetativo, que permitió un desarrollo homogéneo y más lento en la maduración de la uva. El resultado, un albarín que sorprende a los críticos, unos rosados aromáticos y frescos y unos tintos con los taninos suaves que ofrecen grandes posibilidades enológicas.

La DO León cuenta con 1.400 hectáreas de viñedos y cerró 2018 con tres millones de kilos de uva, es decir, un 70% de su producción, como consecuencia de los efectos de las heladas del año anterior. En la actualidad, la previsión pasa por superar los cuatro millones en 2019 y rozar, así, el 95% de su producción.

Lectura de la cata

La lectura del acta corrió a cargo de José Peñín, fundador de la Guía Peñín, periodista y crítico vinícola de prestigio interna- cional, que lo hizo en representación de un comité de cata integrado por los directores técnicos de las denominaciones de Origen Rioja (Pablo Franco), Ribera del Duero (Agustín Alonso) y Bierzo (Carmen Gómez), los cocineros Juanjo Pérez (restaurante Cocinandos), Amparo Rodríguez (Los Poinos) y Javier Rodríguez (Delirios), los enólogos Rafael Alonso y Francis Giganto, el presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo, Martín Méndez, el sumiller Fito Benéitez, presi- dentede Asle, y Ramón Villa, presidente de la Academia Leonesa de Gastronomía.

La lectura del acta corrió a cargo de José Peñín, fundador de la Guía Peñín, periodista y crítico vinícola de prestigio internacional, que lo hizo en representación de un comité de cata integrado por los directores técnicos de las denominaciones de Origen Rioja (Pablo Franco), Ribera del Duero (Agustín Alonso) y Bierzo (Carmen Gómez), los cocineros Juanjo Pérez (restaurante Cocinandos), Amparo Rodríguez (Los Poinos) y Javier Rodríguez (Delirios), los enólogos Rafael Alonso y Francis Giganto, el presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo, Martín Méndez, el sumiller Fito Benéitez, presi- dentede Asle, y Ramón Villa, presidente de la Academia Leonesa de Gastronomía.

Añada del 2018

Las buenas condiciones meteorológicas del proceso vegetativo y bajo las que se desarrolló la vendimia de 2018, que se inició el 18 de septiembre y concluyó el 29 de octubre, propiciaron que los vinos elaborados sean de una altísima calidad.

Las extraordinarias condiciones sanitarias de la uva, unidas al desarrollo homogéneo del proceso de maduración, permiten a las bodegas sacar al merca- do vinos blancos y rosados muy aromáticos y frescos, con grandes equilibrios entre alcohol y acidez en la boca y unos colores muy atractivos.

Por lo que respecta a los tintos, la añada ofrece grandes posibilidades enológicas, tanto en el caso de los vinos jóvenes como aquellos que las bodegas hayan destinado al envejecimiento, también con extraordinarios parámetros de alcohol, acidez y taninos.