Urdangarin saldrá de prisión dos días por semana para realizar trabajo voluntario en Madrid

Iñaki Urdangarin, tras recoger la orden de prisión en la Audiencia de Palma en junio de 2018 /Ballesteros-Efe
Iñaki Urdangarin, tras recoger la orden de prisión en la Audiencia de Palma en junio de 2018 / Ballesteros-Efe

El juez de vigilancia penitenciaria de Castilla y León autoriza al cuñado del Rey a seguir tratamiento en una institución religiosa mientras cumple el segundo grado en la cárcel de Ávila

M. J. Pascual
M. J. PASCUALValladolid

El titular del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria 1 de Castilla y León con sede en Valladolid ha estimado el recurso presentado por Iñaki Urdangarin Liebaert y le autoriza a realizar dos salidas a la semana de la prisión de mujeres de Brieva (Ávila) para desarrollar un programa de voluntariado en una institución religiosa en Madrid. El cuñado del Rey Felipe VI podrá salir desde mañana dos días por semana, un máximo de ocho horas al día, para trabajar con personas discapacitadas.

Según dispone el juez Florencio de Marcos Madruga en su auto, la autorización a estas salidas mientras el preso está todavía en segundo grado penitenciario se justifica en que «la actividad en el exterior es más que positiva para reducir o eliminar la desocialización y deshumanización, la destrucción del individuo que conlleva la soledad absuluta a la que se le ha sometido, lo cual conecta con algo esencial en cualquier programa de tratamiento, fomentar la autoestima». Se pretende evitar con esta medida, subraya, los «efectos nocivos» del «absoluto aislamiento» al que el reo está sometido, a pesar de estar en régimen de segundo grado.

Indica, en este sentido, que ese régimen de aislamiento en el que cumple condena, por motivos de seguridad, no ha sido elegido por el preso, sino que le viene impuesto por Instituciones Penitenciarias. El aislamiento, recuerda el auto, está proscrito en la normativa internacional, aunque se recurre a él para preservar la vida e integridad de los internos, «de ahí la legalidad de la decisión adoptada por la Administración, pero han de articularse medidas para evitar la desocialización que comporta la soledad», justifica el juez De Marcos.

Sin sueldo

Además, se subraya que, como Urdangarin va a realizar una suerte de voluntariado con personas que tienen alguna discapacidad, «ello implica de por sí un elemento de asunción de valores presociales, pues se liga a una actividad de carácter solidario, voluntaria, libre, sin que tenga su causa en una obligación personal o deber jurídico y sin contraprestación económica o material.

El magistrado valora positivamente esta petición para realizar voluntariado del esposo de la infanta Cristina, que fue condenado por el Tribunal Supremo a cinco años y diez meses por el caso Nóos, y que ingresó en prisión el 18 de junio de 2018, porque «la toma de contacto con la vida real, con los problemas de los demás, contribuye a «generar un elemento de concienciación de la trascendencia de la propia conducta delictiva». Máxime por parte de un condenado por delincuencia económica, «un ámbito cuyo eje es el egoísmo y el afán desmedido de lucro, además del desprecio por el interés común». No ve tampoco riesgo de fuga ni peligrosidad social en el interno que desaconseje estimar su recurso.

El juez De Marcos indica que el programa propuesto es acorde con el artículo 117 del Reglamento Penitenciario y se enmarca en el concepto de justicia restaurativa, «una forma de reparación a la sociedad». Y entiende que el penado no necesita de una cualificación especial para la labor que va a desempeñar en esa entidad madrileña, a la que será trasladado dos días por semana, pero tendrá que regresar para dormir en el centro penitenciario abulense. Su tarea consistirá en ayudar a los profesionales de dicho centro en tareas de monitorización deportiva.

El informe de la prisión sobre el que se asienta el auto judicial indica que Urdangarin ha sido un deportista de élite, con lo cual cuenta con una experiencia en actividades físicas que no es común a la población general» y refleja que el recurrente «ya ha desarrollado ocasionalmente actividades de colaboración con personas en riesgo de exclusión».

La Fiscalía, en contra

El auto estima el recurso, a pesar de la oposición del ministerio fiscal a que se aplique al interno esta medida de excarcelación semanal para realizar trabajos en beneficio de la comunidad bajo el argumento de la presión mediática. La Fiscalía alega en contra la proyección pública y mediática del reo y «los perjuicios y molestias» para el centro en el que realice este trabajo. «El penado es una persona de evidente proyección pública, cuyo proceso judicial y seguimiento de entrada en prisión ha sido objeto de una amplia e intensa cobertura por los medis de comunicación, por lo que es inverosímil que quien hace la oferta no tenga conocimiento de esa realidad».

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Respecto de los desplazamientos desde la prisión a la institución religiosa, considera que el problema de su organización» es del interno y su entorno», como en su día ocurrió con otro preso 'vip' asignado a una prisión de Castilla y León, Rafael Vera, secretario de Estado en tiempos de Felipe González, «con unas circunstancias de seguridad y distancias similares a las que concurren en este caso».

Fuentes jurídicas consultadas subrayaron que esta medida de justicia restaurativa «no es que se le conceda de facto el tercer grado penitenciario» ni que tenga que ver «con permisos penitenciarios» derivados del grado de cumplimiento en el que se encuentre el reo. A los tres años y 10 meses cumplidos de condena Iñaki Urdangarin estará en libertad condicional, lo que ocurrirá en torno a mediados de mayo de 2022.

Pero, mientras tanto, al hermano político del Rey le llega este alivio de su condena a través de sus abogados, que llevan meses trabajando para «suavizar» la pena y que han echado mano del artículo 117 del Reglamento Penitenciario. Este permite al recluso salir dos días a la semana para realizar ese programa de voluntariado con personas discapacitadas, y podrá realizarlo hasta que le concedan el tercer grado penitenciario. De hecho, técnicamente puede salir ya este miércoles y todo tendrá que estar dispuesto por el Ministerio del Interior para garantizar su seguridad tanto en los desplazamientos como en el centro en el que va a desempeñar su trabajo social.

En enero y julio del próximo año está previsto que revisen su situación penitenciaria y estudien el cambio de grado. De acceder al tercer grado cabría cumplir esta última etapa en su domicilio con un control telemático ante el escaso riesgo de fuga y la nula peligrosidad. El precedente es también Rafael Vera.