Errejón e Iglesias, condenados a entenderse para pactar con el PSOE

El líder de Más Madrid, Íñigo Errejón./EFE
El líder de Más Madrid, Íñigo Errejón. / EFE

El candidato de Más País estaría dispuesto a apoyar la investidura de Sánchez incluso si este aplica el 155 en Cataluña antes de las elecciones

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSOMadrid

No se hablan, pero competirán en las elecciones generales del próximo 10-N por atraer a un mismo electorado y con programas similares para intentar formar un gobierno que deberá pactarse previsiblemente con el socialista Pedro Sánchez. Íñigo Errejón y Pablo Iglesias, excompañeros de partido, ahora son rivales a nivel nacional, uno al frente del recién creado Más Madrid; el otro, liderando Unidas Podemos. Lejos queda el «tocado y triste» con el que Iglesias comenzaba su carta de respuesta el pasado enero cuando Errejón le llamó para confirmarle que se sumaba al proyecto político de Manuela Carmena en la Comunidad de Madrid. La deserción, que le llevó a enfrentarse a la formación morada por los votos de la región bajo una nueva marca política, fue el punto de inflexión para que ambos dejaran de conversar con regularidad, solo algún mensaje al móvil por cortesía vez en cuando. Diez meses más tarde, con una legislatura fallida en medio, el panorama político ha cambiado pero la relación sigue rota. Sin embargo no parece que ambos buques vayan optar por dispararse con fuego real.

El líder de Más País incluso está dispuesto a aceptar que el Gobierno en funciones aplique el artículo 155 en Cataluña. «Si Sánchez lo aplica antes de las elecciones no le acompañaríamos en esa dirección, pero tampoco hipotecaría la formación de un gobierno progresista», explicaba ayer en una entrevista en la cadena Ser. Aunque reconoce que no le parece bien que Sánchez «se escore en esa dirección». Para Errejón tampoco sería un escollo que en un futuro pacto de investidura se encontrara Unidas Podemos en la ecuación ya que, como afirma, la única 'línea roja' que no traspasará será «que Sánchez contase con Rivera o con casado» para llegar a la Moncloa.

La incógnita sigue siendo su programa electoral. Errejón avisa de que «no será una sorpresa» y que será «heredero» de la tradición verde europea. Pablo Iglesias, preguntado ayer en Telecinco por las diferencias que separan a ambas formaciones, comentó que «ir sin programa a elecciones es un poco raro».

Un Gobierno proporcional

El líder de Podemos, por su parte, se mostrará esta vez más exigente a la hora de negociar. Reconoce que se sintió «engañado» por Sánchez este verano y añadió que «no me podía creer que no me llamara en todo agosto». En esta ocasión, si el líder socialista quiere contar con los escaños de la formación morada, resultará imprescindible que las fuerzas favorables a la investidura tengan presencia en el Gobierno «de forma proporcional a los votos que se hayan obtenido».

Para Iglesias, la situación acutal es «parecida» a la que había en las anteriores generales del 28-A, solo que con un nuevo actor en la partida. Por ello lanza una advertencia a Errejón: «No se trata de regalar Gobiernos, sino de decirle a la gente qué vamos a hacer después».

Sobre la aplicación del 155, Iglesias tampoco deja una respuesta clara. Solo reconoce que le parece una «banalidad» comparar el terrorismo de ETA con la situación que atraviesa Cataluña en la actualidad tras la detención de siete CDR el viernes pasado. «Si estaban fabricando bombas lo tiene que decidir un juez. Hay mucha gente que está deseando que vuelva ETA», afirmó.

Manuela Carmena, reclamo en la sombra

Aunque no concurrirá en las listas de Más País, Manuela Carmena estará presente en la campaña del nuevo partido. Íñigo Errejón, consciente del tirón que tiene la excaldesa de Madrid sobre un electorado heterogéneo, ha optado por dar puestos relevantes a dos de sus personas de confianzan en el Ayuntamiento de la capital.Se trata de Marta Higueras, mano derecha de la jueza desde los años 90 y portavoz del grupo municipal de Más Madrid, e Inés Sabanés, exdelegada de Medio Ambiente y Movilidad del consistorio. «Son personas de confianza de Manuela, así que ella estará un poco más cerca».