El sector agrario berciano, en su momento clave, pide apoyo urgente a las administraciones

En primer término Pablo Linares, director técnico de la ABA, junto a los ediles de Carracedelo (2I) y Camponaraya (1D) y el presidente comarcal./César Sánchez
En primer término Pablo Linares, director técnico de la ABA, junto a los ediles de Carracedelo (2I) y Camponaraya (1D) y el presidente comarcal. / César Sánchez

Los agricultores aseguran que no pueden estar «mirando al cielo» cada año para ver si tendrán cosecha o no y por ello solicitan ayudas a las administraciones para poder modernizar los regadíos e instalar sistemas para evitar las heladas y mallas contra el granizo

E.JIMÉNEZPonferrada

«Estamos en el momento clave del sector agroalimentario del Bierzo, esta tiene que ser la legislatura del sector». Con estas palabras Pablo Linares, director técnico de la Asociación Berciana de Agricultores (ABA) y de los sellos de calidad, hacía hincapié en la necesidad que tiene la comarca berciana de sacar adelante este sector sí si quiere que sea el motor económico de esta tierra. Cree que es el momento de dejar de hablar de todas sus potencialidades y que las administraciones superiores apuesten fuertemente por él, como en su día ya hicieron por otros sectores durante muchos años.

Los agricultores piden un «trato igualitario» y creen que es la hora de las instituciones, sobre todo la Junta de Castilla y León, que tiene la competencia en Agricultura, les apoye económicamente para poder instalar sistemas para evitar las heladas, mallas contra el granizo y la modernización de los regadíos. «No podemos seguir mirando al cielo año tras año, esa no es manera de subsistir y afortunadamente ya existen técnicas que hacen que la dependencia climática sea menos relevante», apuntó Linares.

Esto ya no ocurre en ninguna zona, señaló el director técnico de la ABA, «en Levante y en Francia ya tienen estos sistemas y si se quiere seguir hablando de agroalimentación en el Bierzo hay que apostar por eso», añadió. Son tres puntos «vitales» ahora mismo que se deberían implantar «lo antes posible» y «si es en esta campaña mejor». En ese sentido, Pablo Linares explicó que el coste de una torre antihelada sería de 50.000 euros y las mallas entre 25.000 y 30.000 euros por hectárea y dependiendo de la forma de la finca. «Entendemos que la ayuda no va a ser del cien por cien pero tampoco estamos hablando de millones de euros», indicó.

Es más, Linares aseguró que al sector agrario berciano «no se nos ha ido la cabeza pidiendo locuras, somos muy coherentes, no tenemos cultivos PAC como pasan en otras zonas, es decir, que todos nuestros cultivos no son rentables gracias a subvenciones sino que son rentables por sí mismos». Por ello necesitan no quedarse «esperando todos los años» inversiones que se hacen en otras zonas o que se destinan a otras cosas, «creemos que es el momento de que le toque al Bierzo puesto que la agroalimentación es lo que puede generar actividad económica aquí».

Recolecta de manzana reineta y pera conferencia

Dentro de unas semanas, a primeros de septiembre, está previsto el inicio de la campaña de recolección de la manzana reineta y de la pera conferencia. Las heladas de la primavera han hecho que estos dos frutos se hayan visto afectados, «la manzana más que la pera» en cuanto a cantidad, por lo que el director técnico de los dos sellos vaticina que «no va a ser una cosecha normal, eso está claro, una producción media no la tenemos, estamos por debajo de una cosecha normal».

En cuanto al personal de contratación para la campaña Pablo Linares aseguró que la situación se encuentra en un punto en el que «hay algo de escasez de mano de obra local, empieza a aparecer algo más de mano de obra extranjera pero yo no diría todavía que haya un problema serio de que no haya gente, yo creo que todavía hay suficiente gente para lo que es la recolección».