La panera del Monasterio de Sandoval abrirá en primavera como epicentro cultural de la zona

Labores de retejo en la cubierta de la panera. / Noelia Brandón

Después de haber sido escuela, panera y cuadra, este emblemático espacio recobrará la dignidad merecedia ofreciendo exposiciones temporales

Nacho Barrio
NACHO BARRIOVillaverde de Sandoval (Mansilla Mayor)

En el dintel de la puerta por la que se accede a la panera del Monasterio de Santa María de Sandoval reza el año en el que fue construida. 1789. El comienzo de una nueva forma de entender el mundo nacía con la Revolución Francesa en el año en el que se abrió este apéndice no conectado físicamente con el monasterio leonés.

Su historia ha sido la de tantos edificios a los que el paso del tiempo y ciertas dosis de desidia han acabado tirando abajo. Desde su origen como panera para abastecer al Monasterio de Santa María de Sandoval, el edificio ha pasado por usos múltiples antes de la ruina. Fue majada de animales, escuela de pequeños y solar sin expectativas. 500 metros cuadrados útilies que en primavera tendrán una nueva utilidad.

Con el apoyo del Instituto Leonés de Cultura, la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Mansilla Mayor, la panera abrirá para ser, por un lado, centro de interpretación del Monasterio de Sandoval y, por otro, espacio expositivo diáfano para muestras tanto temporales como permanentes.

La inversión

* ILC (Diputación): 180.000 euros

* Junta de Castilla y León: 165.00 euros.

* Ayuntamiento de Mansilla Mayor: 40.000 euros.

«Vamos con un ligero retraso respecto al plan original», confiesa junto a la panera el alcalde de Mansilla Mayor, José Alberto Martínez, aunque a continuación lanza un mensaje optimista. «Últimamente las obras están avanzando bastante».

Así estaba la panera, en una imagen de archivo.
Así estaba la panera, en una imagen de archivo. / PLP

Tal es así que la panda sur ya está completamente retejada, faltando las pandas norte y noroeste con la vista puesta en el día 20 de diciembre. «Para Navidad tiene que estar todo rematado, faltando solo el tablero del suelo», avanza el alcalde.

Esa labor se antoja como el último paso para abrir la panera en la primavera de 2020 y, aunque queden meses, el alcalde y el diputado de Cultura y concejal de Mansilla Mayor, Pablo López Presa, ya imaginan usos posibles. «Tenemos preparadas exposiciones importantes y vamos a darle el uso para lo que está concebido, que es un uso social y cultural, para la Junta Vecinal de Villaverde asi como exposiciones temporales y permanentes».

Atrás quedará la imagen de la panera derruida. «Esto estaba perdido por un poco de dejadez de todas las administraciones, pero hemos podido rehabilitar un espacio muy importante. Estaba en la más absoluta de las ruinas y esperamos que tenga y de vida». Palabra de alcalde.