Marlaska condecora al general de la Guardia Civil más beligerante con el «independentismo supremacista» catalán

El ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska. /Efe
El ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska. / Efe

El instituto armado impone su Cruz de Plata al juez que comenzó a investigar los preparativos del referéndum del 1-O

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Gesto del ministro del Interior a la cúpula de la Guardia Civil en vísperas de conocerse de la sentencia del procés y cuando ya ha comenzado el traslado de centenares de agentes del cuerpo de refuerzo a Cataluña ante la posibilidad de incidentes. El Consejo de Ministros, a propuesta de Fernando Grande-Marlaska, acordó en su última reunión conceder la Gran Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil al general de brigada y jefe de la VII Zona de la Guardia Civil de Cataluña, Pedro Garrido Roca.

La condecoración a Garrido, y más en estos momentos tan delicados, tiene un especial significado para el cuerpo, según ha interpretado todos los mandos consultados. El general, que es desde junio de 2018 el máximo responsable del instituto armado en Cataluña, se ha convertido en la cara más beligerante de la Guardia Civil contra el independentismo, al que ha llegado de tachar en actos públicos de «supremacista».

Las críticas de Pedro Garrido a los secesionistas, en un cuerpo poco acostumbrado a escuchar opiniones políticas ni siquiera de sus más altos mandos, han sido muy aplaudidas en todos los estamentos de la institución.

Polémicas palabras

El general ahora condecorado por Marlaska no ha eludido nunca la polémica. En uno de sus primeros discursos como máximo responsable de la Guardia Civil en Cataluña hace ahora un año afirmó que las actuaciones de la benemérita durante el 1-O convirtieron al cuerpo en un «referente destacado de la ley y el orden», al tiempo que llamó a los agentes destinados en Cataluña a resistir frente a los «colectivos minoritarios» que «nos difaman llamándonos torturadores, asesinos y violadores» porque «la difamación nos anima y el hostigamiento nos afianza y refuerza».

Ya este año, durante las celebraciones de 175 aniversario del cuerpo en mayo, Garrido irritó a los secesionistas al garantizar que la Guardia Civil seguirá enfrentándose a todas las amenazas, entre las que citó al «independentismo radical, autócrata, sectario y supremacista», al que situó al mismo nivel del terrorismo o el crimen organizado.

'Operación Anubis'

El reconocimiento al general, que más allá de su publicación oficial no ha sido anunciado por el Gobierno, ha coincidido en el tiempo con otra condecoración de la Guardia Civil muy vinculada al procés y también en vísperas de conocer la resolución del Supremo. El instituto armado ha concedido su Cruz de Plata a título póstumo a Juan Antonio Ramírez Sunyer, el juez que comenzó a investigar los preparativos del 1-O y que falleció el pasado noviembre.

Ramírez, que murió sin acabar la instrucción de la causa sobre la organización del referéndum ilegal, fue el magistrado que al frente del Juzgado de Instrucción 13 de Barcelona ordenó la denominada 'operación Anubis' de la Guardia Civil, que desemboco en varios registros y detenciones muy polémicas del instituto armado en septiembre de 2017, días antes del 1-O.