Los trabajadores de Vestas muestran su decepción tras el encuentro entre la ministra y la dirección de la compañía en Madrid

Trabajadores de Vestas ante la planta de Villadangos./
Trabajadores de Vestas ante la planta de Villadangos.

La multinacional danesa mantiene su intención de deshacerse de la factoría de Villadangos del Páramo y se plantea una posible venta

ELENA F. GORDÓNVilladangos

«No cambia mucho la historia; seguimos teniendo el problema de salvar los puestos de trabajo. Un aplazamiento no es una solución». Es la opinión que expresó esta tarde el presidente del comité de empresa de la planta de Vestas en Villadangos del Páramo (León), Francisco Romero, tras la reunión celebrada hoy en Madrid entre la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, con representantes de la multinacional danesa.

La plantilla confiaba en que la empresa expresara un cambio de opinión sobre la decisión de cierre de la planta que no se produjo. «Alargar un poco más la agonía no sirve, hay que tratar de salvar la planta de una forma u otra», comentó Romero a Ical, que reconoció el esfuerzo de las administraciones y espera que finalmente se pueda encontrar una salida que conlleve el mantenimiento del empleo.

Para Pablo Martínez, delegado de UGT, el resultado del encuentro supone «un jarro de agua fría porque todavía quedaban algunas esperanzas», ya que a pesar de que se asegura una negociación se mantiene la voluntad de Vestas de cerrar la planta. «Dicen que ir se van, pero están abiertos a una posible venta de la fábrica, con subrogación de la plantilla», apuntó como posible solución que se puso sobre la mesa.

 

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