El campo espera una buena campaña de remolacha tras una mala cosecha de cereal

Estado de la remolacha en el día de ayer, en una finca sembrada en la zona de Medina del Campo (Valladolid). /Fran Jiménez
Estado de la remolacha en el día de ayer, en una finca sembrada en la zona de Medina del Campo (Valladolid). / Fran Jiménez

Dentro de una semana abrirá la primera de las cuatro fábricas que quedan aún en la región

Silvia G. Rojo
SILVIA G. ROJO

Parece que esta campaña se cumplirá la máxima que habla de que cuando el año es malo para el secano es bueno para el regadío y a la inversa. Después de una mala cosecha de cereales de invierno, en el caso de la remolacha todo el sector coincide en que las expectativas son las mejores, es más, «las primeras muestras de cultivo que hicimos la última semana de agosto indican que vamos a estar por encima de la media de los últimos cinco años», advierte Salomé Santos, directora del Área Agrícola de Azucarera. Santos recuerda que el año pasado fue «muy malo» pero en esta ocasión «es de las veces que ves que se ha sembrado bien, que el tiempo ha acompañado y no ha habido grandes enfermedades (que hayan afectado a la planta) por lo que se entregará una buena producción».

Azucarera cuenta con tres fábricas en la región y está previsto que la de Toro (Zamora) sea la primera en abrir la segunda quincena de octubre; Miranda de Ebro (Burgos) lo hará la primera semana de noviembre y La Bañeza (León) la segunda quincena de noviembre siempre y cuando el tiempo respete. «Cuando es un año bueno para el secano es más complicado para el regadío pero este año ha sido al revés, la remolacha se ha podido regar y ha ayudado que no hubiera humedad para que no se expandan los hongos, existe cierta relación a la inversa», insiste la directora del Área Agrícola de Azucarera que está convencida de que se va a llegar a las 100 toneladas por hectárea (el año pasado en algunos casos no se alcanzaron las 80 toneladas) y de que no se van a dar diferencias significativas entre las fábricas.

En cifras

21.306
Es el número de hectáreas de remolacha que se han sembrado este año, según las estadísticas de la Consejería de Agricultura.
Producción.
En Castilla y León se moltura el 85% de la producción nacional y representa el 70% del cultivo
Trabajo.
El sector da trabajo a más de 6.000 personas en la comunidad. El número de remolacheros era de 3.305 en 2018.
Avance
Este año se espera llegar a las 333.071 toneladas de azúcar según la Junta.

La primera instalación que comenzará a molturar será la de Acor, en Olmedo (Valladolid), la próxima semana. Está previsto que mañana se reúna su consejo rector y se cierre una fecha concreta pero todo apunta a que a partir del próximo lunes 23 de septiembre se comenzará a recepcionar raíz. El año pasado la fábrica de la cooperativa entró en funcionamiento el 20 de octubre por lo que este año se adelantará casi un mes, por un lado porque el cultivo está listo y por otro, porque ha aumentado la superficie contratada hasta las 14.150 hectáreas, según las últimas cifras ofrecidas. Suponen alrededor de 3.500 hectáreas más que la campaña anterior y un buen pellizco de toda la superficie sembrada en la región, 21.306 hectáreas. En el caso de Azucarera la cifra de contratación para la zona norte es de 10.000 hectáreas, con una bajada que ronda las 7.000.

El presidente de Asaja, Donaciano Dujo, coincide en que la campaña «viene en buenas condiciones de producción, muy sana y con buena polarización». Su opinión es que después de la mala campaña anterior «es necesario un empujón, todo lo que venga ayudará a mantener el cultivo». Dujo se refiere no solo a la finalización del Acuerdo Marco Interprofesional (AMI) sino también al nuevo Programa de Desarrollo Rural (PDR) que obliga a sembrar la remolacha durante dos años a todos aquellos que quieran acogerse a la ayuda.

Sin problemas de agua

Aurelio González, coordinador de la Alianza UPA-COAG, considera que el cultivo «está bien desarrollado, no ha habido problemas con el agua». No obstante, la percepción de González es que «cada vez hay menos hectáreas de remolacha, ya hay más maíz que remolacha, no es tan determinante como hace unos años».

Jesús Manuel González Palacín, coordinador de UCCL, defiende que «es un año alegre de producción pero no de precios, con estas cifras la gente no se anima a volver a sembrar». Eleva el dato de producción por hectárea hasta las 110 o 120 toneladas pero «con este precio y los costes la gente no está muy convencida, viene un año bien y uno mal, la remolacha no es lo que era», sentencia.

En cuanto al precio, Acor se mantendrá en esos 42 euros aprobados en la Asamblea General de la cooperativa mientras que Azucarera confía en llegar a los 39 euros por tonelada teniendo en cuenta la tendencia alcista del precio del azúcar. «Seguimos contratando con nuestros clientes el precio del azúcar a cifras muy superiores a las del año pasado», confirma Salomé Santos antes de advertir que «en el momento de la entrega queremos adelantar al agricultor el precio base más el complemento vinculado al precio del azúcar».

Ese complemento, que parece ser en lo que quiere sustentar Azucarera futuros acuerdos, no se conocerá de forma definitiva hasta que pase el mes de octubre y se pueda hacer el cálculo final. Esos 39 euros que se estiman para cada tonelada saldrían de sumar los 26 euros del precio base, más las ayudas y el complemento vinculado al precio del azúcar que como ahora es alcista, se notará en la cifra final, tal y como augura Santos.

Momento de incertidumbre ante el fin del Acuerdo Marco

El denominado Acuerdo Marco Interprofesional (AMI) de la remolacha llega a su fin esta campaña por lo que todo el sector tendrá que volver a sentarse a negociar. El punto de partida no es el mejor pues Azucarera ya se desmarcó el pasado año de lo fijado en ese convenio, ahora habrá que ver si con razón o sin ella en función de lo que diga el tribunal de arbitraje que está pendiente de pronunciarse al respecto.

«Estamos trabajando en ello y vamos a lanzar una encuesta a los agricultores para preguntar qué se puede mejorar del AMI», comenta Salomé Santos. Entre esas cuestiones estarían la parte que afecta a los laboratorios, el descuento de tierra o la corona. En cuanto a la oferta comercial «estamos trabajando una propuesta ya con Miranda y empezaremos con el resto. De momento no hay convocada una mesa pero debería ser antes de que se inicien las siembras del próximo año para dar seguridad y continuidad al cultivo».

Donaciano Dujo entiende que Azucarera «debe reflexionar y de cara a la próxima contratación tiene que mejorar el precio», mientras que Aurelio González aprecia que la finalización del AMI esta campaña «es lo más preocupante, habría que firmar uno nuevo y tras la bajada unilateral de seis euros de Azucarera, no creo que estén con ganas de sentarse».

Jesús Manuel González Palacín concluye que «la partida se debe jugar en Castilla y León, y ahí debemos estar las organizaciones, las fábricas y la Junta tiene mucho que decir, no puede mirar a otro lado. En todo caso, Azucarera debe acercarse al precio de Acor, si Acor puede pagar 42 euros la tonelada ellos también», advierte.