Valdezcaray espera otro gran crecimiento

Niños esquiando la estación de Valdezcaray/
Niños esquiando la estación de Valdezcaray

Ante las altas temperaturas reinantes, el centro riojano únicamente disfruta del 35% de su dominio disponible

JUANJO GONZALOmadrid

En sus pistas la nieve no deja de relucir, y los encargados respiran satisfechos después de un inicio de temporada marcado por las adversidades. A pesar de que noviembre llegó con las primeras precipitaciones y dejó buena parte de Valdezcaray cubierta de oro blanco, el gran puente de diciembre parecía demasiado pronto, una quimera, para iniciar el curso con el que dar un nuevo salto de calidad.

Como ocurrió en gran parte del Sistema Central y en la

Cordillera Cantábrica, el único uso que se le pudo dar antes de comenzase el nuevo año a la estación fue el turístico cada fin de semana. Un bonito recorrido para turistas que desean conocer todos los rincones de un dominio acostumbrado a ser el principal motor de la localidad riojana de Ezcaray. Tras unas nevadas con excelentes noticias se llegó a disfrutar del 100% de la extensión durante algunas jornadas-, llegó el viento, que registró rachas de récord en sus pistas.

Superado cada momento malo, en Valdezcaray disfrutan ahora cada jornada. Sonríen a pesar de la llegada prematura de las altas temperaturas que en algunos de los últimos días les han hecho rozar los 10º. Las consecuencias, como cabe esperar, no han sido buenas para ellos y actualmente disponen de solo siete kilómetros esquiables. La longitud, no obstante, que supone el 35% del dominio, invita a pensar en jornadas para disfrutar con sus 50 centímetros de espesores.

A la espera de que una fiesta como la celebración de Carnaval devuelva el frío y ayude a lograr un crecimiento en sus pistas, en La Rioja afrontan el final de temporada con bastante optimismo tras haberse hecho fuertes con cada adversidad recibida. Y como está ocurriendo en algunos centros del Sistema Central, toca seguir trabajando para ofrecer las mejores condiciones a los amantes del esquí, un público muy fiel que no deja de crecer.