El pirateo de la cámara del chalé de los líderes de Podemos fue «externo»

El líder de Podemos, Pablo Iglesias. / EP

«Se ha llegado hasta donde se ha podido llegar», apunta Marlaska, tras cerrarse el caso sin autor conocido

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

El Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil concluyó el pasado otoño que el pirateo de la cámara de seguridad camuflada que grababa el exterior del chalet del líder de Podemos, Pablo Iglesias, y la portavoz parlamentaria de la formación, Irene Montero, fue obra de personas «externas» al Ministerio del Interior.

Podemos denunció a finales de octubre que la cámara había sido hackeada y que las imágenes que captaban podían verse en directo en una web abierta. Fue un 'anónimo' el que puso en conocimiento de la formación morada los hechos a través de un correo electrónico, en el que incorporaba varias 'capturas de pantalla' de los accesos al inmueble.

Según responsables del caso, los investigadores que indagaron sobre aquel episodio apuntaron que los autores de aquel hackeo de los sistemas de vigilancia oficiales fue «personal con vasta experiencia informática», que supo de la existencia de esta cámara oculta frente a la fachada cuando poco antes del pirateo, en septiembre, se filtraron datos sobre el despliegue que Interior estaba preparando para reforzar la seguridad de la casa de Galapagar.

«Transmisión remota»

Los especialistas del instituto armado -siempre según estas mismas fuentes- determinaron que los piratas, sin llegar nunca a intervenir físicamente en la cámara, lograron «interceptar la transmisión remota de la señal» que emitía el dispositivo al centro de control de la Guardia Civil. La señal, tras ser «secuestrada y replicada» era «rebotada» a una web alojada en Singapur. Y hasta allí lograron llegar los investigadores, que no han podido averiguar, hasta ahora, quién estaba detrás de ese pirateo.

Es más, Interior tampoco pudo cerrar ese dominio, que, no obstante, tras la denuncia, dejó de transmitir en directo imágenes desde Galapagar, ya que la Guardia Civil reinicializó el sistema de transmisión del aparato y encriptó la cámara para evitar un nuevo hackeo.

No obstante,-explicaron ayer responsables de la Guardia Civil- aquella cámara, que fue instalada para detectar pintadas o actos de vandalismo en el perímetro del inmueble y para apoyar a la vigilancia del vehículo camuflado que se destinó en un principio al chalet, dejó de funcionar al poco tiempo, ya que el Ministerio del Interior decidió sustituir a finales de año los sistemas telemáticos por una protección física, con la instalación de una garita de la Guardia Civil con presencia de agentes las 24 horas.

El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, ha calificado este pirateo como «un hecho de extrema gravedad» y recordó que el hackeo «tiene que ver con el mandato» de Fernando Grande-Marlaska, al tiempo que insistió en que las «cloacas del Estado» no se han desmantelado como sostiene el ministro.

«La Guardia Civil realizó inmediatamente las investigaciones oportunas y a día de hoy se ha llegado hasta donde se ha podido llegar», explicó Grande-Marlaska. El ministro apuntó que la cámara hackeada solo tenía misiones de seguridad «para poder identificar si alguien volvía a hacer una pintada o cualquier circunstancia atentatoria contra la seguridad» del inmueble de la pareja Iglesias-Montero.