Dos de cada tres jóvenes menores de 25 años se plantean salir de Castilla y León

Estación del Ave en Medina del Campo (Valladolid)/Fran Jiménez
Estación del Ave en Medina del Campo (Valladolid) / Fran Jiménez

Repunta el número de habitantes que cree que la situación económica ha empeorado en la comunidad

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

La pérdida de población aparece es uno de los mayores problemas que sufre Castilla y León y las perspectivas no son halagüeñas. Dos de cada tres jóvenes menores de 25 años se plantean emigrar para mejorar su futuro o sus condiciones laborales, según datos del Barómetro de la Asociación Profesional de la Sociología de Castilla y León (Socyl), hechos públicos este lunes. Esta idea no es exclusiva de la franja de edad más reducida: la mitad de los que se encuentran entre 26 y 35 años también valora la posibilidad e incluso el 25,5% los habitantes entre 36 y 50 años, a los que se supone mayor estabilidad socioeconómica, se plantean la emigración hacia otras comunidades. El porcentaje total de castellanos y leoneses con tentaciones de emigrar, incluidas todas las edades, es del 21,2% Según el Barómetro del Socyl, correspondientes a la oleada de 2018, los hombres parecen más decididos a salir que las mujeres, con una diferencia del 11%.

El sondeo, realizado entre el 1 y el 15 de noviembre con una muestra de 800 personas, refleja también cómo han empeorado las perspectivas negativas sobre la economía en Castilla y León. El porcentaje de los que califican la situación como «mala o muy mala» ha subido del 31,1% de 2017 al 36,4% en 2018. «Las noticias que leemos sobre el cierre de la minería o las deslocalizaciones de empresas influyen en la percepción de los ciudadanos», explica Ángel Martín, presidente del Socyl. El 25,1% de los encuestados piensan que la situación económica ha empeorado con respecto a 2017, lo que refrenda esta idea de que las cosas van a peor.

El porcentaje de los castellanos y leoneses que piensan que la región ha salido de la crisis económica sube del 6,8% de 2016 al 17% de 2018, pero aun así, un 83% de los encuestados considera que la crisis persiste.

En la comunidad también reina el pesimismo sobre la evolución económica para el año en curso: el Barómetro de 2018 apunta que los que creen que la situación será peor en 2019 ascienden al 34,4%, comparado con los 15,5% que sostenían esa impresión hace un año.