Los leones vuelven a volar en Nimrud

Las reproducciones de los leones./Ministerio de Defensa
Las reproducciones de los leones. / Ministerio de Defensa

El Ministerio de Defensa traslada a Irak dos copias de las estatuas de Limassu, destruidas por los terroristas de Daesh

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

La tecnología y la cultura pueden arreglar lo que destruye la barbarie, como lo demuestra un proyecto en el que se ha involucrado el Gobierno de España. Un avión del Ejército del Aire trasladó el miércoles hasta Bagdad dos copias exactas de las estatuas de Limassu que representaban a dos leones alados con cinco piernas. Las estatuas originales resumen en sí mismas la convulsa historia de aquella parte del mundo. En el año 883 antes de Cristo, adornaban la sala del trono del palacio de Nimrud, donde residía el rey asirio Asurnasirpal II, y permanecieron enterradas tras la caída del imperio asirio hasta que fueron descubiertas por el arqueólogo del Museo Británico Austin Henry Layard en 1847.

En 2004, un año después de que comenzara la Guerra de Irak, un grupo de expertos de la Fundación Factum, creada por el artista inglés Adam Lowe y con sede en Madrid, se trasladó a Nimrud para grabar las dos estatuas originales utilizando un escáner de luz blanca de alta resolución fabricado en Barcelona. Después prepararon un recipiente de mármol de estuco para garantizar la exactitud de las réplicas. El objetivo era crear dos facsímiles de las estatutas para ser expuestos al año siguiente en Irak.

Pero la inestabilidad en el país frenó el proyecto, en el que participaban también el Museo Británico, el Rijksmuseum de Holanda y el Gobierno de Irak. Y entonces llegó Daesh a la tercera ciudad iraquí y con ellos, la devastación total.

Los terroristas se cebaron con las personas, pero también lo hicieron con el patrimonio. Entre otros tesoros, acabaron con la Biblioteca de Asurbanipal de Mosul, compuesta por más de 30.000 tabletas cuneiformes, o el yacimiento arqueológico de Nimrud, donde se encontraban las estatuas ahora reconstruidas.

La destrucción de las imágenes supuso, paradójicamente, la resurrección del proyecto de la Fundación Factum. Los facsímiles de las estatuas fueron creados en 2016 y fueron expuestos en la muestra 'Nínive', celebrada en el Museo de Antigüedades de Leiden, en Holanda. El Museo Británico, encargado finalmente de dar vida a las reproducciones, puso sin embargo una condición: que tras la exposición holandesa las figuras fueran donadas a la Universidad de Mosul.

Y aquí es donde aparece la intervención del Ministerio de Defensa, con el traslado de las nuevas estatutas, que tratarán de reemplazar el espacio dejado por las originales. «El traslado», aseguran desde el departamento de Margarita Robles, «no sólo permitirá a la ciudad recuperar una parte de su patrimonio histórico, sino también enviar un mensaje de normalización tras haber sufrido la plaga del azote terrorista».

Tras la llegada de las imágenes a Mosul, expertos de Factum viajarán a la ciudad para asegurarse de su correcta instalación. Para más adelante está prevista la celebración de un evento cultural que dará la bienvenida a las estatuas en el que participarán las principales autoridades locales y diversos grupos musicales.