El kamikaze del Huerna era un joven de 24 años que se dio a la fuga en un control de la Guardia Civil

Imagen de los dos vehículos accidentados. /BomberosAsturias
Imagen de los dos vehículos accidentados. / BomberosAsturias

El joven accedió a la autopista por el carril contrario y colisionó con el vehículo de José Ramón, de 67 años que se dirigía a pescar

ALEJANDRO DE LA FUENTE
ALEJANDRO DE LA FUENTELeón

«Se escuchó un 'boom' tremendo poco después de las siete de la mañana», relatan los empleados de la gasolinera de Egocheaga, en Lena. Fue en este punto kilométrico, el 56, donde se produjo el brutal choque frontal en el que este domingo han perdido la vida dos personas.

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El causante fue el conductor de un Kia Ceed blanco, un joven de 24 años que responde a las iniciales R. S. M., quien huía en sentido contrario por la autopista A-66; antes, se dio a la fuga en un control de la Guardia Civil en una rotonda en Caborana, en Aller. En el carril correcto, sentido Oviedo, se desplazada la segunda víctima mortal, un vecino de Lena, José Ramón G. A. de 67 años, quien iba en un Jeep Grand Cheroke negro. No pudo esquivarlo. Ambos murieron en el acto.

Fuentes de la Guardia Civil señalaron que no se inició una persecución para no aumentar el riesgo de accidente en el corredor del Aller; de hecho, ya se había anotado la matrícula del vehículo y se había procedido a dar orden de búsqueda. En el nudo de Ujo (Mieres) no accedió por el carril de acceso correcto a la autopista; entró por el primero que se encontró, lo que hizo que circulara durante tres kilómetros en sentido contrario.

«Es una pena, porque 'El Zancas' —el apodo de José Ramón G. A.— se había jubilado hace poco más de un año después de toda una vida trabajando en un taller mecánico». El negocio lo tuvo en pleno centro de Pola, por lo que era una persona muy conocida en la población.

«Era un gran aficionado a la pesca y a la caza, de hecho, cuando se retiró se compró ese coche todo terreno para ir a los sitios», señalan personas que lo conocían. Esta mañana se dirigía a echar la caña en algún pedrero del Cantábrico. «No pudo llegar, se encontró con la muerte».

El conductos kamikaze es un joven de 24 años de Oviedo. El control de la Guardia Civil no era del destacamento de Tráfico, sino una de las patrullas que durante la temporada de esquí controla el enorme volumen de circulación que aumenta por esta carretera, la AS-112, ya que son muchos los aficionados que se dirigen a las estaciones invernales de Fuentes de Invierno y San Isidro. Se desconocen las causas, pero el joven no quiso detenerse ante los agentes y inició una huída que acabó en tragedia.