Así son las polémicas pistolas eléctricas que podrá usar la Policía en Madrid

Así son las polémicas pistolas eléctricas que podrá usar la Policía en Madrid

Producen una descarga que inmoviliza. Se pueden usar a distancia, lanzando proyectiles a unos 8 metros que se clavan en la piel, o en contacto con la persona a la que se quiere reducir.

ISAAC ASENJOMadrid

Un hombre joven y con varios antecedentes policiales amenaza con una navaja de grandes dimensiones a dos agentes de la Policía Nacional en un barrio de Madrid. Es mediados de julio y una de las agentes está en su primer día de prácticas. Intenta disuadir al agresor sin éxito, que mantiene su actitud desafiante. Consigue esquivar una cuchillada mientras amenaza al agresor con su arma de fuego reglamentaria. Finalmente, es reducido tras recibir un disparo en la cadera.

Tanto el Sindicato Profesional de Policía (SPP) como el Sindicato Unificado de Policía (SUP) denunciaron esta situación con varias publicaciones en redes sociales en las que denunciaron la situación de inmenso peligro a la que se vio expuesta la agente en su primer día como Policía Nacional: sin otra opción de defensa aparte del arma de fuego, probablemente mortal a esa corta distancia.

«Afortunadamente no hemos tenido que lamentar males mayores debido a la pericia de los compañeros», escribió el SPP en un comunicado. «Este ataque se habría resuelto de una manera más eficiente si hubieran sido dotados de lo que tantas veces hemos pedido: medios intermedios de defensa, como pistolas táser y defensas extensibles», recuerda el sindicato.

Dos meses después de este suceso la situación puede cambiar en la capital española, que sigue los pasos de los Mossos d'Esquadra o la Ertzaintza tras años de reivindidaciones de los diferentes cuerpos y fuerzas de seguridad con la compra de pistolas eléctricas. Pronto dispondrán de ellas los policías municipales de Madrid y la Policía Nacional ha empezado a tramitar algo más de mil unidades. La licitación está en la fase de tramitación administrativa previa y se espera el informe de la Abogacía del Estado, según ha informado EFE.

La capital quiere adquirir doscientos dispositivos táser -el modelo más habitual es de esta marca, que se usa como nombre genérico- para repartirlos entre las 22 unidades de distrito y en unidas específicas, lo que supondrá una inversión de 500.000 euros -alrededor de 2.000 euros por dispositivo-.

Se deberán usar siempre junto a un dispositivo de grabación personal y un desfibrilador automático que los agentes llevarán en sus coches patrulla

Este elemento de defensa reivindicado por sindicatos policiales en toda España, mantenía hasta ahora el veto del Ministerio del Interior, que no permitía su uso para agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

Hay algunas normas para su utilización. Las pistolas se deberán usar siempre junto a un dispositivo de grabación personal y un desfibrilador automático que los agentes llevarán en sus coches patrulla.

Los agentes deberán usar estas pistolas eléctricas, que emplean alto voltaje y baja intensidad para paralizar temporalmente los músculos de quien recibe la descarga, bajo los principios de «proporcionalidad, congruencia y oportunidad».

Son consideradas una alternativa no letal a las armas de fuego. No obstante, su uso siempre ha estado envuelto a la polémica. Se han visto relacionadas con decenas de muertes en los últimos años, sobre todo en Estados Unidos. En España y Reino Unido se recuerda el caso del exjugador de la Real Sociedad, Dalian Atkinson, quien falleció una hora y media después de que unos agentes de policía en Reino Unido le disparasen hasta en tres ocasiones con una pistola tipo Taser en casa de su padre.

Las pistolas se deberán usar siempre junto a un dispositivo de grabación personal y un desfibrilador automático

En el Reino Unido, su uso está restringido a la policía. Ha habido 11 muertes relacionadas con el uso de las pistolas eléctricas en la última década, según recoge The Guardian. La situación legal es similar en la mayoría de los países de la Unión Europea. La policía nacional y los gendarmes franceses emplean estas armas desde 2006. En 2008, varios municipios solicitaron al Ministerio del Interior sus policías locales contaran con las Taser, cosa que pueden hacer desde 2010, no sin polémica. También las pueden llevar los policías finlandeses, los griegos y los austriacos.

Vetadas en algunos países europeos

En cambio, en Alemania estas armas están prohibidas desde 2008, aunque desde 2010 las pueden usar algunos cuerpos especiales de la policía. Están clasificadas como armas de fuego. Tampoco son legales en Italia. En Estados Unidos son legales para los ciudadanos en muchos estados, que tienen competencias para legislar su posesión y uso.

Además de las muertes anteriormente mencionadas en el Reino Unido, según un informe de Amnistía Internacional, al menos 43 personas murieron en Estados Unidos en 2015 tras recibir descargas de estas armas a manos de la policía, «con lo que el total de fallecidos desde 2001 se elevó a 670». En su informe de 2012, la entidad apuntaba que «la mayoría de las muertes se han atribuido a otras causas. Sin embargo, los forenses citan las Táser como causa o factor contribuyente de más de 60 fallecimientos, y hay varios casos más en los que se desconoce la causa exacta de la muerte».

Están pensadas para hacer frente a una situación de peligro de grado medio y evitan recurrir a un arma de fuego. En opinión de Amnistía Internacional, solo deberían usarse para no recurrir a las armas de fuego, por lo que «su despliegue debería estar sujeto al mismo criterio que se aplica al uso de estas armas», explica Ana Gómez, portavoz de la entidad en una entrevista en 2016. Esto quiere decir que solo se debería usar en caso de «amenaza inminente de muerte o lesión grave que no pueda contenerse por medios menos extremos», y nunca en manifestaciones o cuando el detenido esté ya bajo custodia.

¿Qué son y quienes pueden usarlas?

Producen una descarga (50.000 voltios en vacío y 400 en contacto con una persona) que inmoviliza. Se pueden usar a distancia, lanzando proyectiles a unos 8 metros que se clavan en la piel, o en contacto con la persona a la que se quiere reducir. Tiene una intensidad de 2,1 miliamperios, lejos del límite de 75 a partir del cual se consideraría letal.

En España, las pistolas eléctricas son armas exclusivas para uso policial y militar. Están reguladas por el artículo 5.1. del Reglamento de Armas, junto con las semiautomáticas y los sprays de defensa. No las pueden comprar ni civiles, ni policías o militares por su cuenta: solo los cuerpos policiales o militares.

Hay más de 800 Taser en nuestro país, según Aasias, la empresa que distribuye la marca en España desde 2003. Unos 200 municipios permiten su utilización a los cuerpos de policía locales, sobre todo en Canarias, Andalucía, Murcia, Valencia y Cataluña. Ahora podrán recurrir a ellas los Mossos d'Esquadra, después de que el parlamento catalán aprobara su uso. Las Fuerzas Armadas y los GEO también disponen de algunas unidades. La Policía Nacional y la Guardia Civil han reclamado al Ministerio del Interior la posibilidad de contar con ellas, pero aún no tienen permiso.