Atropella por error a su amigo con un tractor en Destriana y se enfrenta a pena de cárcel

Juzgados de León. /
Juzgados de León.

La rueda del tractor aplastó la pierna y el fémur del herido, que tardó en recuperarse 598 días | EL acusado niega que al encender la máquina su acompañante estuviera en un lugar peligroso

A.C.
A.C.Destriana

El Juzgado de lo Penal nº 2 de León juzgará el próximo 2 de abril a un varón que se enfrenta a ocho meses de cárcel tras atropellar de forma imprudente e involuntaria a un amigo con un tractor. La defensa reconoce los hechos pero advierte que el herido no estaba en un lugar peligroso cuando se subió a la máquina.

Según el escrito de la Fiscalía, los hechos tuvieron lugar en octubre de 2015 en el municipio de Destriana, cuando el acusado se encontraba en la finca propiedad de su esposa en compañía de ella y un amigo que había ido a ayudarles con la recogida de patatas.

En torno a las 11:00 horas y en el trascurso de las labores, se detectó un fallo mecánico en un tractor que iba enganchado a una cosechadora, que no constaba ni de matrícula ni de seguro. Ante ello, el amigo de acusado inició a la reparación de la cosechadora, colocándole un latiguillo que acaban de comprar.

En ese momento, el acusado indicó a su amigo que girara el volante para realizar una serie de comprobaciones sin alertarle del peligro, subiéndose y poniendo en funcionamiento la máquina a pesar de que su amigo estaba entre el tractor y la cosechadora, sin percatarse de los gritos de sus esposa y una cuarta persona que se encontraba en el lugar, lo que provocó que una rueda le aplastase la pierna y el fémur.

El herido tuvo que ser trasladado en helicóptero al Hospital de León, donde fue intervenido quirúrgicamente tras haber sufrido varias fracturas y heridas, tardando un total 598 días en curar de los que 146 estuvo hospitalizado y 452 impedido.

Como consecuencia de las heridas, la víctima del siniestro sufre varias secuelas, tanto en forma de prótesis de cadera como de perjuicio estético.

El Ministerio Fiscal entiende que los hechos constituyen un delito de lesiones por imprudencia grave y solicita una pena de seis meses de cárcel así como el pago de una indemnización de 20.000 euros por las lesiones y de 15.000 euros por las secuelas para la víctima.

Por su parte, la defensa muestra su disconformidad con el relato de la Fiscalía así como de la acusación particular y sostiene que cuando su representado subió a la máquina para cumplir con lo requerido, la víctima no se encontraba en un lugar peligroso.