Torra descarta elecciones y reta a la oposición a una moción de censura

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, interviene desde su escaño en una sesión plenaria en el Parlamento de Cataluña. / Ep

El presidente catalán insiste en que dimitirá si ve que no puede llegar a la independencia

CRISTIAN REINO Barcelona

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, insiste en que no tiene previsto convocar elecciones. «Es una irresponsabilidad plantear elecciones en estos momentos», ha asegurado el dirigente nacionalista en la sesión de control al Gobierno catalán en la Cámara catalana. Torra, en cualquier caso, ha sentido la presión de la oposición para que anticipe los comicios. Se especula con que podría hacerlo en otoño, como respuesta a la sentencia del Supremo contra los líderes del 'procés'. Aunque Torra lo niega cada vez que se lo preguntan. De momento, cierra la puerta e insiste en que quiere consolidar su ejecutivo.

Este miércoles ha insistido en que no tiene intención de adelantar la cita electoral y ha retado a la oposición a que si cree que puede sumar una mayoría que proponga un presidente alternativo en una moción de censura. «Convoque elecciones, por favor», le ha instado la portavoz de los comunes, Jéssica Albiach. Lo ha hecho en la sesión de control y también en el debate tras la comparecencia que ha realizado Torra en el Parlament para comunicar los recientes cambios en su ejecutivo, con la salida de las consejeras Elsa Artadi y Laura Borràs y la entrada de Meritxell Budó y Mariàngela Vilallonga.

Asegurar un gobierno estable

Miquel Iceta, líder del PSC, también ha emplazado al presidente catalán a que llame a los catalanes a las urnas si no puede asegurar un gobierno estable. «Convoque, el país se lo agradecerá», ha apuntado el dirigente socialista en el debate sobre la remodelación gubernamental. Ciudadanos también ha dado por agotado el ejecutivo actual, si bien no ha hecho una petición formal de adelanto electoral. «Bienvenidas al peor gobierno de la historia», ha señalado Inés Arrimadas, que ha vaticinado que al Govern le queda poco recorrido. «Solo hay dos vías: o elecciones o moción de confianza», ha afirmado Alejandro Fernández, del PP.

La presión de la oposición llega un día antes de que la Cámara catalana vote el jueves una moción impulsada por el PSC sobre la inoperancia del Govern en la que se le instará a que convoque elecciones. La votación podría salir adelante si la CUP une sus votos a Cs, PSC, Comunes y el PP. Está por ver, pero sería un golpe simbólico contra Quim Torra. Desde la bancada republicana, Sergi Sabrià ha cerrado filas con el Govern. «Hace falta un gobierno fuerte para cuando llegue la sentencia», ha señalado. «Un Govern de resistencia que guíe en una respuesta», ha rematado. Por parte de JxCat, Eduard Pujol, ha señalado que el cambio de gobierno no obedece a razones de debilidad.

En la sesión de control, Torra ha cargado contra la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, por acatar la orden de retirar los lazos amarillos desde el minuto uno. Le ha acusado de falta de valentía y falta de compromiso con la libertad de expresión y el derecho de autodeterminación.

Esta mañana se ha vivido un debate tenso como consecuencia de la intervención del vicepresidente de la Cámara, Josep Costa, que al principio de la comparecencia de Torra actuaba como presidente de la sesión. Cuando intervenía Arrimadas, Costa le ha interrumpido en varias ocasiones. Arrimadas estaba recordando algunos de los artículos que el president escribió cuando no era jefe del Ejecutivo y por las que la oposición le tacha de supremacista y xenófobo. Costa le ha llamado al orden porque entendía que estaba llamando supremacista a Torra. Los grupos de la oposición (Cs, PSC; Comunes y PP) se han quejado contra la intervención de Costa, al que se le ha acusado (Cs) de haber practicado la «censura».

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