¿Para qué sirve la prueba de 3º de Primaria que acaban de afrontar miles de escolares en nuestra comunidad?

¿Para qué sirve la prueba de 3º de Primaria que acaban de afrontar miles de escolares en nuestra comunidad?

Los niños de 8 y 9 años de Castilla y León finalizan hoy la evaluación individualizada impuesta por la LOMCE, un examen cuestionado por padres y docentes

Berta Muñoz Castro
BERTA MUÑOZ CASTRO

«Sin pegar ojo y casi sin probar bocado», así llegaba ayer Juan a la evaluación obligatoria que han realizado todos los alumnos de 3º de Primaria en Castilla y León. «También ha llorado», reconoce la madre de este muchacho de 8 años que, desde el martes, se ha enfrentado a «cinco horas de pruebas que, según nos explicó su tutora, no sirven para nada».

Entonces, ¿por qué se realiza esta evaluación que supone estrés a los escolares y rompe el ritmo del trimestre? Pues porque está regulada por ley desde el curso 2014-2015. Concretamente en el artículo 20.3 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOE) -modificada por la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE)- se establece que «los centros docentes realizarán una evaluación individualizada a todos los alumnos y alumnas al finalizar el tercer curso de Educación Primaria».

Pero no se realiza en todas las comunidades, no. Esta evaluación, que se centra únicamente en las asignaturas de Lengua y Matemáticas -expresión, comprensión oral y escrita, cálculo y resolución de problemas-, no se acomete en colegios de todo el país. Las regiones en las que no gobierna el PP, impulsora de la LOMCE y de los polémicos exámenes de fin de etapa, buscaron desde la primera convocatoria alternativas para evitar el trance a sus escolares.

Pero aquí hay que pasar por el aro. Y en esto están enfrascados los niños de 8 y 9 años esta semana (de 9.00 a 11.30 horas el miércoles y le jueves). Además, no hay opción de escaquearse. Los que no han podido hacerla en estas dos jornada por ausencia o indisposición tampoco se salvan. Deberán realizarla el primer día lectivo que acudan al centro, con el plazo límite del 14 de junio.

Las pruebas se agrupan en dos ámbitos: competencia en comunicación lingüística y competencia matemática. En la primera los alumnos escuchan un audio-texto y realizan una lectura comprensiva de un texto escrito. Además hay una prueba de expresión escrita a través de un dictado, conocimiento de la lengua y composición de un texto escrito. En cuanto a la evaluación de la competencia de matemática, también se dividirá en dos partes, una de cálculo y otra de resolución de problemas.

La Consejería de Educación se encargará de enviar a las familias los resultados –Insuficiente (IN), Suficiente (SU), Bien (BI), Notable (NT), o Sobresaliente (SB)– y unos informes más completos a los centros, que servirán como «herramienta de trabajo y para mejorar la calidad educativa mediante la puesta en marcha de medidas de refuerzo». Ahí debe radicar la importancia de la evaluación.

Si sus hijos no les han contado nada, en la web del ministerio de Educación y en la de la Junta de Castilla y León es posible descargar la normativa y un enlace con preguntas en formato interactivo. Estos son algunos ejemplos de los ejercicios que proponen:

EJEMPLO 1

EJEMPLO 2

EJEMPLO 3

EJEMPLO 4