El impuesto al perro, una tasa con escasa aplicación en Castilla y León

Una joven recoge los excrementos de su perro. /El Norte
Una joven recoge los excrementos de su perro. / El Norte

Zamora recupera una cuota de nueve euros que dejó de pagarse en 1992, mientras Arévalo cobra 14,30 euros al año por animal

Alicia Pérez
ALICIA PÉREZ

La polémica por el denominado como impuesto al perro no se ha hecho esperar después de que el Ayuntamiento de Zamora haya anunciado que cobrará una tasa de nueve euros por tener perro a partir de 2020. Tras un recorrido por las principales capitales y localidades de la comunidad, el resultado es que esta tasa tiene poca presencia en Castilla y León, sin embargo no es novedosa en la comunidad. Y no solo porque el Ayuntamiento de Zamora recupera de esta forma una tasa que ya existía y que dejó de cobrarse en la capital en el año 1992, sino también porque hay otro municipio, Arévalo (Ávila), que aprobó una cuota tributaria de estas características en una ordenanza fiscal del año 2012 y que se mantiene activa.

El Ayuntamiento de Zamora cobrará nueve euros al año por perro, la misma cantidad que en 1992 y 5,30 euros menos de lo que pagan los propietarios en Arévalo. En este municipio abulense la obligación de contribuir nace desde el momento en el que se da de alta al perro en el censo canino. Después, la tasa se paga el primer día de cada año.

El alcalde de Arévalo, Francisco León, ha explicado que la tasa se cobra desde hace seis años. El objetivo del equipo de Gobierno es que esa tasa para los más de 700 perros que hay censados revierta de alguna manera, por lo que el Ayuntamiento va a adquirir papeleras y bolsas para la recogida de excrementos y va a poner en marcha una campaña de concienciación. «Si hay una tasa que nos reporta 11.000 euros al año, queremos gastarlo en dar un servicio y que no sea únicamente recaudatoria», destaca León.

El regidor morañego explica que los propietarios de perros ya se han adaptado a la tasa aunque «sin quererla» y que un alto porcentaje protesta contra esta medida no recogiendo los excrementos de los animales. Por este motivo, el objetivo es dar un servicio a través de la instalación de papeleras y de bolsas.

Hasta 90.000 euros

En el caso de Zamora, la actualización de la ordenanza de la tasa por la prestación de servicios municipales de sanidad se aprobó en el pleno celebrado en mayo sin ningún voto en contra. La justificación dada para la recuperación de esta antigua medida es el «considerable» aumento del número de perros censados y el aumento del coste de los servicios que se ofrecen, así como actualizar el censo, ya que la cifra actual es de 9.800 animales, pero se estima que sea mucho menor porque en muchos casos no se dan de baja.

La tasa supondría para el Ayuntamiento de Zamora un montante de entre 50.000 y 90.000 euros al año, mientras que los gastos de los servicios para sanidad animal suman 200.000 euros anuales entre los gastos del censo telemático, los evacuatorios caninos, nueve zonas de esparcimiento, costes de personal, limpieza de jardines y aceras y campañas de sensibilización.

El alcalde, Francisco Guarido, señala que esta tasa está implantada en muchos sitios y que Zamora no ha hecho nada nuevo. Además, sostiene que nueve euros al año supone una cantidad muy inferior a la que el Ayuntamiento está invirtiendo en infraestructura para perros. «Es una tasa que tiene su sentido de ser, sus informes a favor y su estudio económico que justifica plenamente que las inversiones que hace el Ayuntamiento son muy superiores al potencial recaudatorio de esta tasa», afirma.

Nueva perrera

En este sentido, cree que el pago de nueve euros se compensa también con la nueva perrera municipal que se va a construir con un presupuesto de 250.000 euros y recuerda que se ha triplicado el presupuesto destinado al contrato de mantenimiento de la perrera actual. «Los servicios que presta el Ayuntamiento hay que pagarlos por lo menos en parte y eso es lo razonable que tienen que pensar los ciudadanos», defiende el alcalde Francisco Guarido.

Sin embargo, la tasa no ha sido bien recibida por todos y hay tanto opiniones en contra como a favor. El concejal de Hacienda, Recaudación y Rentas, Diego Bernardo, se muestra consciente de que «todo lo que sea pagar genera conflictos», pero apuesta por cambiar la mentalidad de los ciudadanos. «Siempre que hablamos de impuestos hay gente que se queja, lo importante de este tema es ofrecer un buen servicio y está más que justificado el coste del servicio que se está ofreciendo», afirma.

Mar Sánchez, voluntaria de la protectora de animales Scooby Zamora y propietaria de siete perros, entiende que se aplique la tasa siempre que haya más servicios para los canes. En este sentido, demanda más zonas verdes y de mayor amplitud. Molesta por la decisión del Ayuntamiento se muestra Miriam García, presidenta de la Asociación Defensa Animal Zamora (DAZ), quien valora de forma negativa la medida.

Defensa Animal ha solicitado a la institución información sobre la tramitación de la tasa y presentará un escrito con su postura. Entenderían la aplicación de la tasa si formara parte de un paquete de medidas para fomentar la adopción, disminuir el abandono o sancionar infracciones o delitos contra los animales. «Nos parece una política de muy poca altura de miras basar todo en un afán únicamente recaudatorio», defiende y añade que se debería hacer pagar a las personas que tratan mal a los animales y no a quienes se comportan de una forma correcta y tienen a sus perros de forma legal.

Regalan las bolsas

Eso es lo que ocurre en Arévalo y Zamora, ¿pero cuál es la situación en cuanto a la tenencia de estos animales en otras ciudades de Castilla y León? En el Ayuntamiento de Ávila no se cobra tasa, al igual que ocurre en Burgos y en Aranda de Duero, municipio cuyo Consistorio regala las bolsas para recoger los excrementos de los canes.

No regala las bolsas ni cobra la tasa por tenencia de animales el Ayuntamiento de León, que obliga a los propietarios a que los perros lleven chip si no quieren enfrentarse al pago de una multa. Tampoco están obligados a pagar nada los dueños de perros ni en Salamanca ni en Segovia, aunque en este último caso, hay que destacar que se está haciendo un ADN canino para controlar los residuos en las calles.