El president reitera su ultimátum a Pedro Sánchez pero el líder de ERC se escabulle

Quim Torra. /Enric Fontcuberta (Efe)
Quim Torra. / Enric Fontcuberta (Efe)

Torra apunta que el escrito acusatorio de la Fiscalía a los procesados por el 1-0 mostrará las intenciones del Gobierno

CRISTIAN REINOBarcelona

El presidente de la Generalitat insiste en presionar a Pedro Sánchez para que ponga una propuesta de referéndum sobre la independencia encima de la mesa. Quim Torra reiteró este viernes el ultimátum que lanzó el martes pasado al presidente del Gobierno a pesar de que una parte del PDeCAT y los diputados de Esquerra en el Congreso se desmarcaron sin miramientos. Si antes de noviembre, el líder socialista no se aviene a negociar una consulta secesionista, el independentismo dará por concluido su apoyo al Ejecutivo central en el Congreso.

Torra no llegó a verbalizar este viernes el órdago, sino que se remitió a su intervención del martes y en el discurso que leyó en su comparecencia junto a Pere Aragonès habló de que ha puesto «fecha de caducidad» a la estabilidad del Gobierno de Sánchez «si no presenta una propuesta para Cataluña». En su presión a Sánchez, añadió el escrito de acusación que tiene que presentar la Fiscalía sobre la causa del 1-O y que se conocerá en breve. «Veremos a qué nos enfrentamos», dijo.

El miércoles pasado, Torra evitó reiterar el ultimátum, que no incluyó en la carta que envió a Sánchez y que no aparecía en la propuesta de resolución que pactaron JxCat y ERC. Parecía que había rectificado tras las críticas y el portazo sonoro del Gobierno central, pero al llegar la noche, el presidente catalán insistió en el órdago en versión Twitter.

Torra dijo este viernes que las dos fuerzas que configuran el Ejecutivo catalán, JxCat y ERC, coinciden en el ultimátum al presidente del Gobierno. Y que si no fuera así, el presidente y el vicepresidente no habrían comparecido juntos. Fuentes de la Presidencia de la Generalitat negaron además el distanciamiento de Esquerra ante el ultimátum a Sánchez.

Pero lo cierto es que Pere Aragonès esquivó dar un apoyo explícito al órdago y se puso de perfil. «Es difícil dar estabilidad a Sánchez si mantiene una linea de continuidad con Rajoy», negándose a negociar un referéndum, afirmó. «Siempre estaremos abiertos al diálogo y la negociación», apuntó el líder de ERC. Pero de ahí no pasó.

 Eso sí, avisó al presidente del Gobierno de que «no se puede pedir a los diputados que den estabilidad gratis». Desde las filas republicanas llegaron a asegurar el martes pasado que los ultimátums «los carga el diablo», en palabras del diputado Gabriel Rufián.

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