Los presos secesionistas llegan a Madrid tras ocho horas de autobús en celdas individuales

Guardia Civil con los nueve presos independentistas sale de la prisión de Brians hacia Madrid. / EFE

La despedida de los dirigentes apenas registra incidentes, y las protestas reúnen menos gente que en anteriores movilizaciones

CRISTIAN REINOBarcelona

Un autobús de la Guardia Civil trasladó este viernes a los presos secesionistas de las prisiones catalanas a las madrileñas Soto del Real (para los siete varones) y Alcalá Meco (las dos mujeres), donde estarán ingresados durante la celebración del juicio. Los nueve líderes secesionistas que están en prisión realizaron un trayecto que se prolongó entre siete y ocho horas. Viajaron en el vehículo que emplea la Benemérita para el traslado de los presos, en el que cada uno de ellos ocupa una pequeña celda individual, con un banco de metal, un cuarto de baño y una ventana, con rejas, que da al exterior. El habitáculo es del tamaño del baño de un avión.

Todos ellos iban vestidos 'de consellers', según apuntaron fuentes del Gobierno catalán, con el pin cuatribarrado del 'Govern' en la solapa para que quedara claro por qué están presos y por qué serán juzgados. Los acusados abandonaron la prisión de Brians 2, cerca de Barcelona, sin esposas. Fue sobre las 9:30 horas. Pero el operativo de traslado arrancó horas antes, sobre las 5:46 de la mañana. Vehículos del área penitenciaria de los Mossos trasladaron a los presos desde los penales de Puig de les Basses (Bassa), Mas d'Enric (Forcadell) y Lledoners (Junqueras, Turull, Romeva, Rull, Forn, Sànchez y Cuixart) hasta Brians 2, donde la Guardia Civil se hizo cargo de la custodia. Desde allí, salió un autobús, escoltado por una veintena de vehículos de Mossos y Guardia Civil. Miles de personas les despidieron a los lados de la carretera, entre gritos de «libertad». Un amplio cordón policial vigilaba que no se produjeran incidentes.

EFE

El presidente de la Generalitat, el vicepresidente y el resto de los consejeros del Gobierno catalán, excepto los 'consellers' Alfred Bosch y Jordi Puigneró, que estaban fuera de Cataluña, dieron un último aliento a los presos en el interior de la prisión de Brians 2. Miembros de la comitiva de la Generalitat que acudió al penal los vieron «muy enteros y con ganas de que empiece el juicio». Aunque los GAAR y los CDR habían amenazado con intentar impedir el paso del convoy, la amplia presencia policial lo hizo imposible. Apenas se produjeron incidentes. Los CDR denunciaron algunas cargas. Fue en Mas d'Enric, donde varias decenas de personas fueron desalojadas de la carretera a porrazos. Una persona resultó herida. En Lledoners, los manifestantes, con los palos de las banderas 'esteladas', trataron de picar contra las furgonetas, para mostrar su apoyo a los presos. «No estáis solos», «libertad, presos políticos», gritaban. Algunos manifestantes arrojaron aceite y los bomberos tuvieron que limpiar la vía. Pero las furgonetas pudieron seguir su trayecto casi en todo momento. Las llamadas a la calma de los últimos días surtieron efecto.

Decenas de protestas

El independentismo institucional se volcó este viernes con los presos del 'procés'. Fueron arropados en su salida de la cárcel de Brians 2 y recibieron el apoyo en las manifestaciones celebradas por la tarde, que convocó la ANC en todas las capitales de comarca (41) y en Barcelona. Los CDR convocaron por su cuenta. Eso sí, no fueron tan multitudinarias como otras protestas protagonizadas por el soberanismo.

En Barcelona, la ANC cambió por sorpresa la protesta prevista en los jardines de Gràcia. Como Torra en su discurso institucional, la Asamblea buscó la atención de la UE y 21 de sus activistas ocuparon la sede que la Comisión Europea tiene en la capital catalana para reclamar la libertad de los presos. Varias decenas de personas bloquearon la puerta desde fuera. Su intención era quedarse toda la noche. Una activista se subió al balcón del inmueble con una escalera para colgar una pancarta a favor de la autodeterminación. En paralelo, varios miles de personas se concentraron frente al edificio de la UE. Pero muy lejos de las manifestaciones multitudinarias de la ANC. La iniciativa cogió a contracorriente a los partidos. Hasta el punto que no acudió ningún representante de JxCat. Ya hace tiempo que la ANC ha roto con el independentismo institucional y la semana que viene realizará movilizaciones contra Torra, pues considera que no hace nada para hacer efectiva la República. Arran, la rama juvenil de la CUP, también se manifestó por su cuenta. Activistas de la organización arrojaron pintura, huevos y petardos contra la sede de la Fiscalía.

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