La 'vía de los burros' mejora su firme pero no su trazado

El delegado territorial, Javier López-Escobar (centro), supervisa las obras en la SG-241. /El Norte
El delegado territorial, Javier López-Escobar (centro), supervisa las obras en la SG-241. / El Norte

Vecinos de Castrojimeno critican que las obras que ha iniciado la Junta para arreglar la SG-241 son «insuficientes y llegan tarde»

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

El sabio refranero encontró un dicho para definir las discrepancias suscitadas a raíz de mal estado en el que está la carretera SG-241. Nunca llueve a gusto de todos, reza. Y es que en inicio de las obras para rehabilitar el firme son una buena nueva para la Junta de Castilla y León pero para el vecindario de castrojimeno son «insuficientes y tardías», critican fuetes del municipio.

Esta semana, el delegado territorial del Gobierno autonómico en Segovia ha estado a pie de obra para comprobar la ejecución de los trabajos de arreglo de la calzada que se desarrollan en esta conexión viaria que discurre desde Sepúlveda (SG-232) al límite de la provincia de Valladolid por Sacramenia. El tramo de 4,3 kilómetros donde han empezado el tajo las cuadrillas de obreros y las máquinas es el que va de Valtiendas a la citada Sacramenia. Los propios responsables regionales reconocen que las «deficiencias eran importantes».

Esta fase, incluida en el actual contrato de ejecución de operaciones de conservación en las carreteras de la provincia, es solo el inicio de una actuación más amplia para rehabilitar el firme de esta carretera de titularidad regional. Los trabajos consisten «en la ampliación de obras de fábrica transversales de drenaje, limpieza de cunetas y de obras de fábrica existentes, corrección de irregularidades mediante fresado y reposición de firme o mediante extendido de capa firme en zonas puntuales y extendido de una capa de mezcla bituminosa de rodadura en todo el tramo». Además, se colocará la señalización horizontal en el tramo intervenido.

405 damnificados menos

Tanto el delegado territorial, Javier López-Escobar, como el alcalde de Sacramenia, Juan Carlos Muñoz-Reja, han expresado su satisfacción por la mejora sustancial de la circulación y de la seguridad que se va a obtener una vez finalicen las obras.

Los vecinos no son tan optimistas. Se quejan de que en el citado tramo de 4,3 kilómetros, conocido popularmente como 'la vía de los burros', se ha reasfaltado pero «no se ha hecho nada en la mejora del trazado». Los núcleos más pequeños son los más afectados, revelan las voces críticas. Y ponen varios ejemplos. En el entorno de Sepúlveda, el paso de la SG-241 por Hinojosas del Cerro, Villaseca, Aldehuelas de Sepúlveda y Castrillo de Sepúlveda, siguen sufriendo una vía «bacheada y con curvas cerradas». Suman 74 habitantes entre las cuatro poblaciones. Mismo diagnóstico para Castroserracín, con un padrón de 45 vecinos. En el tránsito por Castrojimeno, con 38 censados, el principal trastorno son los baches.

En total, los vecinos cifran la población damnificada por «una carretera que está mal o muy mal» en 157. Un grupo que se ha reducido gracias a las obras de la Junta, ya que hasta hace poco eran 609 los vecinos damnificados. El colectivo considera que estas medidas de última hora son fruto de «intereses electoralistas». De hecho, el movimiento vecinal de Castrojimeno alude al anuncio de las obras de reasfaltado entre Valtiendas y Sacramenia justo después de que el PP se diera el batacazo electoral del 28 de abril.

«Seguimos pensando que 'la vía de los burros se debe convertir en 'la vía del cordero asado y del turismo enológico», esgrime el colectivo al justificar la necesidad del arreglo definitivo en el potencial turístico de la zona. A pesar de las reivindicaciones, los vecinos agradecen que de momento puedan ir al médico de Sacramenia por una carretera sin baches. Otros padecen «más problemas». Las protestas no van a parar, advierten los afectados de Castrojimeno, que plantean volver a cortar la carretera, ya que las deficiencias acumulan ya cuarenta años sin soluciones.