Jesús Quijano y Óscar Campillo defienden el autonomismo útil de Castilla y León como alternativa al «identitario»

Óscar Campillo y Jesús Quijano/Rubén Cacho | ICAL
Óscar Campillo y Jesús Quijano / Rubén Cacho | ICAL

El historiador Enrique Berzal propone que la Comunidad lidere el debate de un federalismo cooperativo en España

LEONOTICIAS | ICALLEÓN

El exdirigente socialista y dos veces candidato a la Presidencia de la Junta, Jesús Quijano, y el periodista Óscar Campillo defendieron hoy que el autonomismo útil que reivindica la Comunidad en su relación con el Estado y en la gestión de su autogobierno es una alternativa a un modelo de nacionalismo identitario, mientras que el historiador Enrique Berzal estimó que Castilla y León debe dar un paso más y abanderar el debate nacional de un federalismo cooperativo.

Jesús Quijano, catedrático de Derecho Mercantil de la Universidad de Valladolid, Enrique Berzal profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Valladolid, Imelda Rodríguez rectora de la Universidad Europea Miguel de Cervantes y Óscar Campillo, secretario general de Comunicación y Relaciones Internacionales del grupo Vocento participaron en la segunda mesa titulada 'Éxitos del autonomismo útil', moderada por Silvia Clemente, en la Jornada organizada por Cortes y Junta en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

El exsecretario general del PSOE de Castilla y León, exportavoz de su grupo en las Cortes y en dos ocasiones candidato a la Presidencia de la Junta, Jesús Quijano, defendió la actual configuración del Estado autonómico, rechazó «volver a atrás», cuestionar el modelo y reprochar a las autonomías sin una identidad regional que tengan autogobierno y concluyó en que no se puede invalidar aunque tenga defectos funcionales que se pueden corregir.

Abogó el exdirigente socialista por poner en valor el autonomismo útil como una alternativa al identitario y pidió una reflexión sobre el hecho de que Castilla y León sea la comunidad más ligada con lo nacional pero a la vez sea la más provincializada. Quijano estimó positivo las dos formas de medir la utilidad como si se ejercen mejor las competencias transferidas y con más eficacia y puso como ejemplo la declaración de algunos de los parques naturales, los consultorios locales, colegios rurales o la planificación viaria.

«La cercanía tiene un riesgo y te obliga a tomar decisiones inmediatas o por razón de agravio electoral o de victimismo», aseveró quien es uno de los padres de las reformas del Estatuto de Autonomía, que señaló como retos el modelo de ordenación territorial para la planificación de los servicios y el papel de las diputaciones. Quijano se decantó por potenciar las cabeceras de comarca desde un proyecto «valiente, racional y con consenso político».

Federalismo corporativo

Por su parte, Enrique Berzal manifestó que Castilla y León siempre ha ido a remolque y como tortuga de los nacionalismos periféricos; consideró que la Comunidad carece de una identidad fuerte pero «a veces quiere ser como ellos» y haber tenido a «un Pujol» y advirtió de que existe una identidad provincial más fuerte que la autonómica, aun así estimo que la que la falta de conciencia regional puede ser una oportunidad.

El profesor vallisoletano sostuvo que Castilla y León no debe caer sólo en la gestión de servicios porque sería quedarse «cortos» y reivindicó que puede abanderar el debate sobre el federalismo cooperativo o incluso liderar la necesidad de recentralizar algunas competencias.

La rectora de la Universidad Europea Miguel de Cervantes, Imelda Rodríguez, dudó de que los castellanos y leoneses perciban su «felicidad» en la buena gestión de los servicios públicos, destacó que Castilla y León tenga una política de Estado basada en la colaboración y cooperación y subrayó que la cesión de competencias no refuerza el sentido de identidad. «De asumir responsabilidades nace el autonomismo útil», aseveró.

Se centró en una descentralización sin carga ideológica, como en la Comunidad, que valoró, en especial, en el ámbito de la educación, donde propugnó un Pacto de Estado en Educación, y lanzó como una necesidad para provocar un debate una ley autonómica de evaluación. En el plano educativo, tras destacar el éxito del sistema de Castilla y León, sostuvo que debe mirar a los modelos de Cánada y Estonia.

El periodista Óscar Campillo se presentó como un «convencido» de las autonomías pese a sus fallos, sostuvo que «nada sería igual» en España sin ellas y señaló que la «desconfianza» de los ciudadanos hacia este modelo se debe más a una falta de coordinación por parte del Estado. En su exposición, defendió que el autonomismo útil es «algo especial» de Castilla y León, que no se distingue por las «monsergas de las banderas», y añadió que no es sólo una buena gestión, sino que pone el acento en el consenso, el acuerdo y no en «exacerbar elementos de la historia».

Por último, valoró el esfuerzo de cercanía en el ejercicio de la política para que sea una comunidad «menos fracturada» en relación a lo que ocurre en otros territorios y aseguró, sobre los servicios básicos, que no es lo mismo prestar la sanidad o la educación en Madrid que en Castilla y León, con su extensión. «Eso es autonomismo útil», aseveró. «Con los errores, fallos, tenemos una forma propia de hacer las cosas», concluyó.

En un turno de preguntas a los ponentes, la catedrática de Derecho Constitucional de la Uva Paloma Biglino coincidió en revisar e incluso suprimir el papel de las diputaciones, pero matizó que siempre que se concentre la población porque, en este momento, estimó que tienen unas funciones necesarias para los pequeños municipios.

 

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