La autopsia confirma que el edil de IU de Llanes fue asesinado a golpes

Los hijos del concejal fallecido Javier Ardines en Pría, donde apareció el cuerpo./Juan Llaca
Los hijos del concejal fallecido Javier Ardines en Pría, donde apareció el cuerpo. / Juan Llaca

La investigación del crimen de Javier Ardines se centra en su entorno

LUCÍA RAMOS / OLAYA SUÁREZLlanes

La Guardia Civil investiga el entorno del concejal de Izquierda Unida en Llanes Javier Ardines, de 52 años, tras confirmarse que sufrió una muerte violenta. La mujer y los dos hijos del fallecido estuvieron declarando hasta cerca del amanecer sobre los posibles motivios que hubiesen llevado a alguien a planear su muerte o si habían notado algo sospechoso o raro últimamente. Según han explicado fuentes cercanas a la familia, «están destrozados y no se creen lo que está pasando» y, aunque no descartan ninguna hipótesis, aseguran que el político no tenía problemas graves con nadie.

Los vecinos, a los que hoy se tomará declaración, también fueron interrogados ayer por agentes de la Benemérita y uno de ellos, según las mismas fuentes, aseguró que sus perros habían montado dos veces durante la madrugada tal escándalo, que en una de las ocasiones se vio obligado a levantarse de la cama para hacerles callar.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Llanes acaba de recibir el informe preliminar del Instituto de Medicina Legal de Asturias de la autopsia realizada al cuerpo del edil en la que se confirma que fue asesinado a golpes, aunque desde el TSJA no se ha aportado ningún dato más sobre las causas.

Su cuerpo aparecía en un camino de Belmonte, en la parroquia de Pría, donde Ardines residía. Fue otro vecino de esta localidad llanisca quien se encontró el cadáver. Como cada día, esta persona había salido a pasear con su perro y hacia las ocho de la mañana vio un cuerpo tendido en medio del camino. Rápidamente dio aviso al 112. El personal sanitario desplazado hasta el lugar a bordo de una ambulancia solo pudo certificar la muerte de Javier Ardines.

Hallado en un camino secundario

El cuerpo del concejal fue encontrado en un camino secundario de Belmonte de Pría que da acceso a varias viviendas, entre ellas la de Ardines, quien al parecer había salido de madrugada con destino al puerto llanisco para salir a faenar a bordo de su embarcación, la 'Bramadoria'.

Según indicaron fuentes del instituto armado, el cadáver se encontraba tendido a «cierta distancia» de uno de los vehículos de los que disponía el concejal, una furgoneta gris, que estaba «parada» en medio del camino. La Guardia Civil ha confirmado que a pocos metros de su vehículo se han encontrado tres vallas que podrían haberle cerrado el paso, una al lado del camino y dos tiradas en el suelo. La familia ha explicado que la semana pasada el edil ya se había encontrado una barrera de obra de color amarillo en el camino. Se lo comentó a su mujer. «La primera era para tantearle», dicen fuentes próximas al fallecido.

Además, varios testigos precisaron que en el momento del hallazgo «el automóvil se encontraba arrancado y con la puerta del conductor abierta». La furgoneta, añadieron en la Guardia Civil, estaba enfocada en dirección a la salida del camino hacia la carretera principal de la localidad, «como si acabara de salir de su casa», ubicada a doscientos metros del lugar en el que un vecino encontró el cadáver.

Ese vial permaneció acordonado durante varias horas, desde la llegada de los agentes de la Guardia Civil a primera hora de la mañana hasta que, minutos antes de las dos de la tarde, se procedió al levantamiento del cadáver y este fue trasladado por los servicios funerarios hasta el Instituto de Medicina Legal.

En el lugar trabajaron sin descanso en torno a media docena de agentes de la Policía Judicial, quienes procedieron a examinar tanto el escenario donde tuvo lugar el suceso como el propio cuerpo de Javier Ardines. Incluso se presentó en el lugar una patrulla de informes y atestados de la Guardia Civil de Tráfico, procedente del vecino concejo de Ribadesella, a bordo de un furgón.

Después de que los agentes finalizasen sus investigaciones de campo, llegaban hasta Belmonte de Pría la jueza y la secretaria judicial para proceder al levantamiento del cadáver. Una vez que los servicios funerarios se hicieron cargo del mismo y que los efectivos del instituto armado recogieron sus equipos, una pareja de operarios del departamento de limpieza del Ayuntamiento de Llanes se encargó de limpiar con agua la zona.

Al mismo tiempo, un agente de la Policía Judicial cubierto con un mono de protección y guantes se subió a la furgoneta que Javier Ardines había dejado parada en medio del camino antes de morir y se la llevó para poder llevar a cabo una investigación más minuciosa del interior y exterior de este vehículo.

Los vecinos, «impactados»

Antes incluso que la Guardia Civil llegaba a la zona la hija de Ardines, quien desde un primer momento estuvo arropada por los vecinos del edil, que ayer reconocían encontrarse «demasiado impactados» como para poder hablar acerca de lo ocurrido. Pronto la zona se fue llenando de amigos y familiares del fallecido, quienes no podían ocultar su dolor y trataban de apoyar a la familia de Javier Ardines, que tenía dos hijos. Debido a la afluencia de gente y con el fin de garantizar la buena marcha de las investigaciones, varios agentes de la Policía Local de Llanes se vieron obligados a restringir el acceso a la localidad de Belmonte desde la carretera AS-263, pues la vía que atraviesa esta población es la misma que conduce hasta los bufones de Pría.

Entre esos amigos, una las personas que permaneció durante toda la mañana en el lugar, junto a la familia del concejal, fue su compañero de gobierno y alcalde del municipio, Enrique Riestra (Vecinos por Llanes). Incapaz de contener sus sentimientos ni sus emociones, el regidor confesó estar sobrecogido por lo ocurrido y solo acertó a apuntar cómo «Javier era un paisano de los pies a la cabeza, un hombre íntegro».

La noticia de la muerte de Ardines corrió como la pólvora por el concejo llanisco, en cuya capital, a unos veinte kilómetros del lugar del suceso, se celebraba ayer el día grande de las fiestas del Bando de San Roque. Unos festejos que este año quedaron empañados por la pérdida de uno de los ediles más populares del equipo de gobierno local.

Javier Ardines había accedido al cargo de concejal de Pesca, Medio Rural, Playas y Personal del Ayuntamiento de Llanes después de que su partido, Izquierda Unida, se aliase con Vecinos por Llanes, Foro y Partido Popular para formar un gobierno cuatripartito que terminó desalojando a los socialistas del poder.

Pescador de profesión, era uno de los principales apoyos con los que contaba el alcalde llanisco, Enrique Riestra, dentro del equipo de gobierno. Sus compañeros se mostraban ayer consternados tras conocer la noticia, más aún tras confirmarse que la causa de la temprana muerte de Javier Ardines fue violenta.

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