Una falsa alarma pone en marcha un dispositivo de rastreo en la conexión de León con Asturias del desfiladero de Los Beyos

Efectivos de Bomberos en el desfiladero de Los Beyos. /VidosaMultiaventura
Efectivos de Bomberos en el desfiladero de Los Beyos. / VidosaMultiaventura

Bomberos y Guardia Civil peinaron esta mañana la zona de Puente Vidosa en busca de un posible coche accidentado tras encontrar un murete de seguridad derribado

LUCÍA RAMOS
LUCÍA RAMOSLeón

Tenso rastreo con final feliz en el desfiladero de Los Beyos que une Asturias con León. La llegada en la mañana de este lunes del helicóptero medicalizado del Grupo de Rescate de los Bomberos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) hacía saltar todas las alarmas en el entorno de Puente Vidosa, en terrenos ponguetos.

El servicio había sido movilizado a petición de la Guardia Civil para llevar a cabo un rastreo de la zona, después de que el responsable de las obras que se están llevando a cabo en la carretera N-625 a apenas unos kilómetros, en Camporriondi (Amieva), se percatase de que uno de los muretes de seguridad con los que cuenta la vía en las inmediaciones del cruce de Viego había sido derribado, pudiendo haber caído un vehículo hacia el río Sella que pasa por debajo.

Según indicaron desde el Servicio de Emergencias, el hombre preguntó si había constancia de que hubiese habido algún accidente en ese punto durante el fin de semana, por lo que fue derivado al servicio de Tráfico de la Guardia Civil, que, a su vez, envió a una patrulla a inspeccionar la zona.

«El muro estaba derribado y había también un trozo de defensa, el coche que pegase con él tuvo que llevar un golpe muy fuerte», explicaba a El Comercio Gabriel Iglesias Dago, de Vidosa Multiaventura. «Yo bajé un poco a ver si veía algo, pero es una zona muy vertical y compleja y no pude alcanzar a ver el río entero», agregó.

Tras verificar los citados daños, desde el instituto armado se solicitó la colaboración del Grupo de Rescate de Bomberos del SEPA para llevar a cabo un rastreo más exhaustivo. Hasta el lugar se desplazaron los efectivos a bordo de la aeronave que, tras realizar varias pasadas, no localizó ningún vehículo o persona accidentados.

No obstante, y con la intención de cerciorarse de que no había nada, el jefe de Bomberos de la Zona Oriental y un bombero rescatador descendieron a pie, rapelando, por la escarpada bajada hasta el propio río. Una vez en el cauce, pudieron comprobar que no todo había sido, por fortuna, una falsa alarma, por lo que pocos minutos antes de las dos de la tarde procedían a retirarse los efectivos de la zona.