La Variante de Pajares, los efectos de cruzarse a 200 kilómetros por hora

Un Alvia y un mercancías, en la estación de Busdongo. /J. C. Román
Un Alvia y un mercancías, en la estación de Busdongo. / J. C. Román

Está dirigido a líneas ferroviarias de ancho mixto, entre ellas la de la Variante de Pajares, para que el AVE pueda superar ese registro Adif analiza las consecuencias que puede tener para un mercancías que un tren de alta velocidad pase a su lado

MARCO MENÉNDEZ
MARCO MENÉNDEZLeón

Las líneas ferroviarias de tráfico mixto, como será la futura Variante de Pajares, presentan un problema en el cruce de trenes de alta velocidad con los de mercancías, ya que estos no tienen estructura aerodinámica. Se produce un desagradable efecto de las ondas de choque que afectan a la comodidad de los pasajeros.

Por ello, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha sacado a licitación el análisis que permita regular la velocidad de cruce entre estos tipos de trenes, teniendo en cuenta que el de viajeros circula a más de 200 kilómetros por hora y el de mercancías transita por una vía de ancho ibérico.

El Adif ya estudió en 2012 los efectos operativos, pero reconoce que se trata de un escenario poco analizado y sin normativa técnica específica. La complicación de este trabajo deriva de los diferentes tipos de vagones de mercancías que existen, así como de su carga, los herrajes de sujeción y la distribución que ocupa en la composición del convoy.

En la actualidad, en estas condiciones la velocidad máxima a la que puede circular el tren de viajeros en la red de alta velocidad es de 200 kilómetros por hora, por lo que se precisa incrementar esta velocidad de circulación en aquellas líneas donde sea posible. Por ejemplo, en la Variante de Pajares se prevé que el tren de pasajeros solo sobrepase esa velocidad límite en los macrotúneles de 25 kilómetros de longitud.

De los estudios realizados hasta ahora, el Adif deduce que un cruce de trenes que tenga lugar a cielo abierto tiene efectos sobre los vagones del tren de mercancías por el efecto del paso de la cabeza y la cola del convoy de alta velocidad.

Si el cruce es en un túnel, se producen ondas de previsión sobre la carga del vagón de mercancías, así como que esas ondas se desplazan longitudinalmente. Además, las diferencias de presión que se producen pueden afectar a la integridad de la carga.

Prueba y error

Viendo todos estos efectos, el Adif decidió que son necesarios ensayos a escala real para conocer de manera definitiva las posibles limitaciones a imponer.

El material rodante con el que se deberá realizar este análisis con un tren de alta velocidad de la Serie 103 y un convoy de mercancías compuesto por una locomotora de las series 319 ó 252 más vagones portacontenedores, porta-automóviles, de puertas deslizantes, semivagones y vagones para camiones (autopista ferroviaria».

La previsión es que estos ensayos se lleven a cabo en el trayecto de alta velocidad de Barcelona, en horario nocturno y durante los fines de semana. Se analizarán los efectos de los cruces a diferentes velocidades, que para los de pasajeros irán de 210 a 250 kilómetros por hora, en longitudes de convoyes de 200 y 400 metros, mientras que los mercancías circularán a 100 y 120 kilómetros por hora, en composiciones de 500 y 750 metros de longitud.

La realidad es que en la actual red de alta velocidad no se han registrado incidentes, por lo que la intención del Adif es mejorar la velocidad comercial de los trenes de pasajeros. Esta experiencia podrá ser de aplicación en la variante de Pajares, pues también se analizará la presencia de viento lateral, especialmente para zonas de montaña.