Villoria teje a ganchillo su árbol gigante de Navidad y su Belén

Un grupo de vecinas tejen piezas para el Belén y el tradicional árbol./
Un grupo de vecinas tejen piezas para el Belén y el tradicional árbol.

Villoria se prepara de esta forma para convertirse estas Navidades en el pueblo del ganchillo | El árbol gigante de Navidad crece tres metros y se hace digno del récord Guiness

LEONOTICIASLeón

Las integrantes de la Asociación de Mujeres 'Villa Áurea' de Villoria, localidad del municipio leonés de Villarejo de Órbigo, y los vecinos de la villa ribereña ultiman los preparativos para el encendido oficial del árbol de ganchillo, digno del récord Guinness, y para inaugurar un nuevo Belén también tejido a mano.

El acto tendrá lugar este sábado, 15 de diciembre, en la Plaza del Pueblo, según informan fuentes municipales. El árbol de ganchillo más grande del mundo, que ya hizo furor el pasado año, crece para la ocasión tres metros más.

«Debido al impacto y al éxito que tuvo está iniciativa, este año han sido muchísimos los vecinos que se han querido unir al proyecto», explica la presidenta de la asociación artífice de la obra.

Por eso estas fiestas, 2.000 nuevos cuadros se suman a los miles que ya había. Pero eso no es todo, además Villoria ha elaborado un Belén de encaje.

Villoria se prepara de esta forma para convertirse estas Navidades en el pueblo del ganchillo. Esta es ya una de sus señas de identidad y es que, este año, toda la plaza del pueblo estará decorada con motivos realizados con croché.

Habrá cuadros en los balcones, otros dos árboles más pequeños presidiendo la Casa de Cultura de la localidad y hasta muñecos de nieve y un trineo con Papá Noel, entre otros, todo ello realizado de manera artesanal con agujas e hilo de tejer.

El nuevo Belén no dejará indiferente a nadie. Los vecinos han trabajado durante meses para representar desde el Portal hasta el Castillo de Herodes, pero es que además han incorporado elementos significativos de Villoria.

Se podrán ver edificios emblemáticos como la Ermita o el Real Monasterio de Santa María de la Asunción, que este año vuelve a estar en funcionamiento.

Hay espacio hasta para las monjas que habitaron durante años, el entonces convento, y a los tres Padres (canónigos) que viven desde este año en él. «Queríamos tener un detalle con estas mujeres que estuvieron tanto tiempo entre nosotros», destaca Mariví González.