Paradores modifica el proyecto de rehabilitación de San Marcos para conservar y exponer al público el muro del albergue de peregrinos que ideó Doña Sancha

Obras de rehabilitación de San Marcos. /Campillo
Obras de rehabilitación de San Marcos. / Campillo

Se trataría de restos del muro del albergue de peregrinos que impulsó la infanta Doña Sancha, hija del rey Alfonso VII | La modificación del proyecto no modificará los tiempos y Paradores mantiene enero del 2020 como fecha prevista para inaugurar San Marcos

A. CUBILLAS
A. CUBILLASLeón

El importante hallazgo de los restos de parte de uno de los muros de la construcción originaría de San Marcos obligará a Paradores a modificar el proyecto de remodelación del espacio tradicionalmente ocupado por la cafetería.

Así lo han confirmado a leonoticias fuentes oficiales de Paradores que, «dada la importancia» de los restos encontrados han acordado la redacción de un nuevo proyecto que permita conservar y dejar a la vista la muralla que ahora ha salido a la luz.

Se trataría de restos del muro del albergue de peregrinos que impulsó en el siglo XII la infanta Doña Sancha, hija del rey Alfonso VII.

En cualquier caso, aún no han definido la solución, que podrían pasar por la instalación de ventanales, para garantizar su preservación y conservación a la vez que exposición del público.

Un 'contratiempo' que pone de manifiesto la relevación histórica del Parador de San Marcos pero que en ningún caso va a suponer un retraso en las previsiones que maneja Paradores al tratarse de una zona «acotada».

De esta forma, se mantiene como finales del mes de septiembre del 2019 la fecha para que se den por concluidas las obras de rehabilitación, para en un margen de tres meses acometer el acondicionamiento del interior. El objetivo final, reabrir el Parador en enero de 2020.

Gran proyecto de rehabilitación

Desde un inicio, el objetivo de Paradores fue el de preservar y potenciar el valor monumental del Hostal de San Marcos a la par que crear un lugar más cómodo, más moderno, más funcional y que cumpla con los deseos del turismo del siglo XXI.

Hace más de 20 años que se llevó a cabo la última reforma de cierta entidad en el Hostal de San Marcos. A pesar del evidente deterioro y envejecimiento que sufrían sus instalaciones, San Marcos seguía siendo buque insignia de Paradores, el establecimiento más grande de la Red y el de mayor prestigio. Quizá por eso, se ha ganado el derecho a 'volver a nacer'.

Con una década de retraso

La reforma de San Marcos comienza casi una década después de que el entonces presidente de Paradores, el socialista leonés Miguel Martínez, anunciase en julio de 2008 una renovación del edificio, con un plazo previsto de tres años, y la construcción de un centro de convenciones. Año y pico después se situaba en la primavera de 2011 una adjudicación superior a los 40 millones y su conversión en Parador Museo.

Ya en 2012, tras aclarar que el proyecto no estaba cancelado, se confirmaba que se acometería «de forma más austera, cuando lo permita el ajuste presupuestario». A mediados de 2014, la presidenta y consejera delegada de la cadena hotelera pública, Ángeles Alarcó, declaró que Paradores consideraba «prioritaria» la reforma que finalmente arrancará a principios de 2018.

Tras la demolición de la parte trasera del edificio, cuya reconstrucción será el epicentro de la fase II de esta actuación, las obras continuaron en el vaciado del centro del edificio histórico, el levantado en el siglo XVIII, permitiendo devolver la volumetría original al edificio.

Gran parte de lo construido en los años 60, cuando este edificio pasó a ser Parador, quedará eliminado para crear un atrio interior cerrado, con un lucernario que permita la entrada de luz natural al mismo y donde toda la galería artística de San Marcos sea expuesta, tanto en este espacio como en una galería interior que dará hacia este atrio.

La planta baja será destinada a los espacios públicos como cafeterías, salones o salas de reuniones y la primera planta será la destinada a las 52 habitaciones que tendrá esta zona del parador, que doblará su número de estancias. En la segunda fase, se construirá un edificio de nueva planta con 180 habitaciones y 12 salones para convenciones, un restaurante, un spa y una piscina.