Ida Vitale, gran dama de la poesía hispana para la FIL

Fotografía de archivo fechada el 6 de junio de 2018 que muestra a la poeta uruguaya Ida Vitale mientras lee un poema. /Marina Guillén (Efe)
Fotografía de archivo fechada el 6 de junio de 2018 que muestra a la poeta uruguaya Ida Vitale mientras lee un poema. / Marina Guillén (Efe)

La uruguaya obtiene por unanimidad el galardón más importante de Feria Internacional del Libro de Guadalajara

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

El magisterio poético de Ida Vitale (Montevideo, 1923), una de las grandes damas de las letras hispanas, fue confirmado este lunes por la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL). El certamen mexicano, el más importante del mundo en su género, le concedió a Vitale por unanimidad su galardón más relevante, el Premio de Literatura en Lenguas Romances. Dotado con casi 130.00 euros (150.000 dólares) le será entregado el próximo 24 de noviembre en la inauguración de la XXXII edición de la FIL, según anunció el portavoz del jurado, Efraín Kristal.

Vitale contaba ya con el Reina Sofía, el 'Cervantes de la poesía', que reconoció hace tres años una obra armada sobre un verso agudo, preciso y elegante. «Vital como su apellido, nítida, clara y con un estilo agudo y de una elegancia suprema», describió entonces el jurado poesía de Ida Vitale. Heredera de Juan Ramón Jiménez, renovadora de la tradición modernista, Vitale suele reiterar que la clave en poesía es «ser honesto con uno mismo y con el lector».

Ha publicado más de una veintena de poemarios, desde 'La luz de esta memoria' (1949) hasta 'Mella y criba' (2010, Pre-Textos), obras en las que concentra viveza, sencillez y hondura. Adscrita a la conocida como 'Generación del 45', de la que también formaron parte Mario Benedetti, Aldea Vilariño o Juan Carlos Onetti, situada en la antípodas de la poesía social, comprometida y política, es también autora de varios textos de prosa, crítica y ensayo, traductora y crítica literaria.

Nacida el 2 de noviembre de 1923, pertenece Vitale a la cuarta generación de emigrantes italianos en Uruguay. Se formó en una familia culta y cosmopolita, estudió Humanidades en Montevideo y ejerció la docencia en su país. En 1950 se casó con el ensayista Ángel Rama y tuvo dos hijos. Tras su separación, colaboró con el semanario 'Marcha' y entre 1962 y 1964 dirigió la página literaria del diario uruguayo 'Época' y fue codirectora de la revista 'Clinamen' y miembro del comité de dirección de la revista 'Maldoror'.

Huyendo de la dictadura militar, se exilió de Uruguay en 1973. Se estableció primero en México, donde trabajó junto a Octavio Paz en la legendaria revista 'Vuelta' y trató a José Bergamín. Participó en el país azteca en la fundación del semanario 'Uno más uno' y continuó su dedicación a la enseñanza con seminarios para El Colegio de México.

Tras perder a su marido en el trágico accidente de un aparato de Avianca en Barajas, regresó a Uruguay en 1984 para dirigir la sección de cultura del revista 'Jaque'. Se estableció en Estados Unidos y desde 1989 mantiene su residencia, en Austin, en el sureño estado de Texas, junto a su segundo marido, el también poeta Enrique Fierro.

Entre su obra poética destacan 'La luz de esta memoria' (1949), 'Palabra dada' (1953), 'Paso a Paso' (1963), 'Oidor Andante' (1972), 'Jardín de sílice' (1980), 'Entresaca' (1984), 'Procura de lo imposible' (1988), 'Jardines imaginarios' (1996), 'De varia empresa' (1998), 'Reducción del infinito' (2002) o 'Trema' (2005).

Entre sus libros de crítica y ensayo figuran 'Arte simple' (1937), 'Cervantes en nuestro tiempo' (1947), 'Léxico de afinidades' (1994), 'Donde vuela el camaleón' (1996), 'El abc de Byobu', y diversos estudios sobre poetas como Antonio, Machado, Carlos Drummond de Andrade, Jorge de Lima o Cecilia Meireles.

Fue galardonada en 2009 con el IX Premio Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo, que compartió con Ramón Xirau, y es doctora honoris causa por la universidad de Montevideo.

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