Óscar López dice que los responsables de la desaparición de las cajas fueron quienes se opusieron a la integración

Óscar López, durante su comparecencia. /Rubén Cacho
Óscar López, durante su comparecencia. / Rubén Cacho

El excretario general del PSCyL defiende el modelo social y democrático de las cajas ante las críticas a la gestión y la falta de control

ICAL

El exsecretario general del PSCyL y senador por la Comunidad, Óscar López, aseguró que los únicos responsables de la desaparición de las cajas de Castilla y León fueron los que se opusieron al proyecto de integración recomendado por el Gobierno y el Banco de España, impulsado por la Junta y que contó con el respaldo del PSCyL, IU, Cecale y CCOO, además de con el beneplácito de toda la prensa.

López, que compareció en la última sesión de la comisión de investigación sobre las cajas en las Cortes de Castilla y León, lamentó que este «proyecto de Comunidad, que se fraguó con luz y taquígrafos, fracasara al chocar con las estructuras provinciales, que pesaron más que el proyecto común». Además, recordó su oposición a la fusión de Caja de Ávila y Caja Segovia con Bankia, postura que incluso me costó enfrentamientos con compañeros de su ropio partido, dijo.

En este sentido, el exsecretario general del PSCyL, también apuntó que Caja Duero y Caja España se quedaron solas en el proyecto de integración, y recordó que ambas entidades fueron las primeras en devolver las ayudas concedidas por el FROB. A su vez, insistió que desde el primer momento el PSCyL apoyó el cambio de modelo financiero, siguiendo el mandato de la propia Junta, del Gobierno y del Banco de España, y recalcó que el proyecto de integración se negoció y fue totalmente transparente.

López también alabó en su intervención inicial ante la comisión de investigación la función «esencial» que las cajas de ahorros realizaban en la Comunidad, ya que llegaron a gestionar el 70 por ciento de los negocios de Castilla y León, además llevar a cabo una gran labor social. También, resaltó que estaban dirigidas por órganos de gobierno democráticos y en los que estaban representados los partidos políticos, los ayuntamientos, las propias Cortes de Castilla y León y numerosas instituciones y colectivos.

A su vez, argumentó que las cajas de ahorro de la Comunidad no fueron ajenas a la crisis financiera internacional que se inició en 2008 con la quiebra de los bancos norteamericanos Lehman Brothers y Goldman Sachs, y que acabó contaminando a todo el sistema bancario y provocando la «bancarización» de las cajas.

En este sentido, también lamentó que no se legislara convenientemente la desregulación del sistema financiero, que «pasó de conceder préstamos analizando su riesgo, a conceder cuanto más mejor, ya que entonces los préstamos se vendían y revendían entre las entidades».

Críticas y defensa de las cajas

Ante las preguntas de los grupos, Óscar López defendió el modelo social y democrático de gobierno de las cajas de ahorro, que durante un siglo -recordó- tuvieron el 70 por ciento del negocio financiero en Castilla y León. Lo dijo ante las críticas de los grupos Podemos, Ciudadanos e Izquierda Unida por la gestión realizada y el control llevado a cabo por el PSOE sobre los representantes socialistas.

López insistió en que las cajas estaban en manos de personas que representaban a numerosas entidades de la sociedad, después de que parte de la oposición le pidiera responsabilidades por la actuación de los consejeros, que insistió actuaban con autonomía.

El dirigente socialista defendió que la justicia actúe en las malas prácticas y aseguró que nunca dio instrucciones a los consejeros, salvo para que se sumaran a la integración. López destacó que llegó a un acuerdo con la Junta, tras un intenso debate, que no llegó a buen puerto por las resistencias locales, algo en lo que coincidieron todos. Además, insistió en que el PP gobierna la Comunidad desde hace tres décadas por lo que a su juicio tuvo más responsabilidades. Finalmente, se negó a hacer una enmienda general al modelo de cajas de ahorro de Castilla y León, por su sensibilidad social, y pidió que la justicia aclare las malas prácticas.

Portavoces

El portavoz de Podemos, Pablo Fernández, aseguró que PP y PSOE tenía una importante representación en las Cortes, los ayuntamientos y las diputaciones por lo que aunque un partido no deba analizar las cuentas de una caja, consideró que sí debía alertar de comportamientos nocivos o anómalos.

Desde Ciudadanos, Manuel Mitadiel sostuvo que a la fusión llegaron entidades «muy tocadas» y planteó si el PSOE miraba para otro lado cuando los consejeros disfrutaban de «prebendas», viajes, tarjetas o préstamos en condiciones ventajosas, y le pidió hacer autocrítica.

Por su parte, el portavoz del Grupo Mixto, José Sarrión (IU) se centró en el fracaso de una apuesta política compartida por la totalidad de las fuerzas de la Comunidad y sobre la gestión de las entidades advirtió de que los grandes partidos han tenido una responsabilidad «fundamental» y señaló que hay muchas muestras de «malas decisiones» en la gestión.

Mientra tanto, el socialista Óscar Álvarez aseguró que los miembros de su partido acuden a la comisión con un «folio en blanco» y a «escuchar», mientras que otros van con «prejuicios». A pesar de las críticas de algunos grupos aseguró que un sistema «canival» arrasó el sistema de cajas de ahorro con más de un siglo, porque al albur de las políticas de suelo del PP, miró al «ladrillo» y el «suelo», dentro de una «competición» para obtener cada vez más beneficios.

Por último, el 'popular' José Manuel Fernández Santiago valoró la aportación socialista al proyecto de Comunidad y se remitió a la democratización de las cajas, que aseguró permitió a estas entidades competir con los bancos hasta 2007.

 

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