El PSOE ganaría las elecciones, pero paga la factura por el fracaso de las negociaciones

Pedro Sánchez. /Efe
Pedro Sánchez. / Efe

Según el CIS, doblaría los números del PP y mejoraría más de cinco puntos respecto al 28-A, pero cae en intención directa de voto

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

El PSOE ganaría con comodidad las elecciones si se celebrasen ahora. El sondeo del CIS de septiembre estima que recibiría el 34,2% de los votos, cinco puntos y medio más que el 28 de abril, y duplicaría al PP, que se quedaría en el 17,1%. Pero la encuesta también señala que los ciudadanos pasan factura a los socialistas por el fracaso de las negociaciones con Unidas Podemos para formar Gobierno y caen tres puntos y medio en intención directa de voto.

Pedro Sánchez puede ver la botella medio llena y medio vacía al leer el barómetro del CIS difundido este jueves. Tiene razones para el optimismo porque el PSOE dobla las expectativas electorales del PP y sería el más votado en todas las comunidades salvo en Cataluña, donde el PSC está igualado con Esquerra, y el País Vasco, donde vencería el PNV seguido por EH Bildu y los socialistas serían terceros. Pero también tiene motivos para la inquietud porque la curva de estimación de voto declina por primera vez. Además de retroceder en intención directa, pierde siete puntos respecto al sondeo del CIS de julio, si bien las metodologías empleadas son distintas. Hace dos meses, se midió el voto directo con los datos desnudos, y en el de hoy se calibró la estimación de voto con las correcciones de 'la cocina'.

El estudio, de todas maneras, no es una fotografía actual del electorado porque el trabajo de campo se realizó entre el 1 y el 18 de septiembre, antes de que la repetición de las elecciones fuera inevitable y antes de la irrupción de Íñigo Errejón con su Más País. Sirve, no obstante, para calibrar en parte el impacto de la ruptura de las negociaciones para gobernar entre PSOE y Unidas Podemos, formalizada el 11 de septiembre. Un fracaso que los consultados colocan más en el debe socialista que en el de los morados. En julio, el 30,5% de los consultados por el CIS decían que iban a votar al PSOE, en septiembre era el 27%. Otro dato inquietante para los socialistas es que si bien mantienen un alta fidelidad de voto, el 76,1%, su principal fuga es hacia la abstención. El 6,5% de sus votantes dice que no votará el 10 de noviembre.

Para el PP también hay razones para la bipolaridad electoral. En la parte negativa está que el 17,1% de la estimación de voto es la mitad que la del PSOE, pero mejoran un punto en relación a los resultados de abril, tienen un electorado fiel, el 72,6%, mantienen la misma intención de voto, el 10%, que en el estudio del CIS de hace dos meses y han dejado muy atrás a Ciudadanos.

Los liberales continúan con su sangría, detectada por el CIS y también por otros estudios que se han publicado. Con una estimación de voto de casi el 13%, Ciudadanos retrocede tres puntos en relación a las elecciones de abril y pierde más de un punto en intención directa de voto. Su electorado es el más volátil, solo el 58% repetiría la papeleta, y tiene vías de agua abiertas hacia el PSOE, 5%, y PP, 6%.

Al revés que Podemos, que se recupera en todos los indicadores. Gana 1,2 puntos respecto al 28 de abril, mejora un punto la intención directa de voto y arrebata la tercera posición al partido de Albert Rivera. La factura por el fracaso de las negociaciones con el PSOE es nula en su caso. Sus votantes, sin embargo, no están satisfechos, apenas el 59% volvería a votar a los morados en noviembre. Una circunstancia que abona el terreno para que Más País se nutra en su granero de votantes.

Bloqueo político

La extrema derecha también sufre un desplome, con una pérdida de casi tres puntos en relación a las elecciones de hace cuatro meses, aunque sube un punto en intención directa de voto, aunque el CIS detecta una fuga de casi el 8% de su electorado hacia el PP.

El bloque de la izquierda superaría en más de doce puntos al de las fuerzas conservadoras

Con este cuadro preelectoral, el pesimismo es la nota dominante entre los encuestados. Tres de cada cuatro ciudadanos consultados por el CIS considera que hay riesgo de que el bloqueo político persista. La mejor forma de evitar esa parálisis no es la introducción de reformas legales, como ha propuesto el Gobierno de Sánchez. Casi el 38% apoya esa opción, pero hasta el 53% apuesta por establecer una cultura de pactos entre las fuerzas políticas.

El barómetro arroja además un dato cuanto menos sorprendente, y que no ha aparecido en otros sondeos. El bloque de la izquierda, sin contar con Errejón, se impondría con el 49,7% de los votos frente al 37,5 de la derecha, una diferencia de más de doce puntos. El 28 de abril quedaron igualados, 43% para cada uno.

Iván Redondo: «En estas elecciones decidirá la mayoría cautelosa»

DOMÉNICO CHIAPPE | Madrid

«El Presidente está muy hecho», asegura Iván Redondo, director de Gabinete de Pedro Sánchez, a quien siempre llama «presidente», aunque antes que «cliente» fueron amigos. «Lo veo muy fuerte. Ha crecido», responde Redondo en un encuentro de antiguos alumnos de la Universidad de Deusto, celebrado este jueves en el Deusto Bussiness School. «Me da más consejos de los que yo le doy». Para Redondo, en España siempre ha habido una «mayoría cautelosa» que será la que decida estas elecciones, en las que será clave el «recuerdo del voto». «El Partido Socialista se reconcilió con gran parte de la sociedad. Después de la moción de censura se nos veía cuartos y subió. Fue una lección de humildad». Es optimista frente al reto del 10 N. «El gobierno progresista, estable y coherente se puede alcanzar con distintos tipos de acuerdos», dice y sonríe cuando se le pregunta si Errejón salió de su chistera. Una de sus frases: «Cuando un presidente se va, otro viene. Y el que viene es la mejor creación del que se va».

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