Herrera niega a Podemos que la vinculación con San Juan de Dios en León reduzca la inversión pública

Herrera, en sede de las Cortes de Castilla y León./Miriam Chacón
Herrera, en sede de las Cortes de Castilla y León. / Miriam Chacón

Pablo Fernández tacha de «vergüenza» que la Junta profundice en la privatización, mientras la sanidad rural está «muriéndose»

ICAL

El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, negó hoy al portavoz de Podemos en las Cortes, Pablo Fernández, que la vinculación a la red de Sacyl de los centros privados, sin ánimo de lucro, de la Orden de San Juan de Dios en León y Burgos vaya a reducir la inversión en la sanidad pública, que recordó supera la media y advirtió de que Castilla y León es una de las autonomías que menor porcentaje de recursos dedica a los conciertos.

Pleno en las Cortes de Castilla y León

En la sesión de control al Ejecutivo en el pleno de las Cortes, Herrera defendió la firma de convenios con la Orden religiosa porque permite mejorar los resultados de la sanidad pública y dar estabilidad a dos centros sanitarios «muy apreciados» y «arraigados» en Burgos y León. Fernández consideró «terrible» su respuesta porque en su opinión supone decir «a Dios rogando y con la sanidad privatizando».

Asimismo, el presidente de la Junta defendió que son dos hospitales sin ánimo de lucro, uno de los criterios que estableció para la vinculación de centros privados sanitarios la Ley de Medidas que acompañó al Presupuesto General de la Comunidad de 2017 y que recordó contó con el voto favorable de Podemos, frente a la oposición a esta iniciativa de los socialistas.

El portavoz de la formación 'morada' consideró una «vergüenza» que la Junta profundice en la privatización de la sanidad pública, lo que a su juicio obedece a que consideran este servicio un «negocio», frente a Podemos, que lo entiende como un «derecho» que la Adminitración autonómica debe garantizar. Por ello, censuró la concepción «mercantilista» y «neoliberal» del PP y la Junta.

Pablo Fernández puso de manifiesto el «deterioro» que sufre la sanidad en Castilla y León, a pesar de que se mantiene graicas a la «excelsa» labor de los profesionales. Aseguró que la sanidad rural se está «muriéndose» y criticó que el presidente permita, como Paco Martínez Soria, actuando «erre que erre», los «desatinos» del consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, una «suerte de Nerón».

También el parlamentario de Podemos señaló que los conciertos privados no ayudan a resolver el problema de las listas de espera quirúrgicas, ni tampoco las de especialistas, con 129.300 pacientes, o las de pruebas, con 18.864. Además, apuntó que los dos hospitales religosos aumentarán su plantilla, mientras el sistema público sufre la carencia de recursos humanos.

Por ello, Pablo Fernández lamentó que la Juna trate a cinco meses de dejarlo todo «atado y bien atado». En su opinión, la sanidad «no se vende, se defiende», para que las personas sean lo primero. Herrera, sin embargo, recordó que comunidades como Cataluña, Andalucía o Baleares han recurrido a la fórmula de la vinculación que ha elegido el Gobierno autonómico.

También el presidente destacó que los dos centros prestan una asistencia de «calidad» y complementaria al sistema público, para pacientes crónicos, usuarios de geriatría o cuidados paliativos, así como para algunos enfermos que necesitan operaciones de hernias, cataratas o varices. Además, indicó que se regula mediante el criterio de precios públicos, por lo que lo que calificó la relación de «económica».

Finalmente, Juan Vicente Herrera recomendó a Pablo Fernández revisar la gestión que ha hecho el Gobierno de Castilla-La Mancha, formado por PSOE y Podemos, para mantener la actividad en el Hospital de Toledo.