El gas radón de las viviendas duplica el riesgo de sufrir cáncer de pulmón sin ser fumador en León

Formaciones graníticas en la Sierra de Guadarrama. :: EL NORTE/
Formaciones graníticas en la Sierra de Guadarrama. :: EL NORTE

Castilla y León, con zonas de alta concentración, ha participado en el estudio sobre los efectos de la salud de la Sociedad Española de Neumología

Ana Santiago
ANA SANTIAGOLeón

El radón es considerado un cancerígeno por la Organización Mundial de la Salud y la exposición a este elemento radiactivo es un factor de riesgo para desarrollar la enfermedad en función del nivel de exposición. «Los estudios en este campo ponen de manifiesto la ausencia de un umbral seguro por debajo del cual el riesgo de padecer cáncer de pulmón, debido exclusivamente a la exposición de este gas, sea nulo», explica la DirecciónGeneral de Salud Pública de Castilla y León.

La comunidad, junto a sobre todo –aunque no solo– Galicia y Extremadura, tiene más suelos graníticos y, por ello, mayores niveles de gas radón en el medio natural, donde, al aire libre, no es un problema dado que se diluye «rápidamente por lo que representa un riesgo ínfimo para la salud», recoge Sanidad. El problema se presenta en el interior de las viviendas en función de su presencia en algunos edicicios.

Ahora, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica demuestra la clara relación entre respirar este aire en el interior del domicilio y el riesgo de padecer cáncer de pulmón. La exposición al gas radón interior puede provocarlo en personas que nunca han sido fumadoras, según este nuevo estudio multicéntrico (que acaba de publicar Environmental Research), realizado por un grupo de investigadores de Galicia, Asturias, la Comunidad de Madrid y Castilla y León. Es la investigación con mayor tamaño muestral realizada hasta ahora exclusivamente con personas que nunca han sido fumadoras. Concretamente se han incluido 1.415 casos y controles.

EL ESTUDIO

1.415
personas han sido objeto del estudio (523 casos y 892 controles).

Su principal conclusión es clara: «el radón interior a altas dosis duplica el riesgo de padecer cáncer de pulmón en no fumadores». El efecto cancerígeno de este elemento se produce a través de exposiciones superiores a 200 Bq/m3 (un becquerel se define como la actividad de una cantidad de material radiactivo). Fue el Laboratorio de Gas Radón de Galicia el encargado de analizar los datos obtenidos. Tras este estudio, el equipo observó que aquellos sujetos expuestos a más concentración de la citada «tienen 1,73 veces más probabilidad de desarrollar cáncer de pulmón que aquellos con menos de 100 Bq/m3en su domicilio». Además, este efecto nocivo se mantiene al investigar por separado hombres y mujeres. «El riesgo de cáncer de pulmón para el adenocarcinoma (el tipo más frecuente) fue de 1,52 para los individuos expuestos, utilizando los mismos niveles de referencia de exposición», recoge la investigación. El estudio concluye que «el radón residencial es un claro factor de riesgo para el cáncer de pulmón en nunca fumadores», que además «se asocia a todos los tipos histológicos de cáncer de pulmón, incluido el adenocarcinoma (tumor que empieza en las células glandulares), que actualmente es el tipo histológico más frecuente para esta enfermedad».

¿Cómo pueden eliminarse las concentraciones elevadas?

El informe de la DirecciónGeneral de Salud Pública aporta medidas para luchar contra esta concentración de gas radón interior. Explica así que existen multitud de técnicas que permiten reducir de forma efectiva los niveles elevados en los edificios.

Así indica que «el Consejo de Seguridad Nuclear ha probado que los sistemas de ventilación reducen en gran medida la concentración. Y repasa algunas recomendaciones para reducir su presencia como ventilar los cimientos de las casas con sistemas de extracción natural o mecánica, en sótanos y bodegas e instalar sistemas de ventilación activos con extractores en las zonas bajas de los edificios. Asimismo indica que cuanto más pulida esté la piedra menor es el riesgo de presencia de este elemento. Aconseja asimismo cerrar fisuras y grietas en los sótanos y practicar aberturas de aireación y ventilar con frecuencia la planta baja y los sótanos de los edificios.

En cuanto a las viviendas de nueva construcción, explica que deberían incluirse los siguientes elementos básicos para evitar la acumulación deradón en los sótanos de la vivienda: Sistemas de recubrimiento multicapas con polietileno, PVC plastificado …. y tuberías de ventilación para dar salida segura al gas Radón de la vivienda

Y ¿las encimeras de granito?

A pesar de que comparativamente, una encimera de granito pueda contener niveles más altos de radio (predecesor del radón) con respecto a otros materiales, lo cierto «es que no emana radón de manera apreciable, debido a que es un material compacto y de superficie pulimentada. Para que tal emanación se produjese, y aún en pequeña cantidad, deberíamos destrozar la encimera hasta llegar a convertirla en un polvo fino», destaca Salud Pública.

Todos los participantes en el estudio habían vivido una mediana de 30 años en el domicilio en el que la investigación había medido el radón. Estos resultados confirman, por lo tanto, que este elemento radiológico «es el principal factor de riesgo de cáncer de pulmón en personas sin tabaquismo, tal y como indica la OMS y la Agencia de Protección Ambiental Norteamericana y que, por lo tanto, deben tomarse medidas para prevenirlo», destaca el doctor Alberto Ruano Raviña, del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Santiago de Compostela. «Las implicaciones de esta investigación son importantes, pues refleja la urgente necesidad de aplicar la Directiva Europea sobre Radiaciones ionizantes que debería haber sido traspuesta ya en febrero de 2018 y que aplica un límite de 300 Bq/m3 para viviendas y lugares de trabajo», destaca el doctor Ruano. Por otra parte, «pone de manifiesto la necesidad de revisar las concentraciones consideradas de riesgo, pues ya hay países de nuestro entorno que consideran los 200 Bq/m3 como nivel límite, como es el caso de Reino Unido,Canadá o Irlanda, mientras que los Estados Unidos consideran 150 Bq/m3 desde 1988, tal y como yadestacamos en un editorial publicado en European Respiratory Journal en 2017», recuerda este especialista.

El agua puede actuar como vehículo de transporte; perono alcanza a los abastecimientos

El radón es un elemento químico radiactivo de origen natural. Es un gas incoloro, inodoro e insípido, que forma parte de la cadena radiactiva de origen natural del uranio y, en menor medida, del torio, cuya concentración en suelos y rocas depende de su naturaleza y composición. En los suelos graníticos y muy fracturados, la emanación de radón se da con más facilidad que otros suelos impermeables. Explica asimismo el informe al respecto de Salud Pública de Castilla y León que, «al ser un gas, tiene cierta movilidad a través del suelo y puede llegar al aire en el interior de los edificios. Y mientras en el aire exterior se diluye rápidamente y representa un riesgo ínfimo para la salud, en el interior de un edificio puede ir acumulándose, aumentando su concentración hasta alcanzar niveles que se recomienda no superar, de cara a proteger la salud de la población».

Zonas de la autonomía

El proyecto MARNA evalúa los niveles de radiación gamma natural en España desarrollado según un acuerdo de colaboración entre el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y ENUSA y revela la existencia en España de zonas con niveles de radiación natural altos. En estas mismas localizaciones, posteriores medidas in situ arrojaron concentraciones más altas de este gas. En particular, Galicia, Extremadura y Castilla y León presentan áreas con unos niveles elevados. En la comunidad, las provincias más afectadas son principalmente Ávila, Salamanca y Segovia, debido a la naturaleza granítica de su terreno y, en menor medida el oeste, de Zamora y suroeste de León.

La directiva europea que reduce los límites debería de haberse aplicado hace un año

La presencia de radón en el aire interior de los edificios se debe fundamentalmente al tipo de suelo sobre el que se asienta –entra a través de grietas o huecos en las paredes– y también puede tener su origen en los propios materiales de obra con los que está construido el edificio, de tipo granítico.

El Estudio

Objetivo.
Evaluar el vínculo entre la exposición al radón ambiental con la posterior aparición de cáncer de pulmón. Además, se ha investigado si el radón residencial supone algún riesgo diferente y específico para el adenocarcinoma, que es el tipo de cáncer pulmonar más frecuente.
El trabajo.
'Lung cancer and residential radon in never-smokers: A pooling study in the Northwest of Spain'. Publicado en la revista científica Environmental Research.
Resultados.
El efecto cancerígeno del radón se produce a partir de exposiciones superiores a 200 Bq/m3. Ante estos resultados, «urge trasponer la Directiva Europea sobre Radiaciones Ionizantes que debía haberse traspuesto en febrero de 2018 y que fija el límite máximo de radón a 300 Bq/m3». La comunidad científica también plantea fijar un nuevo límite máximo de 200 Bq/m3.
Participantes.
El estudio ha contado con la participación de numerosos neumólogos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y ha sido liderado por el doctor Alberto Ruano Raviña, profesor titular de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Santiago de Compostela; con financiación de la Xunta de Galicia y el Fondo de Investigaciones Sanitarias (FIS). Comenzó con el reclutamiento de pacientes en 2011 y han participado también Asturias, Extremadura,Comunidad de Madrid y Castilla y León.
¿Cuál es el peligro?
El peligro de este gas es que, al emanar del subsuelo, se acumula en el interior de lugares cerrados como las viviendas o lugares de trabajo. Al desintegrarse, emite partículas radioactivas que al respirar acaban sobre las vías respiratorias, donde tienen la capacidad de corromper el ADN y provocar el desarrollo de un cáncer de pulmón. De hecho, según la Organización Mundial de la Salud, el gas radón es la segunda causa de muerte por cáncer de pulmón y el responsable de en torno a un 10% de esta enfermedad en personas no fumadoras.
¿Cómo se produce?
El radón se produce, de forma natural, en el subsuelo y emana a la superficie, en mayor o menor medida, dependiendo del tipo de suelo. Se produce másen zonas graníticas que en las arcillosas o calcáreas, por el contenido de uranio y torio en el granito que es mayor que en otros tipos de piedras.

El gas se acumula más en plantas bajas y sótanos y su nivel en una habitación depende de las características del tipo de construcción y del régimen de ventilación. Hay una gran variación entre los obtenidos en mediciones en edificios próximos, asentados sobre el mismo terreno.

Salamanca, Segovia y Ávila tienen zonas de emisión de este elemento radiactivo

Para medir la concentración y la posibilidad de una alta exposición se coloca en el interior de los edificios detectores pasivos de radón durante un periodo de tiempo que puede oscilar desde una semana hasta tres meses. Explica asimismo Sanidad que los mismos se sitúan en habitaciones de la planta baja y sótano, por ser las zonas donde más se acumula. También se utilizan equipos que miden la concentración cada minuto y que, en la actualidad, permiten realizar cribados de niveles.

El riesgo es solo por vía inhalatoria; pero el agua puede actuar como vehículo de transporte, de manera que se libera el gas y luego se respira; pero solo está en aguas subterráneas y se desgasifica rápido en las estaciones de tratamiento por lo que no alcanza a los abastecimientos, «no llega al consumidor».