La despoblación en el medio rural de Castilla y León se colará en el foro sobre desarrollo sostenible de Naciones Unidas

Una siluetas en una fachada abandonada de Ambasaguas./
Una siluetas en una fachada abandonada de Ambasaguas.

España presentará el miércoles en Nueva York sus políticas para alcanzar los objetivos de la Agenda 2030 y el Informe de la Sociedad Civil Española

R. TRAVESÍ

La despoblación y el sobre envejecimiento que sufre el medio rural de Castilla y León se colará en el 'High-level Political Forum (HLPF)', el foro más importante de Naciones Unidas sobre desarrollo sostenible, que tiene lugar entre el 9 y el 18 de julio en Nueva York. España aprovechará este foro para someterse, de forma voluntaria, a un examen para contar a la comunidad internacional las políticas que desarrolla para alcanzar los objetivos fijados en la Agenda 2030.

El próximo miércoles, comparecerán en la sede de la ONU el ministro de Exteriores, Josep Borrell, y la ministra de Transición Energética, Teresa Ribero, además de un representante de las comunidades autónomas (previsiblemente, el presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig), un portavoz de la Federación Española de Municipios y Provincias –FEMP- (probablemente, el alcalde de Soria, Carlos Martínez, como vicepresidente de la organización Ciudades y Gobiernos Locales Unidos –CGLU-), y el presidente nacional de la Coordinadora de la ONGs de Desarrollo, el burgalés Andrés Amayuelas.

Amayuelas intervendrá en Naciones Unidas, en representación de Futuro en Común, para exponer algunas de las conclusiones del Informe de la Sociedad Civil Española. Un amplio documento que cuenta con un apartado titulado 'El medio rural en España' que recoge los graves desequilibrios demográficos en la mitad del territorio nacional, ya que recuerda que en el 53 por ciento de la superficie del Estado solo vive el 15,8 por ciento de la población. Una realidad que empeorará en unos años, hasta el punto de hacer suya la conclusión de la FEMP de que más de la mitad de los municipios españoles está «en riesgo muy alto, alto o moderado de extinción».

El estudio señala que una amplia región en torno a las montañas del Sistema Ibérico que va desde las provincias de Valencia y Castellón a las de Burgos y La Rioja, pasando por Cuenca, Teruel, Guadalajara, Zaragoza, Soria y Segovia cuenta con una superficie el doble que Bélgica pero donde solo están censadas 487.417 habitantes, con una densidad de población de 7,72 habitantes por kilómetro cuadrado, aunque en amplias zonas no alcanza los dos (similar a Laponia o Siberia). Además, es una zona con el mayor índice de envejecimiento y la tasa de natalidad más baja de la Unión Europea (UE). «Este desierto, rodeado de 22 millones de personas, está prácticamente deshabitado», alerta. Además, recuerda la existencia de provincias con zonas despobladas como Orense, León, Zamora, Salamanca, Ávila, Palencia y Ciudad Real.

Una de las conclusiones del informe es que el mayor envejecimiento y, en muchos casos, el sobre envejecimiento de las zonas rurales está generando, además, un problema de dependencia superior al del conjunto de la ciudadanía española debido a los escasos recursos para cubrir zonas tan extensas con una población tan envejecida. Amayuelas recuerda a la Agencia Ical que los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) marcan una línea para alcanzar un futuro sostenible con dignidad para todas las personas. «El desafío es que se consigan de un modo que permita asegurar que nadie se quede atrás y en España nos toca volver la vista a las zonas rurales que representan el 90 por ciento del territorio pero donde solo vive el 20 por ciento de la población», precisa.

Mundo más justo e inclusivo

El presidente de la ONGD considera que la Agenda 2030 debería servir en el Estado español para caminar hacia un país «más decente en un mundo más justo, inclusivo y sostenible». Para ello, propone cambiar la forma de pensar y colocarse en el lugar de quienes están «descartados» y desde allí transformar la economía, las sociedades y el medio ambiente. «Los habitantes del medio rural no son importantes por que aprovisionan a las ciudades de alimentos o por que vivan en un entorno llamado a jugar un papel relevante en una economía al servicio del planeta, son importante porque son personas», reflexiona el burgalés.

Andrés Amayuelas se muestra esperanzado con el Plan de Acción para la Implementación de la Agenda 2030 -aprobado el pasado 26 de junio- que incluye un amplio apartado sobre cohesión territorial que no estaba en el documento del anterior Gobierno de la Nación. En concreto, hay una referencia a que es «imposible alcanzar los ODS dejando atrás las zonas rurales y a sus habitantes». El documento también identifica el desarrollo rural como uno de las áreas claves dónde habrá que formular políticas con capacidad de crear sinergias para avanzar hacia el desarrollo sostenible.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, adoptados por todos los estados miembros de Naciones Unidas en 2015, son la concreción de la nueva agenda de desarrollo mundial que estará vigente hasta el año 2030. La agenda proporciona una hoja de ruta para luchar por un mundo de prosperidad sostenible, inclusión social e igualdad para preservar el Planeta y no dejar nadie atrás.

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