De la Huerga, «muy satisfecho» con el XV Premio de la Crítica para ‘Pasos en la piedra’, «un fresco de una época que trasciende la historia»

El escritor José Manuel de la Huerga en su domicilio de Valladolid./
El escritor José Manuel de la Huerga en su domicilio de Valladolid.

El escritor leonés, afincado en Valladolid, confía en que el galardón permita relanzar el libro un año después de su aparición, coincidiendo con el 40 aniversario de la legalización del PC

C. C. P.

El escritor leonés, afincado en Valladolid, José Manuel de la Huerga, confesó este miércoles en declaraciones a Ical estar «muy contento» y «muy satisfecho» al alzarse con el XV Premio de la Crítica de Castilla y León por su novela Pasos en la piedra. «Era un galardón largamente acariciado», confesó con una sonrisa al recordar que ésta era la cuarta ocasión en que aparecía en la terna de finalistas, tras las ediciones de 2006 (con su poemario La casa del poema), 2012 (Apuntes de medicina interna) y 2014 (SolitarioS).

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De la Huerga se impuso en esta ocasión en una selección de candidatos donde aparecían escritores como Pilar Salamanca, Gustavo Martín Garzo, Óscar Esquivias, Carlos Fidalgo, Alonso de Santos o José María Merino, entre otros. «Hay que reconocer que este premio tiene la virtud de sorprender siempre a todo el mundo porque, en el mejor sentido de la expresión, no se casa con nadie. Ha habido veces en las que ha apostado por autores reconocidos, como el año pasado con Juan Manuel de Prada, y otras como hace tres ediciones en que lo ganó José Antonio Abella, un magnífico escritor prácticamente desconocido por el público, que publicó La sonrisa robada, una excelente novela, la novela de su vida. «Si no lo gana en ese momento esa novela hubiera pasado completamente desapercibida y hubiera sido una lástima», explicó.

La satisfacción del autor era «doble», por él y por la editorial palentina Menoscuarto, con la que han visto la luz sus cuatro últimos trabajos. «El premio redunda en doble beneficio, porque es una editorial pequeña, independiente pero muy peleona de Castilla y León. Es nuestra editorial pequeña con mayor proyección hacia el resto de España y hacia incluso Hispanoamérica. Me siento muy satisfecho de publicar en Menoscuarto, una editorial de la tierra, y de que los críticos, periodistas y profesores universitarios de esta tierra hayan reconocido mi trabajo», reconoció.

En ese sentido, el editor de Menoscuarto, José Ángel Zapatero, agradeció al jurado haber valorado la ambiciosa propuesta narrativa de esta novela, «que muestra sin lugar a dudas la calidad literaria de uno de nuestros mejores escritores, con una sólida trayectoria literaria». Zapatero explicó que este premio supone un estímulo para la labor editorial de Menoscuarto, que viene publicando desde sus inicios a autores contemporáneos en lengua española: «Es una decisión empresarial no exenta de riesgos, pero que siempre hemos creído indispensable para dar a conocer las obras que van creando los escritores de nuestro tiempo en nuestro idioma».

Nueva vida para la novela

Según explica De la Huerga, él y el editor confían en que el galardón pueda servir para «relanzar la novela» y darle «nueva vida». «Este año se cumplen cuatro décadas de la legalización del Partido Comunista, y es una novela que en ese sentido está bien documentada. En ese aspecto es histórica, aunque es una novela que también trasciende la historia y es un fresco de la época y de las tradiciones etnográficas, y de la naturaleza de la poesía», señaló.

De la Huerga, que estos días está dando forma a su próximo libro («una novela fantástica sobre tradiciones marineras del norte»), destaca las «muchas satisfacciones» que le ha brindado hasta el momento Pasos en la piedra. «He tenido la suerte de poder acudir a presentaciones por toda la geografía de Castilla y León, en clubes de lectura, librerías, bibliotecas o centros de cultura de Rioseco, Castronuño, Zamora, León, Salamanca o Valladolid. Para mí el encuentro directo, cara a cara, con los lectores, es lo que más me llena. El encuentro con una lectora que te dice: He leído tu libro y siento que va acompañarme una larga temporada, cada vez que vea salir un paso en la Semana Santa por las calles de mi pueblo o de mi ciudad me voy a acordar de tu novela, me llena de una satisfacción indescriptible», relata.

Además, da por logrado uno de los objetivos que le llevó a trabajar durante tres años en esa novela: generar debate. En ese sentido, aludió a las presentaciones que ha realizado recientemente en dos espacios bien distintos: por una parte, un humilde club de lectura de Aldea de San Miguel, donde debatían sobre su agnosticismo y religiosidad («decían que no era posible que una persona agnóstica, como yo me confieso, pudiera escribir esa novela, y hablamos de las diferentes veladuras que ocultan a un escritor», señala): y por otro lado, recordó su paso por el club de lectura de los reclusos del centro penitenciario de Villanubla, donde «se generó un debate muy interesante en el tema del prendimiento y del ajusticiamiento de personajes con los que ellos se sentían muy identificados».

 

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