La Justicia italiana concede en exclusiva la custodia de los hijos de Juana Rivas al padre

Francesco Arcuri, en una de sus visitas a los juzgados de Granada para recuperar a sus hijos./
Francesco Arcuri, en una de sus visitas a los juzgados de Granada para recuperar a sus hijos.

La abogada de la mujer española anuncia que apelará la decisión del tribunal, aunque celebra que los menores puedan viajar a nuestro país cada dos meses

DARÍO MENORRoma

La batalla entre la española Juana Rivas y su expareja, el italiano Francesco Arcuri, para decidir con quién viven sus dos hijos sigue abierta después de que ayer se supiera que la Justicia italiana ha concedido en exclusiva la custodia de los dos niños al padre. Los dos menores, de doce y cuatro años, residen con Arcuri desde agosto del 2017 en el municipio italiano de Carloforte, situado en la isla de San Pietro, al sur de Cerdeña.

La abogada de Rivas en Italia, María Eugenia Álvarez, anunció que apelarán la decisión del tribunal, aunque no se mostró disconforme del todo con el fallo. «Le han dado la guardia y custodia al padre, que es normal, pero se la han dado de forma muy controlada por los servicios sociales», declaró a la agencia Efe. La letrada celebró que la mujer granadina vaya a poder llevarse a los pequeños cada dos meses a España y que no se haya puesto en duda su capacidad como madre ni se le haya quitado la patria potestad.

Juana Rivas podrá ver a sus hijos un fin de semana de cada dos si vive en Italia o uno de cada cinco si reside en España

Rivas podrá ver a sus hijos un fin de semana de cada dos si vive en Italia o uno de cada cinco si reside en nuestro país. El hecho de que pueda viajar con ellos a España es objeto de preocupación para Arcuri, según dijo su abogado, Serlapo Bardi, dado que Rivas aprovechó una estancia de los pequeños en el verano de 2017 en Granada para hacerlos desaparecer y negarse a que volvieran con su padre a Italia. No obstante, Arcuri se mostró «satisfecho» con la sentencia, aseguró el letrado.

La mujer fue condenada por la Justicia española a cinco años de cárcel por un delito de sustracción de menores debido a aquel episodio, que le supuso además una pena de seis años de inhabilitación para ejercer la patria potestad de sus hijos. También le tocó pagar las costas del proceso e indemnizar a Arcuri, con el que lleva un largo historial de denuncias cruzadas.

El equipo de abogados del padre insistió en la necesidad de vigilar las estancias de los niños en nuestro país para evitar que se repita lo sucedido en 2017, así como de controlar el estado psicológico de Rivas desde Italia al menos una vez cada dos meses.