García Márquez, mago del periodismo

Gabriel García Márquez, en una imagen de archivo./AP
Gabriel García Márquez, en una imagen de archivo. / AP

El libro 'El escándalo del siglo', prologado por Jon Lee Anderson, recupera los mejores artículos de no ficción del Premio Nobel colombiano

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

La literatura fue la esposa de Gabriel García Márquez, pero el periodismo fue su primera novia: lo amó siempre y nunca lo pudo olvidar. «No quiero que se me recuerde por 'Cien años de soledad' ni por el Premio Nobel, sino por el periódico. Nací periodista y hoy me siento más reportero que nunca. Lo llevo en la sangre», dejó dicho 'Gabo'. El libro 'El escándalo del siglo' (Literatura Random House), editado por Cristóbal Pera y con prólogo del reportero de guerra Jon Lee Anderson, recupera ahora la parte más destacada de la obra periodística del gran autor colombiano.

«Si 'Gabo' me enseñó algo fue la importancia de contar historias de la mejor manera posible. El poder de influencia del periodismo crece mucho cuando está dotado de talante narrativo», explica Anderson a este periódico. «'Gabo' era brillante con las palabras en general, y aunque su ficción, en su conjunto, es una obra maestra, podemos ver muchos rasgos de lo que admiramos en su obra literaria también en su no ficción», agrega.

'El escándalo del siglo' recoge medio centenar de artículos escritos por 'Gabo' en las cuatro décadas en las que sirvió al periodismo. Por sus páginas se pasean los personajes que marcaron el siglo XX, desde Fidel Castro hasta el papa Pío XII, pasando Ernest Hemingway, y también gentes humildes que sirven al premio Nobel para retratar su Colombia natal y todos los países que recorrió enviado por 'El Universal' de Cartagena de Indias, el periódico con el que empezó.

El periodismo de García Márquez rozaba muchas veces el realismo mágico, aquel género del que fue un maestro. «Creo que se aburría si no podía hacer una noticia algo entretenido. Como escritor, uno de sus talentos era borrar la línea divisoria entre lo real probado y lo real imaginario. Esto, por supuesto, es una de las características de su ficción, y creo que siempre tuvo presente la necesidad de entretener al lector en su periodismo: apelar a su imaginario», indica Anderson.

«La Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano es el gran legado periodístico de Gabo, tanto o más que su obra periodística escrita. La fundación, institución que ideó a mediados de los 90 para ayudar a una generación de periodistas latinoamericanos, ha dado alas a miles de colegas y ha establecido un nuevo canon de excelencia periodístico en el hemisferio. Esto tiene el nombre de Gabo», culmina el periodista.

 

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