La IGP Cecina de León produce 130.000 kilos más que hace cinco años y planea dar el salto a Japón

La IGP Cecina de León produce 130.000 kilos más que hace cinco años y planea dar el salto a Japón

El sello destaca el crecimiento en producción pese a la reducción de operadores, estabilizado en diez, y tiene como gran reto en los próximos años aumentar las exportaciones, actualmente en torno al 20%

Dani González
DANI GONZÁLEZLeón

La IGP Cecina de León sigue con un crecimiento paulatino que se ha venido experimentando en los últimos años y produce 130.000 kilos más que hace cinco años.

El sello de calidad destaca las más de 89.000 piezas comercializadas en el pasado año 2018, número que espera igualarse en el actual año, donde en el primer semestre se han superado las 43.000.

Con un peso medio de 7 kilos por pieza, se prevé que este año se superen los 600.000 kilos de cecina producidos bajo este sello que, además, buscará dar su salto al mercado japonés, para el que tiene un primer paso en los días iniciales de octubre, con la recepción de una delegación del país nipón para conocer el producto.

Cecina de León, ¿en Japón?

Este es el gran reto de IGP Cecina de León: llegar a Japón. Es un mercado importante para este producto, donde el jamón español tiene mucho caché y donde la cecina espera lograrlo. El principal problema es la edad del vacuna del que procede el producto leonés, superior a 30 meses, periodo que consideran en Japón idóneo a nivel sanitario.

Si logra superar esta traba, para la que desde el sello no se marcan plazos, sumarán un nuevo país más a su lista de exportadores, entre los que destaca la Unión Europea, Vietnam, Tailandia, Filipinas y el mercado musulman abierto con el rito Halal.

En total, las exportaciones suponen un 20% del millón de euros que estiman de producción anual en la IGP Cecina de León, con operadores que no logran vender nada en el extranjero y otros que llegan a exportar casi la mitad de su producción.

El motivo de la 'fuga' de operadores

Desde la IGP Cecina de León también destacan la «estabilización» en cuanto al número de productores acogidos bajo el sello de calidad, que ha bajado en los últimos años porque varios operadores «no quieren estar bajo un control tan estricto» como, por ejemplo, el tiempo de curación de siete meses en la IGP (llegando a 12 en los productos 'reserva') y que otros productores, aseguran, reducen a tan solo tres.

El sello deja claro que la alta calidad de la cecina sólo está asegurada bajo esta certificación, aunque denuncian que varios productores utilizan las denominaciones 'Cecina de León' o 'Reserva' «sin ningún tipo de rubor».

Pese a ello, desde la IGP señalan que seguirán trabajando en la promoción del producto con catas, concursos, presencia en ferias y distintas actividades para «seguir destacando la calidad de esta certificación sobre otras cecinas».

Además, el sello trabajo en dos proyectos de investigación, uno nutricional y otro organolético que, cuando concluyan «serán un revulsivo para la imagen de la IGP y su proyección económica» en busca de dar valor añadido a este producto.