Comisión de Cajas

UGT responsabiliza al Gobierno de Zapatero de la desaparición de las cajas por su apuesta por la bancarización

Comparecencia del exsecretario general de UGT en Castilla y León Agustín Prieto, en la comisión de investigación de las cajas. /Eduardo Margareto
Comparecencia del exsecretario general de UGT en Castilla y León Agustín Prieto, en la comisión de investigación de las cajas. / Eduardo Margareto

El exsecretario general de UGT sentencia que «los provincianos se cargaron el futuro de tener una caja única fuerte dando soluciones a Castilla y León»

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El exsecretario general de UGT en Castilla y León Agustín Prieto culpó este martes al Gobierno central socialista de José Luis Rodríguez Zapatero de la desaparición de las cajas de ahorros, porque «fue claramente a la bancarización y las privatizaciones» de las entidades. «Se podían haber salvado con una apuesta política clara, con normas más estrictas y una mayor profesionalización», dijo.

Agustín Prieto, que compareció en la Comisión de investigación de las cajas en las Cortes, recalcó que no sabe «por qué no se luchó por esa línea y el resultado fue que han desaparecido» y lamentó que el Ejecutivo central, entonces del PSOE, con el PP en la oposición, «no apostó por una reforma de las normas existentes en las cajas para darlas supervivencia y se fue a la bancarización». «Las cajas desaparecieron porque no hubo una apuesta decidida del Gobierno para mantenerlas», sentenció.

Por otra parte, el sindicalista reconoció que fueron las provincias y los «chiringuitos que tenían montados», los que «se cargaron» el proyecto de fusión de las cajas de ahorros de la Comunidad. Un proceso de carácter autonómico, dijo, que impulsó el Ejecutivo regional y que contó con el apoyo del PSOE de Castilla y León, que «iba de la mano». «Esos provincianos se cargaron el futuro de tener una caja única fuerte dando soluciones» a las necesidades de Castilla y León, sentenció.

Agustín Prieto lamentó que «ese localismo está muy asentado en esta tierra» y deseó que se vaya superando hacia un sentido de Comunidad. Asimismo, resumió lo que ocurrió en aquellos años, con una frase: «Todos preferían ser cabeza de ratón en su sitio que no cola de León».

Una preocupación de todos

Prieto, que dejó el cago al frente del sindicato en 2016, tras diez años y medio, rememoró que los años 2008 y 2009 constituyeron «un época muy difícil, con una tremenda crisis financiera y económica, agravada por la burbuja inmobiliaria». Unos años en los que, aseguró, «todos» en la Comunidad estaban preocupados por las cajas, «tanto los agentes económicos y sociales, como la Junta y los partidos políticos».

«Todos veíamos que el modelo estaba en peligro, un modelo muy apegado al territorio, que permitía una inversión muy importante para el desarrollo económico y social», dijo, para agregar que las cajas también «estaban instaladas en pequeños municipios, aunque no fuera rentable» y cuando desaparecen «viene la exclusión financiera».

En ese contexto, constató que el Gobierno regional empezó a hablar de la integración de todas las entidades de la Comunidad, y puso encima de la mesa una declaración junto al PSOE en 2009, de la que su sindicato se desmarcó porque entendía que «no era suficiente».

Prieto expuso que ellos apostaron por una fusión, frente a los sistemas institucionales de protección (SIP) o fusiones frías, porque querían «garantizar» una caja única para la Comunidad con solvencia y que mantuviese su naturaleza jurídica. «Nos quedamos fuera de ese acuerdo de integración, que firmaron el día 9, PP, PSOE, CCOO, Cecale, y se adhirieron IU y Cesica, y que luego fracasó», aseveró.

El exsecretario regional de UGT repitió que su organización iba «a una fusión y no a figuras intermedias», dijo, para recalcar que exigieron un acuerdo, no una declaración, que garantizase «sin ninguna duda», el mantenimiento de la naturaleza jurídica de las cajas, porque «no estaba claro».

Asimismo, rememoró que exigieron un protocolo laboral, porque estaban afectados 9.000 empleados y 2.000 oficinas. «No fue posible el entendimiento y el 28 de enero de 2009 abandonamos la negociación y nos desmarcamos porque la propuesta no era suficientemente contundente», indicó.

Agustín Prieto recordó que después del fracaso se planteó la fusión a tres entre Caja España, Caja Duero y Caja de Burgos, proceso del que se descolgó la burgalesa. Finalmente concluyó con la fusión Duero y España, y «al final cada uno optó por lo que consideró oportuno». A partir de entonces, su sindicato apostó por fusiones «puras y duras» y se centró en la defensa de las plantillas y el mayor número de sucursales abiertas que fuese posible».

Prieto quiso dejar claro que pese a que no suscribiesen la declaración, «todas las fuerzas sociales y políticas y el Gobierno regional, en aquel momento remaban «en la misma dirección para salvar el modelo de cajas, por diferentes caminos, pero en la misma dirección», pero no fue posible y después los decretos del Ejecutivo central y la aparición del Frob, limitó la capacidad de intervención de la Junta en cualquier proceso.

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