Torra aprovecha el recuerdo del 17-A para pedir un «ataque al Estado español» para conseguir la república

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, tras visitar a Forn./EFE
El presidente de la Generalitat, Quim Torra, tras visitar a Forn. / EFE

El independentismo reclama la libertad de sus presos y pide la secesión en un acto de homenaje en la cárcel de Lledoners a las víctimas del atentado y a los dirigentes encarcelados

CRISTIAN REINOBarcelona

El independentismo metió este viernes en el mismo saco los lazos negros en recuerdo de las víctimas del trágico atentado yihadista de hace un año en La Rambla y en Cambrils, con los lazos de color amarillo con lo que los soberanistas reclaman la libertad de los dirigentes secesionistas que están presos en prisiones catalanas. Hasta el punto, que no dudó en comparar el sufrimiento de las víctimas del terrorismo islamista del 17-A con el padecimiento de las víctimas de la «represión» que a su juicio ejerce el Estado contra una parte de los catalanes.

Horas después del acto organizado por el Ayuntamiento de Barcelona en la capital catalana en recuerdo de los asesinatos de hace un año, el independentismo quiso celebrar su propia ceremonia de homenaje a las víctimas del 17-A, con un mitin frente a la cárcel de Lledoners (Barcelona), donde están encarcelados Quim Forn, Jordi Sànchez, Jordi Cuixart, Oriol Junqueras, Jordi Turull, Josep Rull y Raül Romeva.

El pretexto era recordar a las víctimas de los atentados y también a los cuerpos de emergencias, bomberos y Mossos que hace un año fueron coordinados por Quim Forn, como consejero de Interior. Sin embargo, el evento se convirtió en un clamor a favor de la independencia y de la república y en un acto para denunciar la situación procesal de los líderes del proceso y volver a cargar contra España, calificándola como un país «fascista» que actúa por «venganza».

Fue la escenificación reivindicativa que la ANC y Ómnium Cultural organizaron el año pasado en la manifestación que presidió el Rey en Barcelona y que en esta ocasión trasladaron a la cárcel en su intento de capitalizar la efeméride. El independentismo no dudó en airear supuestas teorías de la conspiración que relacionan al imam de Ripoll con el CNI para atacar el proceso o en atribuir el encarcelamiento de Forn y el procesamiento de Trapero a la «envidia» de las policías españolas por los elogios que recibieron los Mossos en su gestión posterior a los atentados.

Acudieron varios miles de personas, ataviadas con prendas amarillas y banderas independentistas y bajo un fuerte aguacero. Presidió la protesta Quim Torra, que se reunió con Quim Forn y a la salida pronunció uno de los discursos más duros que se le recuerdan desde que accedió al cargo de presidente de la Generalitat en mayo de este año.

El mandatario nacionalista cargó contra el Estado español por aplicar el 155, por encarcelar a dirigentes secesionistas de manera injusta y por obligar a exiliarse al expresidente Puigdemont, así como a Anna Gabriel y Marta Rovira. Según Torra, el independentismo no tiene que defenderse de nada respecto al resto de España. «Si Europa juzga de una manera y España de la otra, ¿quién tiene el problema?», planteó. Y advirtió: «No vamos a defendernos, vamos a atacar a este Estado injusto» para conseguir que la república catalana que el Parlamento catalán declaró el pasado 27 de octubre sea una realidad. «No nos detendremos hasta llegar a la república«, insistió. «Estamos más fuertes que nunca y más decididos que nunca para llegar a la independencia», dijo.

El presidente de la Generalitat, el independentismo «lucha» por una «causa justa», por lo que instó al movimiento secesionista a emprender una «marcha por los derechos civiles, sociales y nacionales de este país». Torra buscó un discurso contundente, después de que sectores radicales del independentismo le hayan acusado de una cierta falta de firmeza tras reunirse con Pedro Sánchez y hasta de ser el «carcelero» de los dirigentes encarcelados, hasta el punto que algunos secesionistas le piden que los libere ahora que están bajo tutela de los servicios de prisiones de la Generalitat. Torra compareció este viernes acompañado en todo momento de la mujer de Forn.

Intervinieron también los líderes de la ANC y Ómnium, como organizadores del acto. La presidenta de la Asamblea, Elisensa Paluzie, afirmó que en el 17-A, los catalanes por primera vez se sintieron un «Estado», mientras que en el 1-O, tras el referéndum, fueron un «pueblo». Marcel Mauri, por su parte, aseguró que el auténtico homenaje popular por el 17-A era el que se estaba celebrando en Lledoners y no el de la mañana en la plaza de Cataluña, donde a su juicio el Rey quiso apropiarse del protagonismo. «Debería darle vergüenza», dijo.

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