Arranca nuevos trabajos para arrojar más luz al trazado romano de la Vía Carisa en León

Trabajos previos en la Vía Carisa. /
Trabajos previos en la Vía Carisa.

En los primeros días de trabajo están encontrando dificultades por culpa de las malas condiciones meteorológicas por la unión de la niebla y la lluvia

A.F.G.
A.F.G.Villamanín

El objetivo de esta nueva campaña arqueológica es descubrir el discurso de la Vía Carisa romana en la vecina provincia de León. Así lo explicaba la arqueóloga responsable del proyecto, Esperanza Martín, que ya se encuentra realizando labores de campo junto a su equipo muy cerca de las excavaciones de Llagüezos, en Lena.

Se espera que las labores puedan desarrollarse hasta el próximo mes de octubre. La historiadora explica que están teniendo, en estos primeros días, bastantes dificultades por culpa de las malas condiciones meteorológicas, ya que a la niebla se suma también la lluvia.

Martín indica que esta actuación no es como las anteriores en la zona, ya que apenas habrá excavación arqueológica. Se intenta determinar la ruta romana seguida por las legiones para su entrada en Asturias. «En Lena y en Aller está muy clara la configuración del camino, pero no lo está tanto en León». La vegetación está también generando problemas para el trabajo de campo, por lo que se recurre a la acción de los drones que toman imágenes aéreas. «Dentro de poco también vamos realizar unas jornadas de metal-detección para investigar la existencia de restos en la zona», afirmaba.

200 kilómetros

Son unos doscientos kilómetros los que tiene la Vía Carisa y hay zonas que no se encuentran bien delimitadas, señalaba Martín. El yacimiento romano de Llagüezos se encuentra a unos 1.700 metros de altitud.

Muralla defensiva

La construcción de la Vía Carisa fue creada según las últimas investigaciones, que sigen ofreciendo nuevos detalles, entre mediados del siglo VII y primeras décadas del VIII después de Cristo.

La fortificación cuenta con una doble muralla defensiva con una longitud de 400 metros y, según la hipótesis de los investigadores, se construyó para defender el territorio astur de la invasión árabe encabezada por el general Muza. Esa circunstancia dataría su levantamiento entre los años 713 y 714.

Los primeros trabajos de prospección contaron, por primera vez, con la implicación económica de la Junta de Castilla y León, que aportó en 2017 unos 3.500 euros. El resultado obtenido en esta labor preliminar fue satisfactoria. Por el momento, ya pudieron confirmar que hubo un asentamiento de tropas romanas en ese espacio.

Además de restos del ejército invasor del siglo I antes de Cristo, también hallaron material de las tropas franquistas, que aprovecharon la zona para levantar un campamento durante la guerra civil. «Hay mucha munición y restos de envases de comida», dijo. El pasado verano, el Pleno del Consejo del Patrimonio Cultural aprobó declarar Bien de Interés Cultural (BIC) los yacimientos arqueológicos de Picu Llagüezos, Monte Curriellos y L'Homón de Faro.