Magia, sorpresa

Un momento de 'Prodigios'. /RTVE
Un momento de 'Prodigios'. / RTVE

Boris Izaguirre y Paula Prendes presentan 'Prodigios' (La 1), que este sábado busca a sus últimos semifinalistas. «Hay que proponer programas como este»

JULIÁN ALÍA

Nueve jóvenes talentos de la música clásica buscan este sábado los últimos billetes para la semifinal de 'Prodigios', el programa que emite La 1 a las 22:00 horas. Entre ellos, una clarinetista y amante de los documentales de animales, una flautista que lee quince libros al año, o un bailarín de 15 años al que el arte le viene de familia.

La música llega de parte de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, dirigida por Salvador Vázquez, que este sábado interpreta temas como 'I dreamed a dream', del musical 'Los Miserables'; 'Panis Angelicus', un himno en latín escrito por Santo Tomás de Aquino para la fiesta del Corpus Christi, y dos piezas del compositor y director de orquesta italiano Ennio Morricone, pertenecientes a las películas 'La misión' y 'Cinema Paradiso'. Además, Pasión Vega se sube al escenario para cantar una versión de 'La bohème' de Charles Aznavour.

Todo ello llega como «una mezcla de magia, sorpresa y entretenimiento» en el centro cultural Miguel Delibes de Valladolid, según el maestro de ceremonias, Boris Izaguirre, que asegura que la elección ha sido un total acierto. «Ha sido como un sueño compartido que lo ha convertido en un gran programa de televisión», comenta el conocido presentador venezolano, para quien «si el programa se hubiera hecho en otro lugar», «el resultado hubiese sido totalmente distinto».

Mucho «más relajado» en el mundo televisivo con respecto a sus anteriores etapas, el también escritor se encuentra «en un momento increíble» de su vida. «Vuelvo como una persona diferente, con un lenguaje distinto, con todo mi 'background' intacto, pero siento que ahora tengo otra forma de comunicar, porque soy capaz de quitarle hierro a las cosas que tienen demasiado», dice Izaguirre.

También confiesa que se sorprendió al verse «dentro del equipo de presentadores», y que le pareció «increíble el riesgo de asumir un programa como este», con «mimbres algo más desconocidos para el público», y «ponerlo en una cadena generalista tan importante como La 1».

Como es habitual, el presentador nacido en Caracas está acompañado de Paula Prendes, la encargada de desenvolverse entre bambalinas con los niños y las familias. Para la actriz y presentadora, el desplazamiento fuera de Madrid ha promovido «el efecto campamento», que hace que «el equipo se una mucho más».

«No soy madre, pero le tengo mucho respeto a lo que ello conlleva. A los niños los trato como adultos, porque creo que son mucho más inteligentes que nosotros. La vida ya les acabará haciendo gilipollas», explica sobre su labor en el programa, donde «lo más complicado era «hacer que hablasen sin caer en las obviedades», por lo que siempre intentaba buscar un «trato cercano fuera de las cámaras».

Aunque lo afrontó con «un poco de miedo», porque nunca se sabe «a qué tipo de personas te vas a encontrar», Prendes reconoce que le sorprendió el «talento y humildad por parte de los niños», y también la normalidad de las familias. «El nivel fue superior del que me esperaba, y no es por infravalorar a los talentos ni a España. Había visto el programa francés, y se suele decir que el nivel cultural es mayor detrás de los Pirineos. aunque los españoles somos muy de criticarnos», cuenta.

 Pero «eso va a cambiar con 'Prodigios'», en palabras de Boris Izaguirre, que defiende que la televisión «es el mejor medio de comunicación, el más creativo, y el más vivo», que «criticarla es equivocado» y que tan solo «hay que proponer programas como 'Prodigios'» para «seguir desentrañando talentos».