La Fiscalía investiga a los Mossos por identificar a quienes retiran lazos amarillos

Puigdemont acusa al PP y Ciudadanos de estar «flirteando» con la violencia en busca de la confrontación social

MATEO BALÍN y RAMÓN GORRIARÁNMadrid

La Fiscalía Superior de Cataluña abrió hoy una investigación para determinar las razones que llevaron a los Mossos d'Esquadra y a la Policía Local a la identificación de 14 personas que retiraban lazos amarillos del espacio público en cuatro municipios de Tarragona. La decisión llega en medio de una escalada verbal entre las fuerzas independentistas y las constitucionalistas por la colocación en la calle y edificios públicos de los símbolos de solidaridad con los dirigentes soberanistas encarcelados. El expresidente Carles Puigdemont acusó a Partido Popular (PP) y Ciudadanos de «estar flirteando» con la violencia.

El conflicto de los lazos amenaza con enconarse más de lo que ya está con el consiguiente riesgo de elevación de la tensión social. Los independentistas acusan a los contrarios a esa simbología de actuar al margen de la ley y provocar con la retirada de los plásticos amarillos. Quienes los arrancan sostienen que los soberanista vulneran la ley porque en los espacios públicos no se pueden colocar símbolos partidistas. La dialéctica se ha limitado hasta ahora -salvo el confuso incidente del pasado sábado en Barcelona, en el que una mujer fue agredida en la nariz- a escaramuzas verbales con alguna intervención de los Mossos para identificar a quienes retiran, casi siempre por la noche, los lazos, como ocurrió en las cuatro localidades tarraconenses.

La Fiscalía tomó hoy cartas en el asunto y reclamó al comisario jefe de los Mossos que en el plazo de 15 días le informe de los agentes que actuaron, de los «motivos concretos» que llevaron a la intervención realizada, las diligencias practicadas y, en su caso, si las mismas dieron lugar a la remisión de denuncia a la autoridad judicial o a la incoación de expediente sancionador. También requirió al mando policial que en ese plazo informe sobre las «pautas o criterios de actuación seguidos por los funcionarios de dicho cuerpo policial con relación a eventuales actuaciones de retirada de simbología partidista o reivindicativa de la vía pública por parte de particulares».

Las identificaciones de personas que retiraban lazos amarillos de un espacio público que motivó la investigación del fiscal se produjeron en las localidades tarraconenses de Mora la Nova, Tivissa, Vandellós y l'Atmella de Mar. En el razonamiento de estos requerimientos, la Fiscalía señaló que el 22 de agosto el presidente de la asociación Impulso Ciudadano, José Domingo, presentó un escrito en el que se refería a una nota divulgada el 18 de agosto por el departamento de Interior de la Generalitat que informaba de la identificación de «14 individuos» en las citadas localidades tarraconenses como «posibles autores de daños al dominio público». La Consejería anunciaba también que «se iniciaban acciones por presunta infracción grave de la ley 4/2015 de seguridad ciudadana, que sanciona estas acciones con multas de 601 a 30.000 euros».

El paso del Ministerio Público indignó a los independentistas porque consideraron que se ha plegado a las demandas del PP y Ciudadanos, que habían solicitado una investigación de esos hechos. Puigdemont fue el más contundente y advirtió de que hay partidos, que no identificó pero que a nadie se escapó la referencia a populares y liberales, que «están flirteando con la violencia» para dar la imagen de que en Cataluña existe «una confrontación social».

El expresidente catalán, tras reunirse con su sucesor, Quim Torra, en Waterloo, denunció que se están «usando hechos y fotografías falsas» de presuntos altercados por los lazos amarillos. Se trata, añadió, de montar «una ingeniería de confrontación» en la que sus promotores utilizan «todos sus recursos, hasta los mediáticos», para «intoxicar con hechos y fotografías falsas». Una operación, sentenció, que busca crear una «fractura» en la sociedad catalana.

El exgobernante advirtió al PP y Ciudadanos de que «vayan con cuidado» si ahondan en esa estrategia porque las consecuencias serán imprevisibles. Aunque se mostró confiado en que la espiral de confrontación no vaya a más, no porque quienes a su entender la promueven vayan a cesar en sus «provocaciones», sino porque «la sociedad catalana no va a caer» en ellas. Defendió, además, la colocación de lazos amarillos en espacios públicos porque son un expresión de «debate y diálogo».

A su lado, Torra calificó de «error» la decisión de la Fiscalía por pretender «involucrar» a los Mossos en un conflicto político. Los agentes autonómicos, afirmó el presidente de la Generalitat, actuaron «correctamente porque delante de un grupo que actúa de noche y con armas blancas, cualquier policía del mundo» procedería a la identificación de esas personas.

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